Paco Sordo: "Quería que la protagonista de 'El bosque de Oreka', encontrase su propio camino"
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En 2022, Paco Sordo consiguió el Premio Nacional de Cómic por El pacto (Astiberri), un homenaje a los cómics de su niñez. Y sería bonito que, dentro de unos años, el propio Paco fuera homenajeado por los niños que ahora están leyendo sus cómics infantiles, como Niko o su nueva serie: El bosque de Oreka (Astiberri), que también es un homenaje a los cuentos clásicos.
“Al principio –nos cuenta el dibujante-, quería hacer una serie de historias cortas para una revista francesa. Pero ellos mismos me dijeron que podían funcionar mejor en formato largo. Y a partir de ahí fue todo muy orgánico”.
“Ni siquiera me pregunté si el protagonista iba a ser un chico o una chica –continúa-. Empecé a trabajar y apareció Hannah, un personaje al que quería dar un arco bastante pronunciado. Que al principio no apreciase mucho la vida en el campo, pero luego se fuera adaptando. Que comenzará siendo asustadiza, pero luego fuera encontrando el valor. Y todo basado en la idea que tengo yo de cómo sería una niña de nueve años, basándome en los niños que tengo a mi alrededor y en mi propia experiencia cuanto tuve esa edad”.
Página de 'El bosque de Oreka' (Astiberri)
Una niña urbanita en un bosque mágico
El cómic nos cuenta la historia de Hannah, una niña de ciudad que va a pasar el verano con su abuelo, que es el guardián de un bosque mágico en el que los árboles salen a pasear cuando se aburren, los cerdos son mágicos y hay toda clase de criaturas tan absurdas como divertidas. Sin embargo, el Espíritu del bosque no quiere a la niña en su territorio y sumirá al bosque en una noche interminable. ¿Podrá Hannah volver a traer la paz al bosque y a sus habitantes?
Sobre si hay algo de su infancia en el cómic, Paco nos comenta: “Si, porque muchos de los conflictos internos de los personajes tienen que ver con mi propia infancia y adolescencia. Incluso con mi madurez, porque tanto en los conflictos de Hannah como en los del abuelo, he volcado cosas de mi propia experiencia vital”.
“Por ejemplo, cuando Hannah llega a un sitio nuevo y tiene que encontrar su lugar, tiene que adaptarse y lograr sentirse aceptada –añade el autor-. En algún momento todos hemos podido sentirnos como ese adolescente que ha sufrido un rechazo y ha intentado gestionar eso. Y el abuelo está viviendo un duelo por el síndrome del nido vacío, si es que no ha sido destruido completamente. Lo cierto es que todos los personajes tienen muchísimo de mi propia experiencia vital, aunque no lo buscara de forma consciente”.
Página de 'El bosque de Oreka' (Astiberri) 5
¿Enseñar a los niños a respetar la naturaleza?
Uno de los mensajes del cómic es enseñar a los niños respetar la naturaleza: ”Si, pero no me apetecía mostrar ese mensaje de una forma evidente –asegura el dibujante-. Básicamente, lo que te está diciendo la naturaleza es que o aprendes a respetar esto o te largas. Y Hannah aprende a su manera, porque vemos que, al final, es un poco trapichera resolviendo esos desafíos que le impone el Espíritu del bosque. No quería que Hannah aprendiera la lección, sino que encontrase su propio camino”.
Lo que si defiende Paco es que los niños deben estar en contacto con la naturaleza: “Sobre todo si vives en una gran ciudad –asegura-. Yo crecí en una ciudad intermedia, en el Puerto Santa María, pero como es una ciudad de playa, hay un ambiente más parecido a lo que puede ser una vida en el pueblo. Por eso creo que estar en contacto con la naturaleza puede hacer mucho bien a los chavales en su desarrollo”.
La curiosa anécdota de por qué se llama “Bosque de Oreka”
Una de las curiosidades de este bosque mágico es que: “Está dividido exactamente por la mitad –nos comenta Paco-. En una mitad es siempre de día y en la otra siempre es de noche. Y las criaturas que viven en cada parte del bosque son bastante diferentes. Me parece un concepto muy chulo, porque lo planteo como un bosque primigenio que es el origen de todo”.
“Me gustan mucho las historias mitológicas que son científicamente imposibles, como muy absurdas, pero que, a la vez, tienen mucha poesía y mucha belleza. Por eso he querido que en este bosque vivan el viento, el agua… las personificaciones de los elementos. Y también lo he dividido en dos mitades en las que viven la Dama del Día y la Dama de la Noche. Y todo está en equilibrio… ¡Hasta que aparece Hannah!”.
En cuanto al nombre del bosque: “Es una historia muy graciosa –nos confiesa Paco Sordo-. Yo quería una palabra inventada que no significara nada. Y lo iba a llamar Popol, porque tenía una sonoridad muy chula. Se lo mandé a los editores de Francia y me comentaron que, aunque no se escribía igual, fonéticamente era una forma de referirse al pene. Así que les estaba mandando un proyecto infantil que se titulaba El bosque del pene” (ríe).
“La editora tardó en decírmelo porque, por lo visto, se lo estaban pasando genial en la editorial. Pero cuando hubo que poner el título definitivo, le puse El bosque de Oreka, que es una palabra del Euskera que me parece muy bonita y que significa equilibrio, lo que me parece más apropiado para un bosque de cuento”, añade el autor.
Página de 'El bosque de Oreka' (Astiberri) 5
Un cerdo infinito y caracoles vampiro
Un bosque no puede ser mágico sin unos habitantes que también lo sean, y el primero que nos conquista es el ‘Cerdo infinito’. “Básicamente nació como un chiste -asegura Paco-. Porque el concepto de un cerdo inmortal al que le cortabas una pata y le volvía a crecer me parecía muy divertido. Se me ocurrió que este personaje podía alimentar prácticamente a todo el bosque. Era como la personificación de la generosidad elevada a la enésima potencia”.
“Y eso fue conformando la personalidad del propio personaje –añade-, porque acaba siendo el personaje más empático. El que se preocupa por todo el mundo, el que se pone en el lugar de los otros y el que siempre está intentando ayudar, hasta el punto de ser capaz de sacrificarse por los demás”.
Aunque nuestros personajes favoritos son los caracoles vampiro. “Estoy muy contento con ellos –nos confiesa-. Yo trato a todos los personajes con el mismo cariño, pero estos caracoles han calado muchísimo en los lectores. Al principio iban a ser tortugas vampiro, pero mi editora francesa me recomendó cambiarlas por caracoles, básicamente porque era una parte del cómic en la que estamos entrando un poco en temas de terror y a ella los caracoles le dan pánico. Lo cierto es que los caracoles pueden ser más desagradables que las tortugas y también son más lentos, por lo que el efecto cómico del personaje, que se basa en esa lentitud, es mucho más divertido”.
Página de 'El bosque de Oreka' (Astiberri)
¿Una crueldad divertida?
Estos personajes nos acercan a las primeras versiones de los cuentos clásicos, que eran mucho más crueles antes de que los dulcificase Disney. “Una de mis intenciones era recuperar justamente eso –nos confiesa Paco-. Revisitar esa ‘crueldad’ de los cuentos infantiles clásicos para dar un toque de humor absurdo al cómic. Aunque al final he sido bastante comedido y si te lees el cómic verás que todo es reversible. Si te comes un trozo del cerdo le vuelve a crecer o si te quitan los ojos puedes recuperarlos. Es una crueldad divertida pero muy suave, conforme a los lectores infantiles a los que va dirigido el cómic”.
“Yo siempre he leído mucho cómic francobelga –concluye Paco. Y me gusta mucho lo que hacen autores como Sfar, cuyo mayor éxito es El pequeño vampiro, un cómic que es súper cafre, que tiene mucho de esa crudeza de la que hablaba. Esos autores trabajan con una libertad que a mí me parece envidiable y he querido tirar por ese lado.
En cuanto a cómo cambia su forma de trabajar si dibuja para niños o mayores, Paco Sordo asegura: “Básicamente trabajo del mismo modo, la única diferencia son los temas que trato. Lo que sí he notado es que los chavales tienen menos filtros de verdad que los adultos. Los mayores te suelen criticar con más cuidado, pero si a un niño no le gusta lo que has hecho te lo dice con una claridad pasmosa. Y yo lo agradezco, porque es la única forma de conseguir un feedback bastante sincero”.
Página de 'El bosque de Oreka' (Astiberri) 5
Buscad los símbolos ocultos en los dibujos
Destacar la importancia del color en el cómic, sobre todo para diferenciar las partes del bosque en las que es de día o de noche. “Para mí el color era fundamental. Al principio intenté hacer un color más elaborado, pero acabé decidiéndome por unas paletas muy sencillas con colores muy planos. De lo que si tuve mucho cuidado es que ese color del cómic transmitiese viveza y alegría, que fuese un cómic muy agradable a la vista”.
“De hecho –añade-, las escenas de la noche son súper artificiales porque se alejan mucho de lo que serían los colores clásicos nocturnos en un cómic. Si te fijas, hay muchísima luz, todo se ve muy bien y, aunque los personajes lleven antorchas no sirven para nada, porque está todo muy iluminado. Es todo muy alegre, muy vivo”.
Página de 'El bosque de Oreka' (Astiberri) 5
Si os fijáis en los dibujos, en algunas viñetas encontraréis una especie de runas, de símbolos. “Ahí hay un misterio que está hecho con mucho cariño para los lectores que, al terminar el cómic, revisan las viñetas en busca de detalles, algo que es muy típico a esas edades”.
“Por eso hay una serie de misterios, de símbolos, que están escondidos. Pueden ser un alfabeto o no, los lectores tendrán que investigarlo, pero dentro del libro encontrarán todas las claves para resolverlo. Incluso si lo descifran puede ser que vayan más allá del propio libro, porque es una especie de bonus track que me parece que puede resultar muy interesante para los chavales”.
“De pequeño, a mí me voló la cabeza La historia interminable, de Michael Ende, que tenía esas páginas de distintos colores. Para mí fue un libro muy especial y me gustaría que este también lo fuera para mis lectores”.
Página de 'El bosque de Oreka' (Astiberri)
En cuanto a sus proyectos, Paco Sordo nos avanza: “Estoy trabajando en la continuación de El bosque de Oreka, que espero que salga el año que viene. Y vuelvo a compaginar cómic infantil y adulto, porque estoy muy implicado en una novela gráfica de la que no puedo avanzar nada, pero que para mí va a ser muy especial”.
Así que pronto podremos leer nuevas aventuras de esta Hannah y sus amigos, que ya nos han conquistado.
Portada de 'El bosque de Oreka' (Astiberri) 5