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Los cazadores indígenas australianos impactan de manera positiva en las redes alimenticias del desierto

  • Un estudio destaca que la ausencia de actividad humana directa en el paisaje puede ser causa de extinciones
  • Las especies invasoras tienen más facilidad para infiltrarse en el área, lo que pone en peligro a animales nativos

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Imagen de archivo de dos aborígenes australianos.
Imagen de archivo de dos aborígenes australianos. EFE

Australia tiene la tasa más alta de extinción de mamíferos en el mundo. El reasentamiento de comunidades indígenas originó la propagación de especies invasoras, la ausencia de incendios provocados por el hombre para cazar y una cascada general en la red alimenticia interconectada que llevó al evento de extinción de mamíferos más grande jamás registrado.

En este caso, la ausencia de actividad humana directa en el paisaje puede ser causa de extinciones, según una antropóloga de la Universidad de Pensilvania (Penn State), en Estados Unidos, la profesora Rebecca Bliege Bird.

"Me motivó el misterio que ocurrió en los últimos 50 años en Australia", afirma Bliege Bird, profesora de Antropología de Penn State. "La extinción de los mamíferos de cuerpo pequeño no sigue el mismo patrón que usualmente vemos cuando las personas cambian el paisaje y los animales desaparecen", añade esta experta.

El Desierto Occidental de Australia, donde trabajan Bird y su equipo, es la tierra natal de los Martu, los dueños tradicionales de una gran región del Pequeño y Gran Desierto Arenoso. A mediados del siglo XX, se contactó con muchos grupos Martu por primera vez en el proceso de establecer un rango de prueba de misiles y se les reasentó en misiones y estaciones pastorales fuera de su hogar en el desierto. Durante su ausencia de la tierra, muchos animales nativos se extinguieron.

Regreso al desierto

En la década de 1980, muchas familias regresaron al desierto para restablecer sus derechos sobre la tierra. Volvieron a los medios de vida centrados en la caza y la recolección. Hoy, en una economía híbrida de recursos comerciales y consuetudinarios, muchos Martu continúan con sus prácticas tradicionales de subsistencia y quema en apoyo de los compromisos culturales con su país.

Un total de 28 especies endémicas de mamíferos se han extinguido desde el asentamiento europeo en Australia. Las extinciones locales de los mamíferos incluyen el betongia de madriguera y el ualabí liebre de bandas, los cuales se ubicaron en el desierto antes del éxodo indígena, explica Bird, quien expondrá sus hallazgos en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés), que se celebra en Washington DC, Estados Unidos.

"Durante el periodo previo al contacto de 1950, los Martu tenían dietas más generalizadas que cualquier especie animal en la región -detalla Bird-. Cuando estas personas regresaron, seguían siendo las más generalizadas, pero muchas especies de plantas y animales se eliminaron de la dieta".

Supervivencia del dingo

También señala que antes del asentamiento europeo, el dingo, un perro australiano nativo, era parte de la vida de Martu. El paisaje irregular creado por los fuegos de caza Martu puede haber sido importante para la supervivencia del dingo. Sin esta población, el dingo no floreció y no pudo excluir a las poblaciones de depredadores invasores más pequeños (gatos y zorros) que amenazaban con consumir toda la vida silvestre nativa.

Bird y su equipo observaron las redes alimenticias, las interacciones de quién come qué y quién alimenta a quién, incluidos los humanos, para el contacto previo y para los años posteriores a la evacuación. Las comparaciones de estas redes muestran que la ausencia de cazadores indígenas en la red facilita que las especies invasoras se infiltren en el área y que algunos animales nativos se pongan en peligro o se extingan. Esto probablemente está vinculado a la importancia de las prácticas tradicionales de quema de paisajes, argumenta Bird.

Los australianos indígenas en el árido centro del continente a menudo usan el fuego para facilitar su éxito en la caza. Gran parte del centro árido de Australia está dominado por un montículo con spinifex. En las áreas donde los Martu cazan más activamente, los incendios de caza aumentan la irregularidad de la vegetación en diferentes etapas de rebrote y amortiguan la propagación de incendios forestales.

Beneficios del fuego indígena provocado

Las praderas de spinifex donde los Martu no cazan a menudo, exhiben un régimen de incendios con fuegos mucho más grandes. Bajo un régimen de fuego indígena, la irregularidad del paisaje aumenta las poblaciones de especies nativas como el dingo, el lagarto monitor y el canguro, incluso después de tener en cuenta la mortalidad debida a la caza.

"La ausencia de seres humanos crea grandes agujeros en la red", advierte Bird. "La invasión se vuelve más fácil para las especies invasoras y más fácil causar extinciones". La Fundación Nacional de Ciencia estadounidense y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Alemania, financiaron este trabajo.

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