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'La vida es sueño', el triunfo del hombre sobre el destino en cómic

  • Ricardo Vilbor, Alberto Sanz y Mario Ceballos adaptan la inmortal obra de Calderón de la Barca
  • La vida es sueño no pasa de moda, es universal y atemporal”, aseguran

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Fragmento de la portada de 'La vida es sueño'
Fragmento de la portada de 'La vida es sueño'

La vida es sueño (1635), de Pedro Calderón de la Barca, es una de las obras más famosas de la literatura universal. Una aguda reflexión sobre la libertad, el destino y la voluntad humana que, casi cuatro siglos después de su creación, es tan actual como el primer día. Ahora el guionista Ricardo Vilbor (Carroñero, Chorizos), el dibujante Alberto Sanz (Valentia) y el colorista Mario Ceballos (El diañu) la llevan a las viñetas en un cómic imprescindible: La vida es sueño (Panini)

Ricardo (Valencia, 1979) nos confiesa que su admiración por esta obra viene de lejos: “Leí La vida es sueño con dieciséis años y quedé fascinado, pero no fue hasta que la estudié en profundidad en la universidad con la profesora Rodríguez Cuadros que comprendí toda su hondura, su universalidad y su modernidad. La posibilidad de adaptarla surgió cuando Alberto me comentó que una editorial quería trasladar clásicos españoles al cómic”.

La vida es sueño -continúa Ricardo- fue una de mis primeras opciones, pero la descarté al pensar que al editor no le haría gracia y le propuse otra. Cuál fue mi sorpresa cuando éste no sólo descartó mi segunda opción sino que me mencionó otras obras, entre ellas La vida es sueño. Yo soy profesor de Lengua, así que vi una oportunidad perfecta para acercar este drama a todos los públicos, pero especialmente a mis alumnos de 3º de ESO o 1º de Bachillerato".

Un proyecto que también fascinó al dibujante Alberto Sanz (Valencia, 1980): “Destacaría la dualidad que plantea del concepto "realidad". ¿Qué es real y qué es irreal? Un concepto que aun hoy en día sobrevive en nuestras cabezas y sigue generando material creativo, para novelas, películas, comics, etc. Remontarnos a la esencia de esta idea y darle visibilidad gráfica ha sido un gran reto para mí”.

Viñetas de 'La vida es sueño'
Viñetas de 'La vida es sueño'

Viñetas de 'La vida es sueño'

Una obra totalmente actual

La historia se centra en el rey Segismundo, Príncipe de Polonia. Al nacer los astros aseguran que será un gobernante cruel y sanguinario, por lo que su padre, el Rey Basilio, lo encierra en una torre solitaria, donde crece sin conocer el mundo real. Hasta que un día el rey decide soltarlo y darle la oportunidad de gobernar Polonia para comprobar si la voluntad puede vencer a los hados o el destino es, en verdad, inevitable.

Una obra de la que Ricardo asegura que sigue siendo muy actual: “De La vida es sueño me siguen fascinando sus diálogos, su poesía, la acción, los personajes, los temas… Pero, por encima de todo, su actualidad, el hecho de que no pasa de moda, pues trata de un tema universal y atemporal; todos nos hemos cuestionado y nos cuestionamos nuestra libertad, nuestro albedrío, la existencia del destino, el determinismo…”

“Calderón –continúa Ricardo- es en el s.XXI más actual y necesario que nunca: hoy en día se vive, desde que se nace, conectado a un móvil, una TV, una tablet, un portátil… Si queremos saber qué día va a hacer, lo consultamos en una web; si hay tráfico, buscamos noticias de accidentes o los porqués de ese atasco; si queremos hablar con un amigo, empleamos una red social…”

“Vivimos –añade el guionista-, como Segismundo, como los prisioneros del mito de la caverna de Platón, encerrados en una torre, en una cueva. Percibimos la realidad a través de pantallas. Aceptamos y difundimos bulos que provienen de internet. Denunciamos si nos insultan en Twitter. Mantenemos amistades por Whatsapp. Hoy, más que nunca, tenemos serios problemas para diferenciar lo real de lo virtual”.

Viñetas de 'La vida es sueño'
Viñetas de 'La vida es sueño'

Viñetas de 'La vida es sueño'

Adaptando el lenguaje de Calderón al cómic

Ricardo confiesa que adaptar el lenguaje de Calderón al cómic no ha sido nada fácil: “Ha sido lo más complicado que he hecho hasta ahora. Normalmente escribo dos versiones de mis guiones: la primera se la paso al dibujante y elaboro la segunda con base en sus opiniones, recomendaciones y sugerencias. Esta vez, en cambio, escribí cinco versiones y, entre ellas, dos en verso”.

“Tenía –continúa- demasiado respeto por el texto original y ello hacía que los primeros borradores fueran demasiado fieles, con eternos monólogos que ralentizaban el ritmo. Hasta la cuarta versión no le “perdí” el suficiente respeto al texto para adaptarlo correctamente. Pero, ¿cómo no tenerle excesivo respeto? Para Luis Cernuda, Calderón era el último maestro de la rima y el secreto de la misma murió con él. Friedrich Schelling dijo, tras asistir a una representación de El mágico prodigioso: “No existe nada más excelente. Me atrevería a decir que en caso de que se perdiese la poesía del mundo entero, podría ser reconstruida con base en este drama». Y Goethe, el inmortal autor de Fausto, afirmaba: ““Forma y fondo se compenetran en sus obras hasta la absoluta diafanidad. El mismo Shakespeare me parece oscuro comparado con Calderón”.

“No ha sido cuestión de recortar sino de seleccionar y adaptar. He actualizado el vocabulario, pero tratando de mantener la rima siempre que he podido; así, he buscado que, aun comprensible para un lector actual, el texto conservase cierto regusto clásico. Esto, que parece sencillo, no lo es en absoluto. Al igual que resumir no es acortar un texto, adaptar no es recortarlo. El cómic es un medio en sí y obviar el empleo y la fuerza de las imágenes y su narrativa habría llevado a una traslación, nunca a una adaptación” –concluye Ricardo-.

Viñetas de 'La vida es sueño'
Viñetas de 'La vida es sueño'

Viñetas de 'La vida es sueño'

El triunfo del hombre sobre el destino

En cuanto a los temas más importantes de la obra, Ricardo Vilbor destaca que: “Hay varios, sin duda, pero yo destaco el principal: el triunfo de la voluntad del hombre sobre el destino. Calderón, al igual que San Agustín, nos dice que la voluntad humana puede modificar un sino que parece inexorable e inalterable”.

“Ese pensamiento, en apariencia trivial y sencillo, es revolucionario en 2018, pues hoy triunfa la creencia de que todo nos viene impuesto por la educación, por las costumbres, los usos, la cultura o por la sociedad. Hoy se considera a las personas como seres sin capacidad de elección, auténticos niños sin voluntad a los que hay que proteger de todo pensamiento ofensivo o dañino, pues somos en extremo influenciables y manejables y carecemos de capacidad crítica. Calderón nos dice que esto no es así, que en nuestra mano está variar el rumbo que otros nos predeterminan” -concluye Ricardo-.

Viñeta de 'La vida es sueño'
Viñeta de 'La vida es sueño'

Viñeta de 'La vida es sueño'

Los protagonistas

El gran protagonista de la obra es el príncipe Segismundo. “Es uno de mis personajes preferidos –afirma Ricardo-. Para mí representa al ser humano en toda su grandeza, miseria, dudas y contradicciones. Su primera salida, ese acceso al conocimiento, su violencia, su “soy un hombre de las fieras y una fiera de los hombres”, sus monólogos, su lucha interior… Todo eso lo convierte en un personaje irrepetible”.

En cuanto al cambio que experimenta el protagonista, pasando de un ser colérico y vengativo a otro más razonable y que se plantea las cosas, Ricardo asegura que en la sociedad actual no lo ve posible: “Por lo que he comentado anteriormente lo veo complicado. En la sociedad actual tendemos a rechazar lo que nos contraría u ofende y culpamos siempre a los demás. La nuestra es la única visión correcta y solo queremos escuchar a los que concuerdan con nosotros. Al mismo tiempo, criticamos los medios de comunicación, pero nuestra opinión y visión del mundo la configuran ellos. Somos unos presos que no admiten vivir entre barrotes, pero que no dudan en señalar la torre en que viven los demás”.

En cuanto a los otros protagonistas de la obra, Ricardo destaca: “A Rosaura y a Clarín. El papel de la primera se ha cuestionado desde siempre, pero a mí su trama de honra me encanta y creo que está perfectamente enlazada con la de Segismundo. Sin ella no se puede explicar ni la teoría del conocimiento que propone Calderón ni el conflicto entre vida y sueño. Como buen personaje calderoniano, se define más por sus actos que por sus palabras. Clarín, por su parte, es algo más que un simple gracioso. Poco a poco se va Segismundeando hasta que, en las fauces de la muerte, pronuncia un breve soliloquio de alto calado filosófico: “no hay seguro camino/ a la fuerza del destino”.

Viñetas de 'La vida es sueño'
Viñetas de 'La vida es sueño'

Viñetas de 'La vida es sueño'

Recreando un clásico

Destacar el excepcional trabajo del dibujante Alberto Sanz y el colorista Mario Ceballos, que provienen del mundo de la animación. Para empezar han tenido que diseñar a los protagonistas, lo que no ha sido fácil: “Por mi parte, como dibujante, he tenido mucha suerte de contar con Ricardo como guionista –asegura Alberto-. Él, desde el primer momento, lo tenía todo muy claro en su cabeza. Me pasaba descripciones e imágenes de actores que se podrían acercar al personaje y yo interpretaba esa información en mis diseños. A partir de ahí, me iba sugiriendo cambios hasta que los dos estábamos contentos con el resultado. Podemos decir que cada personaje tiene su referencia en una actriz o un actor conocido”.

En cuanto al mundo en el que se desarrolla la historia, Alberto nos comenta que: “Creo que el mundo que hemos creado está más cerca de la ensoñación que del factor fidedigno histórico. Me explico: por un lado, me costó mucho encontrar referencias visuales y tuvimos que recrear está época y estos escenarios a partir de retales de aquí y de allá; y, por otro lado, sin desvelar nada del final, la estética y cómo están dibujados los fondos durante toda la novela tiene una explicación que se contesta al final de la historia”.

Un proyecto para el que ha sido fundamental la documentación: “Principalmente -confiesa Alberto- me he documentado utilizando Google/imágenes, cómo no, bendito internet, y viendo películas de época como, por ejemplo, El Capitán Alatriste. Creo que es imprescindible para un proyecto de estas características la fase de documentación”.

Viñeta de 'La vida es sueño'
Viñeta de 'La vida es sueño'

Viñeta de 'La vida es sueño'

Un cómic muy animado

Se nota que Alberto viene del mundo de la animación, donde ha trabajado en películas como El ratón Pérez, Atrapa la bandera o Las crónicas de Narnia. El príncipe Caspian.

Los dibujos animados han influido prácticamente en todo -asegura-. Llevo más 15 años en la industria de la animación y eso acaba formando parte de uno mismo. La manera de planificar el proyecto, cómo estructuro la narración gráfica y cómo dibujo a los personajes son fruto de esa experiencia. Algo por lo que estoy muy pendiente, tanto en un medio como en otro, es en la composición del plano o viñeta y por el acting de los personajes: que sus expresiones faciales comuniquen pensamientos y sentimientos”.

Viñeta de 'La vida es sueño'
Viñeta de 'La vida es sueño'

Viñeta de 'La vida es sueño'

Destacar el color de Mario Ceballos, que es fundamental para el acabado final del cómic. “Desde el primer momento que leí el guion de Ricardo –asegura Alberto-, tuve claro que la historia tenía que ser en color y que este tendría una relevancia muy importante, hasta el punto de ser un protagonista más. No dude ni un segundo y se lo propuse a Mario”.

“Enseguida –continúa- me di cuenta de que era el ideal para llevar esta hazaña adelante. No hacía falta explicarle nada, coincidíamos al 100% en cómo nos imaginábamos el color y, además, proponía grandes ideas. Y así fue: Mario ha hecho un excelente trabajo dotando a cada escena del color correspondiente según su carga dramática. Podréis observar que la luz va cambiando poco a poco desde la primera hasta la última página, convirtiendo el comic en una obra de arte”.

Para terminar preguntamos a Ricardo Vilbor si le gustaría adaptar otra obra clásica: “Me encantaría adaptar El castigo sin venganza, de Lope de Vega. No es su obra más conocida, pero sí una de las mejores, si no la mejor. De Calderón, varias: No hay cosa como callar, El mágico prodigioso o El príncipe constante. De Tirso, El burlador de Sevilla. Y de obras no teatrales, El estudiante de Salamanca. Esa obra me apasiona y daría para un cómic inmenso. Si algún editor se anima, ¡que me contacte!”

Portada de 'La vida es sueño'
Portada de 'La vida es sueño'

Portada de 'La vida es sueño'