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'Pasolini', la celebración y la polémica

  • Se estrena la brillante película de Abel Ferrara sobre el intelectual italiano
  • Willem Dafoe interpreta a Pasolini en las horas previas a su asesinato
  • Su guionista, Maurizio Braucci, defiende la precisión de la cinta
  • Entrevista a Willem Dafoe en RTVE.es

Por
Willem Dafoe como Pier Paolo Pasolini.
Willem Dafoe como Pier Paolo Pasolini.

FICHA TÉCNICA

Título original: Pasolini

Año:2014

Duración: 86 min.

País: Italia

Director: Abel Ferrara

Guion: Abel Ferrara

Reparto: Willem Dafoe, Ninetto Davoli, Riccardo Scamarcio, Valerio Mastandrea, Adriana Asti, Maria de Medeiros

El 2 de noviembre de 1975, un cadáver aparece salvajemente apaleado y atropellado en un descampado de Ostia, cerca de Roma. Es el cineasta, poeta, novelista y ensayista Pier Paolo Pasolini. No es solo un referente intelectual europeo; es un hombre incómodo para la Democracia Cristiana, para la Iglesia católica, para el Partido Comunista y para el poder con mayúsculas ¿Fue el crimen homófobo de unos desconocidos? ¿O la versión oficial oculta un crimen de Estado? Pasolini, es siempre él y su asesinato, por confuso, por sospechoso y por emblemático de los años de plomo italianos.

Y por eso, por la herida que 40 años después sigue abierta, Pasolini, la película más sosegada, respetuosa, brillante y hermosa del normalmente irregular y pretendidamente provocador Abel Ferrara, levantó ampollas en su estreno en último Festival de Venecia. Una proyecto soñado durante 35 años por el director neoyorquino que se estrena el 19 de marzo en España, con el anguloso rostro de Willem Dafoe como Pasolini.

Las críticas que acusan a la película de silenciar el crimen político resultan especialmente dolorosas para su guionista Maurizio Braucci. Habitual colaborador de Mateo Garrone (Gomorra, Reality) fue el elegido por Ferrara para manejarse con el italiano y con la italianidad. Y defiende el trabajo de investigación de la película para la que, asegura, han entrevistado a más de 80 conocidos de Pasolini.

“Uno puede amar una película o no, es normal, pero tanta violencia verbal es muy sospechosa”, dice Braucci. “Significa que hemos tocado algo mitificado, me sentí como si hubiéramos hecho una película sobre Jesucristo”. Y, por demesurada que parezca, la comparación es obvia: la película es un recorrido por las pasión de Pasolini, sus últimas horas hasta el martirio final. La pasión según San Mateo de Bach subraya las imágenes, como ya hiciera el propio Pasolini con su versión filmada del evangelio. Hasta Dafoe ya fue Jesucristo en La última tentación de Scorsese. No hay duda: estamos ante un santo de la intelectualidad.

¿Los extranjeros Ferrara y Dafoe ofreciendo luz sobre Pasolini? Braucci afirma que fue parte del problema. Muchas críticas provenían de ese chovinista y mal entendido nacionalismo del ‘a los nuestros solo los escupimos y acariciamos nosotros’. “Hasta el protagonista (Enrique Irazoqui) de El evangelio según San Mateo criticó la película sin haber visto”.

Pero quizá la clave es que no hay voluntad de arrojar luz alguna sobre el crimen, sino de celebrar las ideas de un intelectual incendiario, un escritor que aúna la agudeza del ensayo con la belleza y la contradicción de la poesía, y un cineasta que, partiendo del continente neorrealista, se convirtió en una isla de la historia del cine.

Ferrara acaricia con la cámara el rostro de Dafoe. Un acto de amor hacia Pasolini en el que proyecta parte su biografía. “La vida de Abel ha cambiado, esta semana ha tenido su primer hijo, ha cerrado sus relaciones con las drogas. Ha engañado a la muerte y ha transferido su vida a la de Pasolini”, explica Braucci. “También por la independencia de pensamiento, por la vanguardia artística. La película de Abel se acerca a la estructura libre de un cine de búsqueda, más cercano a las últimas películas de Pasolini".

Grabar la mente de Pasolini

Pasolini combina por un lado el viacrucis con sus estaciones conocidas: la entrevista del periodista Furio Colombo en la que Pasolini predijo de algún modo su propia muerte, la última cena con su actor fetiche Ninetto Davoli, el viaje con el chapero Pino Pelosi al descampado de Ostia. Y, por otro, juega a ilustrar las ideas de Pasolini aventurándose a filmar fragmentos de Petróleo, su novela inacabada, e imaginar Porno-Teo-Kolossal, la película que Pasolini comenzaba a definir aquellos días.

“Estamos filmando la mente de Pasolini”, dice Braucci. “Petróleo trata de un tema muy querido por Pasolini: el doble. Y Ferrera ha grabado por primera vez escenas del guion que Pasolini estaba escribiendo. También utilizamos como guía el libro que recopila los artículos los dos últimos años de Pasolini en Corriere della Sera, en los que hablaba de los jóvenes, el consumo, la política y la cultura”.

Las palabras de Pasolini suenan como una bofetada de compromiso: la idea de que la educación nos forma en seres de “poseer y destruir”, su denuncia de la corrupción orgánica de Italia, su amor por el tercer mundo y la pobreza. “La entrevista de Furio Colombo habla de la responsabilidad de los intelectuales en el cambiante, catastrófico y total fracaso de la cultura, del consumismo y de la secularización”.

Las sombras del crimen

¿Quién mató a Pier Paolo Pasolini?, es, seguramente, otra película, que además ya realizó Marco Tullio Giordana en 1995 (Pasolini, un delito italiano), rica en teorías pausibles. Lo única certeza es un misterio: que junto a Pino Pelosi, tres hombres de identidad desconocida mataron a Pasolini.

“Los años 70, y el particular 1975, fueron muy violentos. Por la realidad política, pero también por la realidad criminal de delitos ligados a la pobreza. No tenemos confirmación sobre la relación del asesinato de Pasolini con el crimen político”, sostiene Braucci que recalca que la versión de la muerte se ajusta únicamente a lo probado, más allá de especulaciones. “Pasolini tenía una vida nocturna y sexual muy peligrosa, incluso un poco autodestructiva dentro de un período, en Italia, en el que los homosexuales no tenían muchos derechos”.

Pino Pelosi, el chapero condenado, declaró en 2005 que los tres hombres que apalearon a Pasolini también gritaban ‘cerdo comunista’. “Cambió su versión 30 años después durante una emisión televisiva. Pero le pagaron y está probado. Su versión es prácticamente la versión que siempre fue sostenida por alguno de los amigos de Pasolini. Eso es sospechoso. Los familiares de Pasolini no tienen el convencimiento del crimen político. Si lo es, es un misterio. No sabemos”.

Otra teoría apunta a un robado capítulo perdido de Petróleo, la novela inacabada, que reveleba secretos sobre otra enigmática muerte, la del político e industrial Enrico Mattei en 1972. Así lo aseguraba en 2010 Marcello Dell'Utri, senador siciliano condenado por su relación con la mafia. “Está aclarado que no es verdad. La sobrina y los parientes más cercanos han declarado que nunca fue robado nada en su casa. Muchas cosas no pasan un examen preciso, solo mostramos las cosas seguras”, repite Braucci. “El proceso de 1976, en el que el asesino Pelosi fue condenado como culpable de asesinato en complicidad con personas ignotas es lo más claro que tenemos. Nunca fue superada o desmentida hasta hoy. Muchas de las cosas que se dicen, fuera de la versión que mostramos, son investigaciones literarias”.

No apta para moralistas

Escandalizar es un derecho, ser escandalizado es un placer, y quienes rechazan el placer de escandalizar son unos moralistas”. Palabras textuales de Pasolini en una entrevista realizada en París con la que arranca la película. Y que sirven a Braucci para explicar el público que busca la película.

“Creo que es un película para los jóvenes porque te conduce al sentimiento de vida artística de Pasolini y despierta el deseo de leerle. El texto es el Pasolini viviente. Por eso creo que no es para los moralistas, porque es más profunda que una lectura mitificada, confortante. El complot político es confortante porque nos libera de responsabilidad: son los políticos o los marcianos los que tienen la culpa. El modo de contar el sentimiento se acerca más al sentimiento de curiosidad característico de los jóvenes”.