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'Winnipeg', el barco con el que Neruda salvó a dos mil supervivientes de la Guerrra Civil

  • Una historia que Laura Martel y Antonia Santolaya han llevado al cómic
  • El poeta salvó a 2.200 españoles de la inminente Guerra en Europa

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Pablo Neruda y el Winnipeg, visto por Laura Martel y Antonia Santolaya
Pablo Neruda y el Winnipeg, visto por Laura Martel y Antonia Santolaya

“Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie” (Pablo Neruda).

Así se refería Pablo Neruda a lo que él considero uno de sus mayores logros, fletar un barco desde Francia, el Winnipeg, para que 2.200 refugiados de la Guerra Civil Española pudieran irse a Chile en busca de una nueva vida. Uno de esos tantos episodios históricos que hoy han caído prácticamente en el olvido y que ahora, 75 años después, nos recuerda el cómic Winnipeg, el barco de Neruda (HotelPapel Ediciones), de Laura Martel y Antonia Santolaya.

Laura resume así el argumento: “Al final de la guerra civil española medio millón de españoles huyeron hacia la frontera con Francia donde fueron recluidos en campos de internamiento. Las condiciones en esos campos eran tan precarias que diariamente morían cientos de personas sobre todo entre la población infantil que era muy numerosa. Winnipeg cuenta la historia de aquellos que tuvieron la suerte de embarcar en la nave que el poeta Pablo Neruda fletó para llevarlos a Chile”.

Una historia para la que Laura ha hablado con supervivientes del famoso barco: “La historia está contada a través de los ojos de una niña, la tercera parte de los refugiados eran menores. Todo lo que cuento es real, entrevisté a muchos supervivientes del Winnipeg y sus familiares que me contaron infinidad de historias que yo combiné o cambié creando así personajes e historias de ficción pero hasta los nombres están tomados de personajes reales”.

El drama de los refugiados

Pero… ¿Qué les esperaba a los refugiados en Francia? y ¿Qué se encontraron los que llegaron a Chile? “Como ya he comentado –asegura Laura- los primeros momentos en los campos de internamiento fueron dramáticos pero con el tiempo la situación mejoró: tuvieron acceso a agua potable, se construyeron barracones... pero el estallido de la Segunda Guerra mundial supuso otra vuelta macabra de tuerca para esa pobre gente y muchos de los refugiados acabaron en campos de exterminio nazi”.

Lo curioso es que el barco llegó a Chile el 3 de septiembre de 1939, el mismo día que comenzó la Segunda Guerra Mundial. “Los que tuvieron la suerte de ser acogidos en Chile –continúa la guionista- se encontraron un panorama bien distinto. Incluso las voces que en un principio eran contrarias a la llegada de los españoles, en cuanto éstos llegaron se mostraron muy solidarios”.

“En este sentido una refugiada, que en aquel momento era niña, me contó una conmovedora historia: a su desembarco en Valparaíso había carteles dándoles la bienvenida pero también algunos pocos pidiendo que volvieran a su país. Un hombre que portaba una pancarta de rechazo, al ver a su madre, su hermano y ella misma con el miedo, el hambre y el sufrimiento reflejados en el rostro, tiró avergonzado la pancarta y acercándose a su padre le dio todo el dinero que llevaba encima”.

La travesía

Pero… ¿Cómo fue esa travesía y que noticias les llegaban al barco? “La travesía debió ser dura –apunta Laura- un mes en el mar, en un barco que no era de pasajeros sino un carguero adaptado, con el miedo a ser interceptados por submarinos alemanes y con la incertidumbre de si serían acogidos en Chile pues durante la travesía las voces contrarias a su llegada gestaron un golpe de estado

“Curiosamente los que en aquel momento eran niños cuentan que, ajenos a las preocupaciones de los mayores, vivieron la travesía fue como una aventura maravillosa” -añade la guionista-.

La memoria histórica

Un episodio histórico que hoy -como nos recuerda Laura- se recuerda mejor en Chile y en otros países, que en España. “Desgraciadamente los españoles tendemos a olvidar nuestra historia. Durante un tiempo trabajé en un proyecto de serie para televisión que recreaba la vida de los reyes españoles y pude comprobar que casi nadie en este país los podía enunciar de forma correcta, esto es impensable en otros países europeos o en América”.

“Muchas veces me he preguntado por qué pasa esto y no tengo la respuesta, quizás sea por qué vivimos la Historia como vivimos el futbol, tomando partido y sintiendo cosas que nada tienen de nosotros como si fueran nuestras. Blas de Lezo ha sido probablemente el mejor estratega militar de la historia, el hombre que venció a Nelson en la batalla de Cartagena, lo que hace que gran parte de América sea Latina y no Anglosajona. Sin embargo en España se conoce más a Nelson que a Blas de Lezo por esta tendencia a asociar una figura histórica con pasiones actuales”.

Algo en lo que está de acuerdo la dibujante Antonia Santolaya: “La historia está ahí, mirarla, o no, es una opción personal que construye el presente. Lo que me parece sorprendente que historias como ésta no se conozcan más y el eco del pasado nos llegue con tono fatalista”.

Una gran dibujante

Una historia emocionante, de por sí, pero que nos llega mucho más gracias a los dibujos de Antonia Santolaya: “Lo primero que me interesó es el entusiasmo en la historia de la editora Nuria Varela y de la guionista Laura Martel, ése fue mi primer empuje. Después, la propia historia irradiaba esperanza y merecía ser conocida. Los protagonistas eran gente sencilla que buscaba una posibilidad de vida, la mirada de una niña en una situación tan hostil, todo me llevaba a reflexionar sobre el efecto de nuestros actos en los otros. La posibilidad de ser cada uno de los personajes y sus circunstancias”.

Una historia que la dibujante ha imaginado en blanco y negro: “Cuando buscaba cómo enfocar la estética de las imágenes elegí en un primer momento un tono gris y sepia, al final opté por dejarlo solo en grises. Las imágenes de esa época que yo había visto eran en ese color y creí que le iba bien. Las historias están llenas de matices y busqué en los grises la representación de una lectura sin contornos, sin definición”.

“Laura –continúa la dibujante- me pasó mucha de la documentación que ella había recopilado, otros amigos me pasaron libros que todavía no he devuelto e internet me aportó el resto de material de documentación”.

En cuanto a si le ha inspirado la poesía de Neruda, Antonia asegura que: “Creo recordar que él decía algo así "Que el tiempo borre toda mi poesía pero este poema que hoy escribo permanecerá siempre" Es su lado humano el que inspira mientras se trabaja”.

Sus proyectos

En cuanto a sus proyectos, Laura nos ha contado que: “Actualmente estoy trabajando en el guión de la próxima película de Sergio Cabrera, una comedia acerca de la errónea visión que se tiene de la tercera edad. Y en un proyecto propio, mezcla de ficción y documental para rodar en Canarias que es de dónde yo provengo”.

Mientras que Antonia Santolaya nos comenta que: “Participo en el proyecto y libro Viñetas de vida de Intermón Oxfam, trabajo en la edición de un nuevo cuento infantil que se publicará este año, colaboro con distintas editoriales en la realización de material didáctico y participaré en una nueva edición de Dibuja Madrid con el Museo ABC en Madrid y México. Además tengo en proyecto un nuevo cómic del que todavía falta mucho por definir”.

Mientras, podemos recordar cómo la iniciativa de un poeta chileno salvó a más de 2.200 españoles. Un acto humanitario que, por cierto, España no ha agradecido nunca de manera oficial a Chile. En cuanto al Winnipeg, fue hundido por un submarino alemán el el 22 de octubre de 1942 , todos los pasajeros fueron rescatados con vida.

Por cierto que este cómic se presntó en el espacio cultural de “El regreso del Winnipeg”, especializado en temas relacionados con Chile.