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Londres y Madrid convocan a los embajadores por la "incursión" de un barco español en Gibraltar

       
  • Un barco de investigación iba acompañado de una patrullera de la Guardia Civil
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  • Según su testimonio, pidió escolta al ser rodeado por patrulleras británicas
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  • El Foreign Office tilda de "violación de la soberanía" el suceso de este martes
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  • Para Exteriores, son "actividades rutinarias en aguas españolas"

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Reino Unido y España piden explicaciones a los embajadores por el último incidente en Gibraltar

El Gobierno británico ha convocado este miércoles al embajador de España en Londres, Federico Trillo, para transmitirle su "grave preocupación" por la supuesta incursión de un buque español en las aguas territoriales de Gibraltar. A su vez, el Ministerio de Exteriores ha convocado al embajador del Reino Unido en  Madrid para entregarle una nota de protesta por las actividades de  barcos británicos al tratar de obstaculizar la labor de investigación y  protección medioambiental de buques españoles en aguas españolas en la  zona de Gibraltar.

Son las interpretaciones de un mismo suceso acaecido este martes, cuando un barco español de investigación oceanográfica entró en las aguas de Gibraltar, cuya soberanía se disputan España y el Reino Unido, y terminó respaldado por una patrullera de la Guardia Civil después de que patrulleras británicas le conminaran a irse.

Las diferentes versiones sobre este suceso han desencadenado una nueva tensión diplomática, que, como recuerda el gobierno británico, supone la cuarta convocatoria al embajador Trillo por cuestiones relacionadas con la soberanía de las aguas desde que este asumió el puesto en diciembre de 2011.

En un comunicado difundido después de la convocatoria al embajador españñol, el viceministro encargado de Europa en el Foreign Office, David Lidington, ha indicado que la incursión de ambas embarcaciones españolas es "provocadora" y "una violación" de la soberanía del Reino Unido, por lo que insta al Gobierno español a que se asegure de que no se repetirá.

Según el departamento de Exteriores británico, el barco español pretendía llevar a cabo tareas de investigacion que consideran "ilegales", y además la patrullera de la Guardia Civil habría realizado "maniobras peligrosas" que habrían supuesto "un riesgo para la seguridad" en las aguas que reclaman de su soberanía.

Para el Ministerio español, en cambio, lo que Reino Unido califica de incursión de una  embarcación española "no son sino actividades rutinarias de nuestros  buques en aguas españolas".

La Guardia Civil dice que el barco le solicitó ayuda

Por su parte, la Guardia Civil ha negado la versión del Foreign Office. Un portavoz del instituto armado ha explicado a Europa Press que una patrullera acudió a escoltar a un buque oceanográfico español llegando a ser rodeados hasta por cuatro embarcaciones, dos de la  Royal  Navy y dos de la Royal Police.

Según esta versión, a las 20:00 horas recibieron la llamada del capitán  del buque oceanográfico Ángeles Alvariño, dependiente del Ministerio  de Economía. Solicitaba la ayuda de la Guardia Civil porque había dos  embarcaciones de la Royal Navy que le estaban impidiendo realizar sus  maniobras, labores de investigación y protección del medio ambiente, según han subrayado fuentes diplomáticas españolas.

Hasta ese lugar se desplazó una patrullera de la Guardia Civil para  realizar labores de escolta. Según este portavoz, el buque español  abandonó la zona a las 22:00 horas, después de concluir los trabajos que  tenía previsto realizar en la zona, pero precisan que tanto la  patrullera como el buque oceanográfico llegaron a ser  rodeados durante  esas dos horas por las cuatro embarcaciones.

El buque del Instituto Español de Oceanografía (IEO) Ángeles Alvariño desarrolla desde hace más de cinco años la campaña STOCA, una  investigación de oceanografía física cuyo objetivo es analizar las  masas de agua que entran y salen del Oceáno Atlántico y del Mediterráneo, respectivamente.

Fuentes del IEO han confirmado a Europa Press la versión de la Guardia  Civil. Según su testimonio, primero una  patrullera británica y después varias más se acercaron al barco científico y, dando  vueltas a su alrededor, les dijeron que se  encontraban en "aguas de Gibraltar" y que abandonaran la ubicación. El  IEO actuó como en ocasiones precedentes: detuvo la embarcación y llamó a  la Guardia Civil del mar, que acudió al lugar.

Según lo establecido por el Tratado de Utrecht de 1713, España no  reconoce a Gibraltar más aguas que las del interior del puerto ya que en  virtud de ese acuerdo solo entregó a la Corona británica la ciudad y el  castillo de Gibraltar, junto a su puerto, defensas y fortaleza. Sin  embargo, el Reino Unido alega que por la posterior Convención del Mar de  Naciones Unidas le corresponderían hasta 12 millas náuticas de mar  territorial.

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