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España se sitúa entre los países de la Unión Europea con mayor tasa de pobreza infantil, según UNICEF

  • Con una tasa del 27,4 %, encabeza la lista junto a Rumanía, Bulgaria e Italia
  • La organización pide al Gobierno invertir "más y mejor" en políticas de ayuda a la infancia

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Un niño sostiene monedas y billetes de euro en sus manos.
Un niño sostiene monedas y billetes de euro en sus manos.

Según el informe '¿Cómo reducir la pobreza infantil en España? Análisis y recomendaciones', publicado este 27 de octubre por UNICEF España, nuestro país está a la cabeza de los países con mayor tasa de pobreza infantil, junto con Rumanía, Bulgaria e Italia.

El documento también resalta que el primer impacto de la pandemia de COVID-19 ha sido mayor en los hogares con menores de edad, y desde la organización piden al Gobierno invertir "más y mejor" en políticas de ayuda a la infancia para reducir la tasa de pobreza infantil, que se sitúa en un 27,4 %.

Así, el documento plantea la necesidad de revisar el sistema de prestaciones y de protección a la infancia, dado que la pandemia ha empeorado una situación donde las tasas de riesgo de pobreza infantil previas a la crisis de la COVID-19 eran ya muy altas (uno de cada tres niños).

"La pobreza infantil en España es del 27,4 %, es uno de los países de la Unión Europea con mayor pobreza infantil y donde las prestaciones monetarias tienen menor impacto. Durante la última década el riesgo de pobreza infantil ha sido mayor que el riesgo de pobreza de los adultos", explica la responsable de Incidencia Política y Estudios de UNICEF España, Cristina Junquera. "La pandemia de la COVID-19 sin duda va a amplificar estos datos y va a aumentar la pobreza, la exclusión y la desigualdad infantil", alerta.

España, el segundo país de la Unión Europea con más pobreza infantil

Comparación con la crisis de 2008

UNICEF señala que, ya en 2008, los hogares con hijos sufrieron especialmente los efectos de la crisis económica: las familias quedaron fuertemente sobrecargadas y creció no solo la pobreza infantil, sino también su cronicidad y su correlación con la pobreza material. Esto se debió, a su juicio, por la carencia de una red estable de garantía de rentas.

La ONG afirma que, entre el último trimestre de 2019 y el segundo de 2020, el aumento del porcentaje de hogares sin ingresos fue prácticamente el doble en los hogares con niños y niñas que en el resto.

Para evitar que esto vuelva a ocurrir e impedir efectos sobre la infancia como el aumento de la privación material o la cronificación de la pobreza a edades tempranas, UNICEF ve necesario aumentar el gasto en políticas familiares en España que, en estos momentos, es menos de la mitad del que dedican los países con menores tasas de riesgo de pobreza infantil.

También argumenta que la pandemia hace urgente el establecimiento de ayudas monetarias de conciliación familiar en hogares con ingresos laborales bajos y alto riesgo de desempleo como son las familias monoparentales y las familias numerosas.

No sustituir el IMV con otras ayudas

Además, señala que la pandemia ha obligado a tomar medidas de emergencia, como el Ingreso Mínimo Vital, que contribuyen a reducir la pobreza severa.

Sin embargo, UNICEF España sostiene que esta ayuda no debería sustituir a otras, como la prestación por hijo a cargo, una medida fundamental que la organización defiende desde hace años para reducir las altas tasas de pobreza infantil en España.

"Hay tres opciones posibles para aumentar la eficacia de las medidas para reducir la pobreza infantil: en primer lugar, mantener y aumentar la cuantía de la prestación por hijo a cargo; en segundo lugar, elevar el umbral de ingresos en el hogar para poder acceder a esta prestación y llegar así a más personas que se encuentren en pobreza moderada; y, en tercer lugar, convertir en reembolsables las deducciones por hijo del IRPF", asegura Junquera.

Por último, la ONG menciona la Garantía Infantil Europea, la nueva política europea para abordar la política infantil recientemente anunciada, que supone una oportunidad para que todos los países, también España, inviertan más y mejor en reducir la pobreza y la exclusión social de la infancia.