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Alex Garland divide EE.UU. en dos en ‘Civil War’: “Nixon no caería hoy porque el periodismo ha perdido su poder”

  • RTVE.es entrevista al director que lidera la taquilla en EE.UU. con su distopía sobre las consecuencias de la polarización
  • Kirsten Dunst, Wagner Moura y Cailee Spaeny interpretan a reporteros de guerra que recorren un país arrasado

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Alex Garland divide EE.UU. en dos en ‘Civil War’
Alex Garland, a la derecha, en el rodaje de 'Civil War'

Soldados leales a un presidente atrincherado en la Casa Blanca, bombardeos nocturnos, grupos paramilitares cortando carreteras y ajusticiamientos en cada rincón del país. EE.UU. en el caos absoluto es la premisa de Civil War, una película que Alex Garland comenzó a escribir cuando la polarización existía, pero todavía no se había materializado en señales más alarmantes como el asalto al Congreso de 2021.

La premisa de un país que vuelve a tropezar en la piedra de una Guerra Civil atrae a todo el mundo y ha dejado su impacto en la taquilla: Civil War lidera la taquilla en Estados Unidos este fin de semana, demostrando que sintoniza con su tiempo. El cineasta está en Madrid, apenas unos días después, serio y reflexivo, pero también tranquilo porque sabe que su cinta, que transcurre en un presente alternativo, pisa pocos jardines.

Civil War es una en el tráiler -que alimenta una ficción política- y otra en su visionado: la película de Garland es en esencia una defensa del periodismo como último reducto ante la división. El paisaje bélico es solo un telón de fondo deliberadamente ambiguo: no hay explicaciones del detonante del conflicto y solo una vaga descripción de los bandos. De algún modo, el presidente ha virado hacia la tiranía y estados ideológicamente opuestos como California y Texas han creado un frente común.

Como guionista y director, Garland lleva la etiqueta de puntal de la ciencia-ficción (Ex Machina, Aniquilación) y de cierta querencia a la distopía apocalíptica (28 días después, Sunshine). Pero Garland también es el hijo de un viñetista político y su Civil War es un homenaje –y un lamento- de una prensa fuerte que considera extinta. Kirsten Dunst, Wagner Moura y Cailee Spaeny dan vida a reporteros que se juegan la vida, por vocación y por pasión, mientras atraviesan el país en busca de una entrevista con el presidente de los EE.UU. antes de su derrocamiento.

PREGUNTA.: La película empezaste a escribirla en 2020, antes del asalto al Capitolio o las guerras que hay actualmente en el mundo. ¿Crees que se ha resignificado al estrenarse?

RESPUESTA: Desde luego no me siento como un profeta. En 2020 se hablaba en todas partes de preocupaciones que siguen igual: políticos extremistas, populismo, polarización y división. Y también preocupación por el lenguaje que se utilizaba, ya sea en internet o por políticos, que contiene violencia y falta de respeto a la verdad. El aviso era que había una progresión: si hablas así, ahora son palabras, pero acabará en violencia. Y llegó el 6 de enero (asalto al Capitolio en 2021). Y continuará pasando en una escala más seria si continúa el mismo lenguaje irrespetuoso. Por eso creo que solo he recogido algo que perturbaba a mucha gente, no es ningún tipo de pensamiento inteligente, sino una reacción a algo obvio.

P.: Civil War es realmente una película sobre el periodismo que trata de ser objetivo e imparcial. Los periodistas usan fotografía analógica, lo que encaja bien con el presente alternativo de la película, pero también recuerda tiempos más influyentes del periodismo.

R.: Sí, porque el buen periodismo no es algo del pasado, todavía existe, pero el problema es que ya no tiene el poder que solía. El periodismo derribó a Richard Nixon, pero hoy en día Nixon no caería. Y lo sabemos por hechos: hay muchos líderes políticos pillados en asuntos similares por periodistas y eso no ha acabado con su carrera. El periodismo ha perdido su poder por un contexto. Por un lado, los políticos han sido muy efectivos haciendo que la gente desconfíe de los medios y se hable de fake news. Y, por otro, las redes sociales han colocado al periodismo en una nueva realidad. Antes, The Washington Post era una de las pocas voces serias, ahora compite con literalmente millones de voces. Organizaciones como Fox News, que se financian con publicidad, tienen que diferenciarse y hablar a su público de un modo particular. Lo que significa que si no formas parte de ese público desconfías de ellos y si formas parte de ese público desconfías de la CNN, que, aunque trabaje de una manera más sutil, también se financia con anuncios. Los grandes medios se han vuelto más partidistas. Y The Washington Post no creo que fuese tan partidistas antes, quizá sea un romántico… no, no soy romántico: no era tan partidista como Fox News obviamente.

Kirsten Dunst y Cailee Spaeny, en 'Civil War'

Kirsten Dunst y Cailee Spaeny, en 'Civil War' DeAPlaneta

P.: Una pregunta que queda en el aire es lo qué situación podía llevar a unirse a California y Texas, es decir, a la izquierda y la derecha. En la película es un presidente dictatorial, pero también podría ser la xenofobia, que está resultando ser un factor de unión dentro de las sociedades de países ricos. ¿Une más que divide?

R.: Es una pregunta tan complicada que una parte de mí no quiere intentar contestarte de un modo resumido. Puedo pensar en países como Japón cuya monoculturalidad les permite tener una especie de xenofobia y una especie de estabilidad. Es muy complicado. Cuando la gente es xenófoba la entiendo, solo que no lo comparto. Vivo en Londres, donde hay muchas culturas, lenguas y me gusta eso. Pero, lo que trato de hacer a nivel personal para alejarme de la polarización –porque soy de izquierdas y culpable de tener pensamientos que polarizan- es tratar de calmarme y ver las cosas desde otros puntos de vista y no criticar éticamente a otros. En otras palabras: he conocido gente xenófoba que es buena gente, solo que se siente amenazada o ansiosa. Dicho eso, y gente al margen, cuando los políticos tratan la xenofobia es diferente porque en ocasiones lo que hacen es extremadamente malo desde el punto de vista ético: usan la ansiedad de la gente para proyectarla al poder y, entonces, algo realmente peligroso puede ocurrir. Es un asunto complejo en el que el problema tiene más que ver con el modo en el que se usa la xenofobia que con el sentimiento de tenerla.

Imagen de 'Civil War'

Imagen de 'Civil War'

P.: Si, como los protagonistas de Civil War, fueses tras una entrevista con el presidente de los EE.UU. y le tuvieses delante, ¿qué le preguntarías?

R.: Dependería del presidente. Si fuese el actual… no sé si debería comprometerme, creo que no voy a contestar. Creo que tendría preguntas importantes para Biden y para Trump, pero hacérselas a Trump sería una pérdida de tiempo, porque básicamente es alguien demente y no creo que quede ningún pensamiento racional en su cabeza. A Biden le haría preguntas difíciles y al mismo tiempo no las haría porque… bueno, al menos no está loco.