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Ninguna aseguradora de Francia se ha negado a indemnizar un fallecimiento por considerar suicidio su vacunación

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Captura del titular de una noticia con información engañosa sobre las vacunas contra la COVID-19 con el sello bulo
Captura del titular con información engañosa

Hemos visto en redes sociales la noticia de la supuesta sentencia de un “tribunal francés” eximiendo a una aseguradora de pagar una indemnización por considerar “suicidio” la muerte del vacunado. Es un bulo. El enlace que acompaña los tuits dirige a una noticia sin fuente atribuíble y la Federación Francesa de Aseguradoras confirma que es “desinformación”. Te lo explicamos.

La información se ha seguido reproduciendo esta semana, pero uno de los artículos que sirve de referencia es este del 14 de enero de 2022 publicado en un sitio dedicado a “noticias en español de Grecia”. Se titula “Tribunal dictamina que la muerte relacionada con la vacuna contra el COVID es un suicidio”. Afirma que un juzgado dio la razón a una aseguradora que “se negó a pagar a los familiares de un fallecido como consecuencia de la vacunación”.

El argumento de la compañía, según este artículo, es que “la toma de medicamentos y tratamientos experimentales está excluida de la póliza”. La publicación incluye una transcripción del supuesto veredicto del juez, que dice que la vacuna es “experimental”, que el difunto la tomó “voluntariamente” y que, por lo tanto, “su muerte es, de hecho, un suicidio”.

La Federación Francesa de Aseguradoras desmiente la noticia

VerificaRTVE ha preguntado por esta información a la Federación Francesa de Aseguradoras, a la que pertenecen todas las compañías del ramo que operan en Francia. Su responsable de prensa “desmiente categóricamente este rumor” y recuerda que “los contratos de seguro de vida no prevén exclusiones relativas a las consecuencias de una vacunación”.

Hemos consultado al abogado penalista David Fechenbach. Afirma que “para que el seguro exima de responsabilidad, tiene que haber intención de provocar por voluntad propia el cobro de la indemnización”. En el caso de un seguro de este tipo, esto es “quitarse la vida”. Fechenbach concluye que “aquí se quiere lo contrario: vivir más, y la muerte es un resultado accidental”.

Mala traducción

El artículo cita como fuente una web de noticias en alemán, Unser Mitteleuropa. En realidad es una mala traducción de este texto, que vemos reproducido con variantes en otros sitios web. Puedes comprobarlo tú mismo copiando el texto del titular, entrecomillándolo y pegándolo en un buscador.

Además, el mal uso del lenguaje y la falta de concreción hacen sospechar sobre la veracidad del artículo. El texto comienza así: “En Francia, el tribunal equiparó la vacunación con el suicidio”. No facilita el nombre del juez titular del tribunal que firma la sentencia, tampoco el de la compañía de seguros ni el nombre correcto del fallecido. Se refiere a él como un “rico anciano empresario parisino” cuyo caso “causó una gran resonancia”. Las expresiones empleadas denotan fallos de traducción: “La compañía de seguros señaló que el suicidio, como la muerte por una droga experimental, no es un evento asegurado.”

Un desinformador reconocido

El artículo dice textualmente que “el abogado de la familia de Carlo Alberto Brusa publicó los materiales del caso”. Nos dan a entender que Brusa es el fallecido, pero buscando el nombre en Facebook, comprobamos que se trata de otro error de traducción.

Es un abogado italiano residente en Francia y presidente de una asociación que, según una investigación realizada por el diario francés Libération, promueve la desconfianza hacia la política sanitaria oficial. Este letrado ha difundido desinformación en anteriores ocasiones, según los verificadores de 20 Minutos y Fact and Furious.

La vacuna contra la COVID-19 no es “experimental”

Una de las ideas que pretende propagar la noticia es que la vacuna contra la COVID-19 es experimental. No es cierto. Las vacunas fueron inicialmente experimentales mientras se estaban desarrollando, pero las que se administran a la población tienen la aprobación de las agencias oficiales responsables tras haber superado las fases de ensayo clínico I a III.

En concreto, las vacunas inoculadas en la Unión Europea han recibido autorización para su comercialización, lo que quiere decir que cumplen “con los rigurosos estándares de la UE en materia de calidad, seguridad y eficacia”, según la Agencia Española del Medicamento (AEMPS). La rapidez en el proceso de fabricación de las vacunas COVID-19 ha llevado a recelos sobre su seguridad y a bulos sobre su validez que te hemos desmentido en VerificaRTVE. En la Estrategia de Vacunación COVID-19 en España (pág. 10) se explica cómo consiguieron acortar los tiempos de ensayo de las vacunas.

Por tanto, no es cierto que una aseguradora de Francia se haya negado a pagar una indemnización por considerar suicidio la muerte de un hombre vacunado contra la COVID-19.