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'El infierno del dibujante', un cómic planteado como un falso documental

  • Kiko Da Silva nos hace reflexionar sobre la manipulación de la información
  • El cómic también es un homenaje a los grandes maestros de la historieta
  • Una obra ganadora del Premio de Banda Deseñada Castelao (A Coruña)

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Fragmento de la portada de 'El infierno del dibujante'
Fragmento de la portada de 'El infierno del dibujante' Dib>buks

Kiko Da Silva (Vigo, 1979) no sólo es dibujante de cómics sino que participa en todos los ámbitos posibles de la historieta, destacando su papel como cabeza visible del colectivo BD Banda; además de haber fundado la primera escuela profesional de cómic e ilustración de Galicia, O Garaxe hermético. Aún así sigue sacando tiempo para maravillarnos con cómics como El infierno del dibujante (Dibbuks), una reflexión sobre la manipulación de la información y un homenaje a los grandes clásicos del cómic,  con el que consiguió el premio de Banda Deseñada Castelao que convoca la Diputación de A Coruña.

El infierno del dibujante –nos comenta Kiko- es el equivalente en cómic a un mockumentary, un cómic realizado como falso documental. Me interesaba mucho llevar al cómic un género que se ha prodigado mucho en el cine o en la literatura pero no conocía ningún caso que se hubiese hecho en historieta.

"La idea -asegura el dibujante- era hacer ese libro falso-documental cuya vida no parase sólo en las páginas del cómic, quería hacer reflexionar a los lectores sobre la fragilidad de la información, sobre lo fácil que es que nos hagan pasar por ciertas historias que no lo son. Sobre la manipulación de la información. Pero quería hacerla desde el medio del cómic, jugando con algo que nos ha pasado alguna vez a todos los que nos dedicamos a crear... que tras tener una idea que creemos fantástica, descubramos más tarde que ya se le había ocurrido antes a otra persona".

Un protagonista casi real

El cómic nos cuenta la historia de Manuel Pardo, un dibujante de 72 años que no ha publicado nada en su vida porque siempre se le adelantan otros con ideas muy parecidas. Así, Manuel Pardo crea personajes como Mortalelo y Filetón, 13, rue del deshaucio, Rompetejos o Malfalada.

Una idea que Kiko llevó al extremo: “En la realización de la obra la llevé lo más lejos que he podido, o sabido. El libro lo hice para presentarlo al Premio Castelao de Cómic que convoca la Diputación de A Coruña. Quería hacer que lo que sucedía en el cómic también sucediese en la realidad, así que se me ocurrió que podía convertir en realidad lo que en el cómic se presentaba como ficción”.

“Me explico, el cómic comienza con Manuel Pardo enviando desde Madrid por correo postal un sobre al concurso Castelao de cómic. Al final del libro (ojo todo lo que sigue son Spoilers) el jurado del Premio Castelao se encuentra que dos personas han enviado el mismo cómic desde dos sitios distintos. Y esto mismo sucedió en realidad, yo envié mi paquete desde Pontevedra al Premio Castelao y Manuel Pardo hizo lo mismo desde Madrid. Sinceramente ya sólo por hacer realidad esa situación me mereció la pena realizar todo el trabajo”.

“Pero la cosa no acabó en el propio libro, continué esta situación en las redes sociales (Manuel Pardo lleva 2 años poniéndome a parir en Facebook por haberle plagiado su vida, que copié de un Diario que me encontré en un autobús al regresar de la Semana Negra de Gijón). La cosa siguió por los medios de comunicación de Galicia, que han hecho reportajes sobre mi polémica con Manuel Pardo y tuvo su cénit en la primera presentación que hice hace unas semanas en la librería Banda Deseñada de Vigo, en la que durante la presentación, apareció Manuel Pardo y me robó delante de un público atónito el Premio CASTELAO y salió corriendo. Esa escena la grabó una persona del público y la subió a internet y en menos de 5 días llegó a las 7000 visualizaciones. Acabó todo por volverse real y la gente me escribía, me llamaban por teléfono preguntándome que había pasado con ese señor que me acusaba de Plagio y que me había robado el premio. Incluso se hizo eco algún periódico y acabó haciendo creíble la polémica”.

“Las casualidades –continúa le dibujante- confluyeron en algo que no tenía previsto, pero que hizo que todo se magnificase aún más, esa misma semana se hizo público un cómic que realicé para la campaña electoral del Bng de Pontevedra parodiando a Astérix. Esto tuvo tanto éxito que marcó durante los 10 primeros días toda la campaña electoral eclipsando el resto de campañas de la oposición y cabreando muchísimo a los políticos que no salían muy bien parados en las páginas del cómic. El nerviosismo electoral y el poco sentido del humor de los candidatos provocó contestaciones y ataques hacia mí delirantes, como la acusación de plagio por parte de un partido político de izquierdas cuyo candidato es un escritor gallego. Todo eso se mezcló con el video que estaba circulando por las redes sociales y a día de hoy aún me sigue parando gente por la calle que se ha creído completamente el vídeo promocional”.

“Yo seguí con lo planeado y una semana después Manuel Pardo me retó en la Librería Paz de Pontevedra para zanjar la polémica con un duelo de dibujantes. Si ganaba yo me devolvía mi premio Castelao, y si ganaba él, yo le devolvía su diario. Al final en el duelo, como siempre acababa yo un poco antes que él los dibujos (aunque Manuel Pardo los hacía mucho mejor), el árbitro decidió que era un empate técnico y ambos nos devolvimos los objetos que teníamos uno del otro”.

“Muchos de los que ya han leído el cómic, ahora cuando les sucede que alguien se les adelanta y publican una idea o un cómic antes que ellos dicen: ¡Mierda, me ha sucedido un Manuel Pardo!”–comenta Kiko-.

Un homenaje a todos los autores que leyó de pequeño

“Este es un homenaje a todos los autores de cómics que me han acompañado desde niño hasta convertirme en un profesional –asegura Kiko-. Lo que tienen en común es que estaban en el Diario de Manuel Pardo, de dónde saqué la historia. Siguen un orden cronológico acorde con la vida de Manuel Pardo, que comienza copiando las viñetas de Castelao y acaba viajando a Barcelona para intentar triunfar en la Editorial Bruguera”.

“Luego, al verse siempre superado por el genial Ibáñez conocido por su gran velocidad a la hora de producir páginas, acaba intentando fortuna en distintos países, Francia, Argentina, Estado Unidos... hasta rendirse y regresar ya muy mayor a España. Es en ese momento donde le brindo homenaje a uno de los dibujantes de los 90 que más me ha gustado Germán García, autor de Tess Tinieblas”.

Un cómic en el que sorprende la maestría de Kiko a la hora de imitar estilos. “Supongo que adquirí esa facilidad porque como fui autodidacta la única manera que tenía de niño para aprender era copiando y fijándome mucho en los trazos, en la composición de página, en las estructuras de los personajes. Ahora hay miles de vídeos por Youtube en los que puedes ver dibujar a tu autor favorito, o escuelas profesionales donde dan clase autores en activo, pero en mi época eso no existía y aprendía leyendo libros sobre cómic, entrevistas a autores, o fijándome mucho en los materiales que aparecían en las mesas de dibujo de las fotos de los autores que salían en las revistas”.

No creo que exista el estilo personal –continúa Kiko-, de hecho es algo que intento sacarle a mis alumnos de O Garaxe Hermético cuanto antes de la cabeza. Mucha gente se obsesiona con eso y francamente yo creo que no existe. Lo que unos ven estilo propio, yo veo querencia por una técnica concreta o un útil de trabajo”.

El alma de un autor está más en decisiones mucho menos visibles –afirma Kiko-, en cómo divide la página, en cómo cuenta una historia, en que tipo de elementos repite sin darse cuenta en sus obras. Me interesa más descubrir eso que cómo traza las líneas, ya que si cambiase de útil de trabajo él seguiría siendo el mismo aunque su gráfica no lo parezca. De hecho hay gente que cuando le gusta un autor mucho se centran en copiar la epidermis, y al final se olvidan de que lo que realmente hace que ese trabajo funcione es el alma, ni la técnica ni los útiles utilizados, ni siquiera los acabados”.

Influenciado por Borges, Cervantes o Stephen King

En cuanto a sus influencias en esta sorprendente historia, Kiko nos comenta que “Este cómic bebe de muchas obras que tratan el tema del falso documental, el tema es el cómic y la profesión de historietista, pero el resto de influencias formales vienen de artes muy distintas. Lógicamente Borges es una de ellas. Me interesa mucho su obra y me atraía mucho el relato Pierre Menard, autor del Quijote, incluído en su libro Ficciones. De hecho, la idea del relato encontrado la he sacado directamente de Cervantes ya que en el propio Quijote su construcción se sustenta en el artificio narrativo del manuscrito encontrado. Este procedimiento es una parodia del mismo recurso empleado en los libros de caballerías. Pero también hay influencias de autores más contemporáneos como Stephen King, con relatos como Ventana secreta o su alter ego literario Richard Bachman”.

También destacan sus versiones de personajes como Mortadelo, Mafalda, Lucky Luke… “Los personajes que salen en El Infierno del Dibujante son todos clásicos del cómic, no están todos los que a mí me gustarían porque no salían en el Diario de Manuel Pardo, y aunque saliesen algunos como Tintín, no los pondría por los líos que podría tener mi editor de Dibbuks con la gente de Moulinsart. Los clásicos son clásicos porque, a pesar del paso de los años, nos sigue interesando leerlos, por eso no creo que haga falta actualizarlos”.

Aunque quizá el más destacado sea el homenaje a Arrugas (Paco Roca) de la portada. “Necesitaba que la portada transmitiese la esencia del cómic, y siendo una historia de ideas que se le ocurrieron antes a otro me hacía gracia que la portada recordase a un cómic de éxito reciente. Escogí la portada de Arrugas de Paco Roca porque la idea de que las ideas le saliesen volando de la cabeza a Manuel Pardo en un tren y que en los vagones posteriores estuviésemos Francisco Ibáñez y yo resumía perfectamente la historia. Además creo que Paco es un ya un clásico vivo del cómic y me parecía que debía de haber un dibujante joven también entre los homenajeados”.

“Dentro de unos años –continúa Kiko- se hablará del cómic de finales de siglo como un antes y un después de Arrugas, lo cambió todo, incluso provocó que se pusiese de moda el formato Novela Gráfica a pesar de que en origen el cómic de Arrugas se publicase en Francia en formato álbum. La referencia en el título a la otra obra de Roca era obvia, cuando o terminé me dí cuenta de que no podía titularlo de otra manera”.

Imitar a otros no es fácil

Pero… ¿Cómo ha sido imitar a todos esos dibujantes. “Un proceso lento –confiesa Kiko-, de unas páginas a otras hay años de distancia. Algo que creo que le ha sentado bien al libro, ya que da la sensación de no estar hechas por una sola persona y eso me gusta.

"Era una propuesta rara, tenía que copiar la manera de hacer historietas de varios dibujantes, pero no quería sólo quedarme en aspectos estéticos, me he empapado de biografías de los autores, de entrevistas en las que explican como trabajan, para hacerme también con la manera de narrar y con el tipo de gags y guiones que hacían. Lógicamente mi mano siempre está presente, es imposible desaparecer del todo. Si fuese capaz de eso me haría falsificador de cuadros o de billetes de 500”.

“Antes de ponerme a trabajar en las páginas -continúa- releía durante toda una semana antes los cómics a los que iba a imitar. Y me forzaba a dibujar sólo con los útiles de trabajo que usaba cada autor. Era como un proceso de precalentamiento antes de pasar a la carrera de fondo de tener que meterme en sus carnes y crear una historieta al modo de cada uno de ellos”.

El color debe estar al servicio de la narración

En cuanto al color, Kiko Da silva opina que “El color en el cómic sirve para ayudar a la narración, crear un ambiente y profundidad a las imágenes. Me interesa mucho y es la parte de la gráfica a la que más tiempo le dedico. El B/N también me resulta atractivo, pero desde siempre he sentido que yo era un autor vinculado al color. En este trabajo no hay color tradicional que es lo que más me interesa. De hecho mientras hacía este libro trabajaba en un proyecto hecho con acuarelas. Para este libro he tenido que hacerme con las paletas de color de muchos autores e intentar adaptarme lo más fielmente posible a ellas".

"Pero después estás las páginas que narran la historia de Manuel Pardo, que tenía que ser diferente, ya que tenía que quedar claro al lector cuando estaba leyendo una página hecha por Manuel Pardo y cuando se contaba la vida del protagonista".

"Hice varias pruebas y al final acabé por trabajar con la técnica del lápiz quemado -confiesa Kiko-. Para dar el acabado me decidí por un falso bitono, que le daba un aspecto añejo para potenciar la referencia al pasado de la vida de Manuel Pardo. Este aspecto lo realicé creándome varios pinceles digitales a partir de trazos realizados con ceras, lápices grasos y aguadas de tinta china, que digitalizaba y los convertía en pinceles digitales que jugando con la presión de la Cintiq daban un trazo de aspecto fluído y manual”.

Sus proyectos

Tras este cómic, que ya figura entre lo mejor de este 2015, Kiko está ya inmerso en varios proyectos: “Realmente el trabajo en el que estoy actualmente trabajando lleva conmigo 5 años de mi vida. Es un trabajo muy distinto y que lleva por título Bajo la sombra de las piedras flotantes”.

“Es un libro de unas 170 páginas, lo publicará Norma en castellano y Xerais en gallego. Es un libro de ciencia-ficción cotidiana, sin marcianos ni naves espaciales ni rayos láser típicos del género. Me interesaba hacer una historia que sorprendiese al lector pero no por lo imaginativo de la trama, si no porque todo lo que sale en ella increíblemente existe y mezclar así la realidad con la ficción para que el lector descubra con el mismo asombro que lo hice yo, cuan maravilloso es el mundo en el que vivimos y lo poco que sabemos de él. Este libro está dibujado todo en acuarela, gouache y acrílicos y espero tenerlo terminado en el 2016”.

“Como era un proceso largo -continúa Kiko-, decidí mostrar en varios blogs todo el proceso creativo, desde el germen de la idea primigenia, la elaboración del guión, el largo proceso de documentación y la ejecución gráfica. El blog inicial (http://alotroladodelmuro.blogspot.com), el de la documentación está a punto de alcanzar 50.000 visitas. Que no está nada mal para un blog en el que sólo se habla de piedras extrañas”.

“Pero no es el único blog, hay más, algunos fáciles de encontrar navegando por la propia web otros un poco más complejos de localizar. (Una pista para los que os animéis a la búsqueda... En la OSCURIDAD encontraréis la luz)”.

“El blog del cómic (http://bajolasombradelaspiedrasflotantes.blogspot.com) contiene procesos de algunas páginas, extractos de textos del guión, influencias de libros y películas. Imágenes de algunos de los viajes que realicé para documentarme y algunas sorpresas, como la música con la que trabajo cuando realizo las páginas del cómic (Obra del compositor catalán Roger Subirana, autor que compuso la banda sonora del libro The Floating Stones)”.

“Como el libro daba juego para ello -continúa el dibujante-, he ido generando contenido extra escondido por la red a modo de juego con los lectores que tiene que ver con la historia del libro y con enigmas que quedan sin resolver completamente en la historia principal”.

“También estoy preparando un documental, Al otro lado del muro, sobre el making of de Bajo la sombra de las piedras flotantes, ya que la espectacularidad de muchas de las localizaciones del cómic me daba mucho juego para hablar sobre el proceso de creación de una historia de cómic. Este es el trailer http://grietasenelmuro.blogspot.com.es/

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