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Sueños de Senegal: que migrar no sea la única salida

Noticia   En Portada  

  • Mamadou Dia es un senegalés que quiere crear en su comunidad El Dorado que no encontró en Europa
  • “Me podía imaginar todo excepto ser mirado como una persona ilegal”, asegura Mamadou
  • Ya puedes ver "Sueños de Senegal" en RTVE.es y a las 23.50 en La 2 de TVE

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En Portada - Sueños de Senegal - Avance - RTVE.es

Mamadou Dia habla sin pelos en la lengua. Sabe bien lo que significa jugarse la vida en una patera: llegó a Canarias en la “crisis de los cayucos” de 2006 y apenas lograba mantenerse en pie cuando Salvamento Marítimo los rescató cerca de La Gomera. Una vez en la península, apenas tardó en descubrir que Europa no es El Dorado: “Me podía imaginar todo excepto dormir en la calle en Europa, excepto conocer el hambre en Europa. Me podía imaginar todo excepto ser mirado como una persona ilegal”, nos confiesa, con dolor y rabia contenida.

Para todos los públicos En Portada - Sueños de Senegal - Ver ahora
Transcripción completa

Nuestro cayuco salió de Rufisque.

Íbamos unas 84 personas.

En España hay mucho racismo.

Me podía imaginar todo,

excepto ser una persona

o estar mirado como una persona ilegal.

Los acuerdos de pesca que países como España,

Francia, Alemania,

tienen con Senegal obliga a esta juventud a marcharse.

Siento mucha rabia que tengan que viajar de esa manera.

Esto es en 2006 y sigue pasando.

Sueño con que los jóvenes de Senegal

puedan viajar libremente.

"Hoy, 'En portada', 'Sueños de Senegal'."

(Música)

El día 11 de mayo de 2006,

subí a la patera.

Y di inicio a la aventura más larga,

más peligrosa y más dura de mi vida.

-Mamadou, ¿qué razones te empujaron a subirte a un cayuco

para migrar a España?

-Quería ver mundo. Quería terminar mis estudios.

Quería conocer más allá de mi pequeño pueblo

o de mi pequeña, de mi pequeña ciudad.

Y también creo que tenía derecho también,

esa rebeldía de: "¿Por qué yo no puedo ir?",

también estaba adentro.

-Intentaste primero emigrar a Europa de forma regular.

¿Qué ocurrió?

-Dos veces me presenté en la embajada de Francia

para pedir el visado.

Después de conseguir una preinscripción

para ir a estudiar allí.

¿Qué pasó? Que las dos veces, me lo denegaron.

-Desde entonces,

¿tienes miedo del mar? ¿Lo miras con más respeto?

-Me remueve, me remueve muchísimo. Yo tengo una relación...

Tengo una relación muy bonita con el mar,

pero también, desde ese viaje,

pues sí que ha despertado cierto...

cierto respeto, cierto miedo.

-En aquel momento,

cuando tú te subiste a ese cayuco en 2006,

¿cuál era tu sueño?

-En este momento, momento,

mi sueño era llegar a Francia.

Después de llegar a España,

llegar a Francia y seguir mis estudios.

Ese era mi sueño.

-Salimos aquí, en el río,

este puerto que estamos viendo por ahí, ahí hemos salido,

y tristemente, en España.

-Nuestro cayuco salió de Rufisque.

Íbamos unas 84 personas.

Llevábamos en el interior

todo lo que podía caber de comida, de gasolina y de agua.

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-En la trayectoria, nos pilla un mal tiempo.

En otro barco, se rompieron

y volvimos en Mauritania para no morirnos.

-Hubo momentos muy muy muy duros

en que miraba a la gente, miraba la embarcación,

las olas eran cada vez más grandes,

una parte de una ola entró en el cayuco

y destrozó una parte.

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-Perdimos a una persona en alta mar,

Ibra, se llamaba,

que tuvo un viaje muy muy muy difícil,

y que nosotros pensamos

que se tiró, se tiró en alta mar.

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-La llegada a La Gomera

creo que fue un momento bastante bastante duro,

porque ya no podíamos ni ponernos de pie.

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"Los sueños de Pape se frustraron en octubre de 2020,

uno de los meses en que más cayucos han arribado a las Islas Canarias

desde la crisis de 2006.

Pasaron dos largas semanas en el océano

hasta pisar tierra firme,

pero no fue en España, sino en Mauritania.

En su cayuco iban unas 150 personas.

Solo llegaron con vida 27.

Pape tuvo que echar por la borda los cuerpos de familiares y amigos.

Su mente trata de olvidarlo.

Pape trabajó durante meses en este campo

que hoy riega para reunir los 400.000 francos CFA

que le costaba embarcarse, unos 600 euros.

Aquí trabaja de sol a sol por poco más de 200 al mes."

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"A sus 20 años, no tiene más estudios

que la escuela coránica

y solo habla su lengua materna, el wolof,

pero aspira a hacer algo más en la vida

que acarrear cubos de agua

y trabajar la tierra de forma precaria

y sobre todo, a ganar más.

En su casa hay muchas bocas que alimentar

y como tantos jóvenes senegaleses,

siente sobre sus hombros el peso

de ayudar a su familia a mantenerse a flote."

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"A su aldea, Gantour, no llega el asfalto.

La vida rural en Senegal parece detenida en otro siglo.

Viviendas humildes,

a las que no llegan muchas de nuestras comodidades.

Entre el polvo, la arena y la pobreza

que se apoderan de esta población,

solo una casa parece brillar.

Está construida con las remesas que envía desde España

un familiar que emigró en patera en 2006.

Gantour es ahora el pueblo del dolor.

Aquí nacieron Pape y otros supervivientes,

pero también otras cinco vidas que se tragó el mar.

Jóvenes de entre 19 y 26 años.

Solo uno había cumplido los 40.

En su plazuela, el jefe del pueblo ha reunido a sus familiares.

Se sientan a compartir con nosotros su dolorosa experiencia."

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"Su hijo Abdou quería viajar a Europa en avión

de forma segura,

pero se hartó de esperar un visado que nunca llegaba

y finalmente, optó por el cayuco.

Se lo dijo justo antes de partir,

pero la mayoría de las familias ni siquiera lo sabían."

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"Sus almas, tan curtidas como sus rostros,

aceptan con resignación un dolor que consideran inevitable.

¿Cómo frenar los anhelos de jóvenes

que sueñan con ganar la partida a un destino miserable

por ellos y por sus seres queridos?"

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"-Mis hermanos y amigos.

Que descansen en paz.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

El mar se ha tragado vuestros sueños.

Hermanos, amigos, primos,

se han ido para siempre.

Lloro vuestra ausencia.

Que descanséis en paz

y que el paraíso sea vuestra última casa.

Amén."

Gandiol es un pueblo de Saint Louis

que está a 20 kilómetros de Saint Louis,

situado en el norte de Senegal,

es un pueblo de pescadores, en su gran mayoría,

y agricultores.

El pueblo tiene un río

y es donde está la brecha.

El punto de encuentro entre el río, Senegal

el mar.

Por esa brecha, se ha salinizado muchísima tierra,

que han hecho que muchísima gente tuvieron que migrar

hacia otra parte del sur de Senegal

y otra, hacia el norte de Senegal, como Mauritania,

y otros, han tenido que ir a España, sobre todo, los más jóvenes.

-¿Qué significa para ti Gandiol?

-Ahora mismo, estamos en medio de una pandemia

y se respira paz,

aquí se respira libertad.

Y eso creo que es lo que más Gandiol me ofrece,

la libertad de poder crear.

Ahora, estamos llegando a la obra.

-¿En qué consiste este proyecto?

-Consiste en dar una respuesta

a la población local

para que puedan ver que en Gandiol se puede hacer cosas,

para que desde aquí,

se plantee un desarrollo,

pero de otro tipo,

desde una autorrealización comunitaria,

pensado desde aquí y hecho con la gente de aquí.

Es decir, que no formamos a la gente para que se vayan,

sino formarlos para que puedan responder a necesidades locales.

"Mamadou sigue de cerca la evolución de cada proyecto.

Quiere que los jóvenes de la zona

se impliquen en el desarrollo de su comunidad,

que hagan suyo lo que hacen.

Ellos no lo ven como un jefe.

Saben que viajan en el mismo barco."

(RÍEN)

"Se respira alegría, complicidad.

Es el espíritu de Hahatay,

la ONG que Mamadou creó al regresar de España.

'Hahatay', en wolof, significa 'carcajada'.

Con sus proyectos,

más de 60 personas burlan al destino."

Aquí tenemos a Aram,

la primera soldadora de Gandiol.

Se ha formado hace nada

y ahora, aquí, su primera silla.

"Estas obras son las más importantes de Gandiol,

construcciones sostenibles, con materiales de la zona

para promover la economía local,

respetuosas con el medio ambiente,

y ante todo, ofrecen un camino,

una oportunidad para quienes, hasta ahora, no la tenían.

Que emigrar no sea la única salida."

Mamadou, ¿por qué en este proyecto trabajan sobre todo mujeres?

-La vida en general, aquí,

la hacen mucha más las mujeres que los hombres.

Los hombres han migrado

para el norte y para el sur,

entonces, solamente hay mujeres, entonces, si tenemos que hacer

un proyecto de autorrealización comunitaria africana,

tenemos que contar con esas mujeres.

También, a esto, ellas les reconforta muchísimo,

les da muchísima más seguridad

que, en el pueblo,

las obras más grandes y más visibles que se están haciendo

estén dirigidas por ellas.

-(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"Khady es una de las primeras mujeres de Gandiol

que se han formado en bioconstrucción.

Ahora, enseña a otras jóvenes el trabajo de albañil.

Se siente orgullosa de lo que hace

y espera, en el futuro, formar a muchas más.

El sueldo de Khady es necesario en casa.

También el dinero que su hermano envía desde España cada mes.

A Senegal llegan más ingresos por las remesas de migrantes

que a través de la cooperación europea."

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

"Khady nos abre su casa.

Lo que ella califica de una situación muy buena

dista mucho de lo que es para nosotros

una vida holgada o cómoda.

Muchos jóvenes africanos conocen el mundo a través de Internet.

El estilo de vida europeo que ven en las redes sociales

les atrae y alimenta sus ganas de viajar."

(HABLAN EN OTRO IDIOMA)

"Las nuevas tecnologías también le permiten hablar

con su hermano Baye,

que trabaja en Madrid en un restaurante chino.

Él apenas le cuenta sus dificultades,

pero Khady siente que aquella vida no es tan fácil

como muchos en su pueblo imaginan."

(HABLAN EN OTRO IDIOMA)

-¿Con qué vida soñabas en Europa antes de irte?

¿Qué esperabas encontrarte allí?

-Cuando aquí estudiamos, oímos muchas veces

la palabra "civilización",

"democracia", "justicia social".

Y claro, cuando sueñas Europa,

sueñas también con esas bonitas palabras.

-¿Y qué te encontraste?

-Para mí, fue...

No sé, para mí, fue una...

hablando en plata, fue una hostia en la cara.

O sea, me podía imaginar todo,

excepto dormir en la calle en Europa,

excepto conocer el hambre en Europa.

Me podía imaginar todo,

excepto ser una persona

o estar mirado como una persona ilegal.

(LEE) "Estaba muy cansado.

Mis piernas no podían dar un paso más.

Todas las puertas estaban cerradas.

Iba caminando por la calle

y me hubiera gustado

que por lo menos, una persona me saludara".

(RESOPLA)

"A Mamadou le duele volver a leerlo.

Su mente intenta borrar el sufrimiento de aquel viaje

y de sus primeros meses en España.

Instinto de supervivencia.

Desde Cartagena,

Mamadou empezó a escribir su libro '3052',

los kilómetros que le separaban de su tierra.

La literatura como terapia.

Había partido en busca de un sueño

y no quería compartir la pesadilla."

¿Cómo es la vida de un migrante irregular

en España?

¿A qué problemas tuviste que enfrentarte?

-Yo creo que...

el peso más grande es intentar justificar,

en todos los espacios,

que tú no eres un peligro.

En España hay mucho racismo.

Hay muchísimo racismo allí.

Creo que lo debemos de denunciar.

Debemos de ser críticos

frente al racismo

si queremos reconstruir la sociedad.

(Bullicio)

(HABLAN EN OTRO IDIOMA)

Estamos en Guet Ndar, barrio de los pescadores.

Aquí es donde empezaron todo lo que es la inmigración

en el año 2005, 2006.

La mayoría de los barcos que llegaron,

la gente salieron de aquí,

y todas las actividades que hacemos aquí

es actividad de pesca,

tanto mujeres, como hombres.

La pesca es la vida de Saint Louis.

Saint Louis sin los pescadores es nada, es un desierto.

El tipo de pesca artesanal

es lo que nos inculcan nuestros padres,

generación tras generaciones, hasta llegar nuestras generaciones.

Y este tipo de pesca la hacen,

un 90 % es jóvenes menores de 40 años,

porque aquí, la pesca es manual y es muy duro.

Los últimos años están entrando barcos industriales

que lo que hacen es pescarlo en el momento,

transformarlo en el momento,

y meter el avión directamente dentro del mar,

hasta dónde quieren que se llegue, que será China o Europa o América.

Entonces, este tipo de industriales

es lo que se está dando en los últimos años,

desde el 2000 hasta este año que estamos.

"La pesca es uno de los pilares de la economía senegalesa,

genera unos 600.000 empleos.

La Unión Europea ha firmado con Senegal

el acuerdo de Asociación de Pesca Sostenible.

Informes de la ONU lo consideran desigual

y con graves carencias en sostenibilidad.

De los 45 barcos europeos que faenan en aguas senegalesa,

29 son españoles.

También se ven buques de China y otros países.

Difícil competencia.

Un arrastrero europeo captura en un solo día

lo que 50 cayucos en un año."

Estos es donde las mujeres

suelen trabajar mayoritariamente.

Las fibras que hacen es transformar los restos de pescado,

que no se pueden vender.

Mi abuela hacía estas cosas, mi tía hacía estas cosas.

"El intenso olor a pescado lo impregna todo.

Muchas mujeres de San Luis

se dedican a la salazón desde hace décadas.

Pescado barato que se consume,

sobre todo, en el interior del país,

en lugares donde es difícil mantenerlo fresco."

Ahora hay competencia entre Europa y China,

y dejan a la gente local muriendo de hambre.

Si lo que hemos visto este año, si no cambian,

dentro de poco tiempo van a volver a ver la gente

cogiendo barco e ir a Europa otra vez.

Los acuerdos de pesca que países como España, Francia,

Alemania y muchos países europeos, y China tienen con Senegal

obliga a esa juventud a marcharse.

Obliga esa juventud a meterse en un cayuco.

Obliga esa juventud a coger caminos, desesperadísimos,

para poder dar dignidad a su vida.

Las relaciones entre Europa y África tienen que cambiar.

"De los senegaleses que intentaron migrar a Europa en otoño de 2020,

dos de cada tres eran pescadores.

Paradójicamente, muchos de los migrantes senegaleses

que abandonaron sus cultivos o la pesca

han acabado trabajando en invernaderos europeos

o embarcados en flotas pesqueras de otros países.

Mustafá era pescador

cuando en 2006 se embarcó en un cayuco hasta Canarias.

El paraíso que soñaba en Europa

se convirtió en precariedad y discriminación.

Ahora está en San Luis, visitando a su familia."

¿Cuál es tu sueño?

-Mi sueño es volverme aquí y vivir aquí.

Por mucho que te ofrecen fuera, si gana uno en su propia tierra,

es mejor ganar dos o tres en la otra tierra,

porque tú estás participando en la economía de su país,

estás participando para levantar tu país,

estás participando para defender

lo que es el derecho y el futuro de sus hijos y nietos.

(Música)

"Y mientras unos piensan en volver,

hay quien tiene claro que no piensa marcharse.

En medio de la nada vive desde hace unos meses

la joven Astou.

La pandemia truncó su sueño,

pero ella ha creado otro para ayudar a los demás.

Ha abandonado el confort de la capital

para vivir en medio del campo.

Sabe que no bastan las palabras,

por eso quiere dar ejemplo con su apuesta vital."

"La agricultura como motor de desarrollo.

Reclama que el Estado invierta en su modernización.

En su hectárea, que ha alquilado dudrante un año por 300 euros,

da trabajo a dos jóvenes.

Aquí viven juntos,

sin más luz que una bombilla, ni agua corriente.

Astou ha cursado estudios agrarios

pero su verdadera pasión es la música."

(Música)

"Ha estado de gira en Estados Unidos

en dos programas de intercambio,

pero siempre ha decidido volver.

Ahora invierte en la agricultura para salir adelante

y generar desarrollo local

en un lugar donde los jóvenes no ven ni presente ni futuro."

(Música)

"Desde este lugar remoto en el norte de Senegal,

la rapera Toussa no pierde de vista su sueño:

crear un centro de formación para jóvenes talentos femeninos

donde puedan practicar la agricultura

y avanzar a la vez en su proyecto musical."

(Música)

(RAPEA)

"Tenía el mejor par de botas,

la voluntad y la esperanza

que van a recorrer el camino entre mi destino y yo,

voy a volver a casa".

-¿Qué te hizo regresar a Senegal?

Si hay una construcción que hacer aquí,

pues la debemos hacer nosotros y nosotras.

La juventud se encuentra realmente

en un momento muy olvidada, muy perdida.

Que me parece muy triste que nuestros líderes

no vean a los jóvenes, a la juventud africana

como lo más importante para construir África.

(Música)

"El encarcelamiento de un líder de la oposición

encendió la mecha de unas protestas

que Senegal no veía desde hace una década.

El caldo de cultivo, la frustración de una juventud que no ve salida,

el desempleo, el recorte de las libertades,

la crisis económica y una pandemia

que ha dejado a muchos en la cuneta.

(Música)

La COVID-19 ha causado estragos en Senegal.

En un país de 16 millones de habitantes

ha dejado dos millones más de pobres,

la mayoría de senegaleses

vive al día de la economía informal.

El cierre de fronteras para frenar la pandemia

ha hundido el turismo y a quienes vivían de él.

La falta de oportunidades

ha contribuido a reactivar la ruta migratoria hacia las Canarias."

¿Qué les dirías a otros jóvenes senegaleses

que quieren embarcarse en un cayuco hacia España o hacia Europa?

-Primero,

que les diría yo a las autoridades senegalesas

por esos jóvenes que viajan en un cayuco.

Yo creo que nuestros hermanos y hermanas merecen dignidad.

Esos jóvenes

tienen derecho de viajar y deben de viajar.

Y ahora lo que les diría a las autoridades europeas.

Es que dejen de financiar Frontex,

es que dejen de financiar

esas fronteras

que matan las personas.

La única manera es favorecer vías seguras de viaje.

"Es domingo y Mamadou arranca el día hablando de futuro.

Nunca desayuna solo,

en su casa siempre hay invitados.

Es la 'teranga', la hospitalidad senegalesa,

pero también el poder de Mamadou,

donde otros ven obstáculos, él encuentra desafíos.

No hay errores ni fracaso, solo aprendizaje.

Sus vivencias lo han hecho fuerte,

convencido de que todos podemos aportar,

hasta de las palabras a los hechos.

Pone el alma en todo lo que hace

y contagia su alegría y entusiasmo a cada paso."

(Música)

"La juventud busca, necesita un futuro.

Mares con más plástico y menos peces.

Tierras más secas

y costas arrasadas por el cambio climático,

epidemias y crisis que ahondan en la brecha de la desigualdad,

recursos naturales esquilmados por grandes empresas,

acuerdos que benefician a unos y condenan a otros,

fronteras con más seguridad y menos humanidad.

No son retos del futuro, ya son presentes.

Un presente que pide revisar las reglas del juego

para que en nuestros mares

no se ahoguen más vidas ni más sueños."

(Música)

¿Con qué sueñas hoy en día?

-Sueño con que los jóvenes de Senegal puedan viajar libremente.

¡Ostras!, a este le conozco.

Sí, hay un chico que conozco.

Sí, es él.

Un amigo con el que jugaba mucho al fútbol,

que ahora vive en Zaragoza.

Ay, ese también...

Muchos...

Muchos de mi barrio.

Siento mucha rabia,

de que tengan

que viajar de esa manera,

tengamos que viajar de esa manera.

Es injusto.

-¿Cómo estás?

No sé...

Estoy así..., bastante movido.

No había vuelto a ver

imágenes de esos días, desde aquellos...

No había vuelto a verlo.

O sea, efectivamente,

no es la llegada de nuestro cayuco, pero fue el día mismo

que llegamos nosotros.

O sea, esto es en 2006 y sigue pasando.

Además, sigue pasando en...

Con más dificultades.

O sea,

digamos que el odio, el racismo,

la injusticia ha crecido mucho más en España.

Y eso sigue pasando, sigue pasando.

Gente que sigue..., que sigue viajando.

Hoy más que nunca

tenemos que seguir trabajando para enfrentar esto y erradicarlo.

Esto es una enfermedad,

que hay que curar.

(Música)

En Portada - Sueños de Senegal - Ver ahora

El derecho a viajar dignamente

Si el sufrimiento es un maestro de la vida, Mamadou es un libro abierto; pero en sus palabras no hay un ápice de victimismo. Cree que todos debemos comprometernos con cambiar un mundo que considera desigual e injusto. Cuando le pregunto qué le diría a los senegaleses que quieren coger un cayuco, me espeta: “Primero, qué les diría yo a las autoridades senegalesas por esos jóvenes que viajan en un cayuco. Yo creo que nuestros hermanos y hermanas merecen dignidad. Esos jóvenes tienen derecho de viajar y deben viajar.” A las autoridades europeas, les pide “que dejen de financiar Frontex, que dejen de financiar esas fronteras que matan a las personas. La única manera de luchar contra las muertes es favorecer vías seguras de viaje.”

Las relaciones entre Europa y África tienen que cambiar

De los senegaleses migrantes en otoño de 2020, dos tercios eran pescadores

Con él y con otros senegaleses, abordamos las causas que han llevado al aumento del flujo migratorio a través de la llamada “ruta canaria” o atlántica, desde el pasado mes de septiembre. De los senegaleses que intentaron migrar a España en otoño de 2020, dos de cada tres eran pescadores. “Los acuerdos de pesca que países como España, Francia, Alemania y muchos países europeos y China tienen con Senegal obligan a esa juventud a meterse en un cayuco, a coger caminos desesperadísimos para poder dar dignidad a su vida”, denuncia Dia. Y nos pide que reflexionemos como consumidores sobre el origen del pescado que compramos. “Las relaciones entre Europa y África tienen que cambiar”, concluye.

Mamadou pasa de las palabras a los hechos. Donde otros ven obstáculos, él ve desafíos. Contagia su energía y su entusiasmo a cada paso. Tras varios años en España, decidió volver a su pueblo, Gandiol, en el norte de Senegal, para crear allí El Dorado que no encontró en Europa. Fundó la ONG Hahatay, que significa carcajada en wólof. Gracias a sus proyectos, más de 60 mujeres y jóvenes tienen un empleo digno y burlan al destino.

Desarrollo local para construir un futuro

Su modelo de desarrollo se basa en la autorrealización comunitaria: “Es un desarrollo pensado desde aquí y hecho con la gente de aquí. No formamos a la gente para que se vayan sino para que puedan responder a necesidades locales”, nos explica sobre el terreno, entre las obras más grandes que se están construyendo en Gandiol. La mayoría de albañiles son mujeres jóvenes. Son construcciones sostenibles, con materiales de la zona para promover la economía local, respetuosas con el medio ambiente. Y ante todo, ofrecen un camino, una oportunidad para quienes hasta ahora no la tenían. Se trata de construir un futuro en el lugar de origen, para que migrar no sea la única salida.

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