Esteve Camps, sobre la Sagrada Familia: "En 10 años, la fachada de la Gloria estará constructivamente terminada"
- El presidente delegado de la Junta Constructora cree que la visita del papa León XIV va a suponer un hito para la Basílica
- El templo se consolida como el edificio religioso más alto de la cristiandad en el año del centenario de la muerte de Gaudí
Nadie conoce la Sagrada Familia por dentro como Esteve Camps. Como presidente delegado de la Fundación Junta Constructora que construye y gestiona el templo le ha tocado lidiar con una pandemia que casi paraliza las obras o con la presión de un centenario en que tiene la vista puesta el mundo entero. Atiende a RTVE en el claustro de la Basílica para hablar sobre el centenario de la muerte de Antoni Gaudí y su gran obra erigida símbolo de la ciudad.
Pregunta: Estamos en el año del centenario de la muerte de Gaudí y la torre de Jesucristo acaba de coronarse con la cruz. Desde la institución, ¿cómo se vive este momento?
Respuesta: Nosotros estábamos preparando el centenario de la muerte de Gaudí desde el año anterior y estaban previstos desde enero a diciembre de 2026. Si bien estas efemérides eran extraordinariamente celebradas, el hecho de que ante al Papa venga a la bendición de la Torre de Jesucristo complementa aún más el éxito y la resonancia de los actos.
P: La Sagrada Familia se financia íntegramente con las visitas de los turistas. En 2019 los ingresos alcanzaron los 103 millones de euros, pero la pandemia los redujo a una previsión de apenas 17 millones para 2021. ¿Cómo ha superado la institución ese golpe y en qué situación financiera se encuentra hoy?
“El COVID es un antes y un después“
R: Como bien usted ha manifestado, la Basílica desde el COVID es un antes y un después. Tenemos que pensar que este templo se construye solo con los donativos de los turistas, que es la entrada. No es una entrada, es un donativo para la construcción del templo. Si bien durante la pandemia estuvimos prácticamente dos años sin tener ingresos, las reservas que tenía la junta constructora se dedicaron a complementar el salario de los empleados del ERTO (expedientes de regulación temporal de empleo). Una vez terminada la pandemia, la situación económica era totalmente a cero. Gracias a Dios se ha recuperado en exceso: estamos a los mismos niveles, incluso superiores antes de la pandemia, y esto ha podido agilizar al máximo la construcción de la Torre de Jesucristo.
P: Gaudí dijo que la obra humana no debe superar la altura de la montaña de Montjuïc, que llega a los 177 metros. La torre de Jesucristo se ha quedado en 172,5 metros. ¿Cómo gestiona la Fundación esa fidelidad al pensamiento original del arquitecto?
“Hemos cumplido a pie juntillas toda la voluntad de Antoni Gaudí“
R: Hemos cumplido a pie juntillas toda la voluntad de Antoni Gaudí. A veces, dicen: "Es que ustedes no cumplen la voluntad de Antoni Gaudí...". Cuando Antoni Gaudí construyó las cuatro primeras torres no había Ministerio de Industria y no había los reglamentos de seguridad y no había las condiciones para que funcionaran los ascensores. Por consiguiente, las torres de la Pasión se han hecho un poco más anchas para cumplir los requisitos de la voluntad de Antoni Gaudí.
Por ejemplo, tenemos un condicionante muy fuerte que son las cantorías, donde cantan, que se ha mantenido fieles a la voluntad de Gaudí y prácticamente no se puede utilizar por razones de seguridad: para vaciarlas solo se dispone de dos o tres minutos. Por ello, tampoco pueden subir personas con dificultades de movimiento, no pueden subir personas con dificultades cardíacas... Hubiera sido más fácil hacer las cantorías más anchas, las escaleras más altas..., pero entonces no hubiéramos respetado la voluntad de Antonio.
P: El 10 de junio se cumple exactamente un siglo de la muerte de Antoni Gaudí. ¿En qué consiste el acto central que ha preparado la institución para esa fecha?
R: El acto central es por la mañana se hará una ofrenda floral a la tumba de Gaudí que está en la cripta de la Basílica. Esta ofrenda floral la hará la máxima autoridad que en estos momentos se encuentre en Barcelona, del Parlamento, vendrá la presidencia del Consell Gaudí, que es un consejo formado por todos los miembros que tienen propiedades de Gaudí, y un servidor como Junta constructora.
P: ¿Cómo se está preparando la Sagrada Familia para la visita del papa León XIV? ¿Qué actos hay previstos?
R: Los actos están todos programados. La solemnidad de que venga la cabeza de la Iglesia Católica representa una modificación de la celebración litúrgica. Es un jefe de Estado. Por consiguiente, las precauciones que se tienen que tomar son muy considerables. Además, si las cosas no varían, el rey y el presidente del Gobierno de España quieren asistir al acto. Será un acto al más alto nivel, con unos componentes de seguridad y de vigilancia que hace difícil la convivencia con un acto popular. Será un acto muy representativo y en el exterior. Cuando se proceda a la bendición del autor de Jesús, será totalmente popular: la calle no se cierra. Por consiguiente, estará al alcance de aquel ciudadano que se acerque al entorno de la Basílica.
P: ¿Ustedes han diseñado algún elemento de esa visita que pueda quedar para la memoria?
R: Evidentemente quedará una placa conmemorativa. Por ejemplo, aquí ya han venido tres papas: Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora vendrá León XIV. Entonces, debe quedar constancia de su presencia. Evidentemente, el mensaje del papa como cabeza de la Iglesia Católica en la celebración de una basílica como la Sagrada Familia, tiene una repercusión mundial.
P: Como dice, no sería la primera vez que un papa visita la Sagrada Familia. Juan Pablo II estuvo en 1982 y Benedicto XVI la consagró como basílica en 2010. ¿Qué significaría para la institución recibir de nuevo al santo padre, y en este contexto tan singular?
R: Tengo que decir recordar la frase que decía Benedicto XVI: “Me he quedado sorprendido, ¿Cómo es que en el siglo XXI se construye una catedral con el ahorro popular, sin la ayuda de nadie, solo con la voluntad de un pueblo?”. Esto es único. Del 2010 que Benedicto vino se han construido las cuatro torres de los Evangelistas, la Torre de María y al otro Jesús. Esta voluntad popular del ahorro destinado a la construcción se ha mantenido.
Esta repercusión de que un tercer papa pueda inaugurar la torre más alta que se convierte en la iglesia más alta del mundo y el edificio más alto de Barcelona, esto solo ya marca una distancia importante de las otras visitas del papa. Si bien el papa anterior fue muy importante la dedicación de la Basílica y concederle el título de Basílica menor, pero en esta ocasión, es terminar el edificio más alto de la cristiandad.
P: Precisamente, la fachada de la Gloria y la escalinata son los grandes retos pendientes. Antes de la pandemia, la Fundación preveía inaugurar la fachada en 2026. ¿Cuál es el horizonte realista hoy?
R: A veces se dice que el conflicto con los vecinos por el puente que se tiene construir en la calle Mallorca, que no se pueda construir. Yo puedo decir solemnemente que se están construyendo los cimientos de la fachada de la Gloria. Su verticalidad, que son las cuatro torres, está autorizada, legalizada y con todos los trámites para que se pueda hacer. Sí se está en la negociación municipal para que puedan salir los hiperboloides que van delante de las cuatro torres y el puente de la Catedral. A partir de aquí, luego se entrará la negociación con los vecinos y lo que haga falta.
P: ¿Pero aún no tienen fechas por el momento encima de la mesa?
R: Un servidor este año termina su mandato, yo no puedo hipotecar a mi sucesor. Yo puedo decir mi criterio personal aplicando el sentido común de estos años que he estado. Si durante estos años que he estado se han construido las cuatro torres, la torre de María, la torre de Jesús y la calle Provenza, la capilla. Si todos estos empleados y todo este dinero lo pasamos a la fachada de la Gloria, puede ir con una cierta agilidad. En mi opinión personal, no del Patronato porque será un nuevo patronato quien decidirá, considero que en un periodo de diez años la fachada de la de la Gloria estará constructivamente terminada. No su decoración, porque la decoración de la fachada de la gloria consta de más de 100 figuras y los artistas tienen mucho trabajo a realizar en ella.
P: Le agradezco la respuesta. ¿Si Gaudí pudiera ver la Sagrada Familia hoy, qué cree que diría?
R: Si bien le entusiasmó cuando terminó la torre de San Bernabé, que es la única que vio terminada, que el relojero de la Basílica dijo: “Això fa goig! [Esto da gusto]”. A él le llenó de satisfacción, y entonces dijo: “Doncs, vindrà gent de tot el món a veure-ho! [Pues vendrá gente de todo el mundo a verlo]”. Yo creo que al ver la evolución, para él sería una satisfacción enorme, porque es lo que él quería.
P: Usted personalmente y también profesionalmente... ¿Cómo está viviendo estos días este centenario, la visita del papa...?
R: En principio, yo no me lo imaginado porque estaba en el mundo bancario, por consiguiente, no podía imaginarme estar al frente de una construcción emblemática como la Sagrada Familia. El segundo lugar, una satisfacción de trabajar por un proyecto de la ciudad de donde uno es hijo. Yo soy hijo de Barcelona, haber nacido en esta ciudad y haber aportado tu poco, saber tu grano de arena a la construcción de un templo admirado por todo el mundo es una satisfacción enorme. También es una satisfacción poder ver terminada la altura más elevada de la Sagrada Familia.
Son momentos duros: es afrontar la política, la religiosidad, no perder de vista que se tiene que mantener la religiosidad como base, fundamento del edificio, recaudar el dinero, administrarlo... es complejo, pero gracias a Dios estoy muy satisfecho.
P: Muchísimas gracias por compartir sus impresiones con RTVE. Se lo agradecemos.
R: Gracias a ustedes por su interés para divulgar esta gran obra de la ciudad de Barcelona.