Enlaces accesibilidad

Astérix y Obélix más grandes que nunca

  • Se publican dos nuevos títulos de 'La Gran colección'
  • 'La Cizaña' y 'Asterix en Bélgica', con guion de Goscinny

Por
Fragmento de la portada de 'La Cizaña'
Fragmento de la portada de 'La Cizaña' Bruño

Sin duda la gran noticia del cómic europeo de 2013 fue la publicación de Astérix y los Pictos (Bruño), la primera aventura del héroe galo sin ninguno de sus creadores, René Goscinny y Albert Uderzo. Fue el libro más vendido en Francia en 2013, por delante de la trilogía Cincuenta sombras de E.L. James, que quedó en segunda posición.

El primer tomo de las aventuras de Astérix firmado por sus nuevos creadores, Jean-Yves Ferri y Didier Conrad, comercializó 1.287.500 copias en su país de origen, unas cifras impensables para España, donde también fue un éxito de ventas. No olvidemos que el libro se lanzó, simultáneamente, en 24 países. No os perdáis la entrevista que nos concedieron los autores.

Y es que los aficionados a Astérix y Obélix, que este 2014 cumplen 55 años, seguimos siendo una legión en todo el mundo.

Pero lo cierto es que los aficionados al personaje seguimos prefiriendo las aventuras antiguas del personaje, con guiones de René Goscinny. Su muerte, en 1977, fue un golpe que Astérix solo superó por los excelentes dibujos de Uderzo, pero aún así quedó gravemente herido, porque sus aventuras fueron cada vez más insulsas.

Por suerte siempre podemos recuperar las aventuras clásicas del personaje. Y además en una edición de lujo con un tamaño más grande que nos permite disfrutar de los bellísimos dibujos de Uderzo y de una nueva rotulación manual, mucho más agradable que la mecánica con la que siempre ha contado la colección. Nos referimos a La Gran Colección de Astérix (Bruño) que publica dos nuevos volúmenes de cuando guionista y dibujante se hallaban en la cima de sus carreras: La Cizaña y Astérix en Helvecia.

'La Cizaña'

Esta aventura es una de las más notables y divertidas de todas las de Astérix y Obélix. Publicada originalmente en 1970, fue la vez que más cerca estuvieron los galos de ser derrotados por los romanos porque, por una vez, Julio César utilizó la inteligencia, en vez de la fuerza, para enfrentar a los galos a unos contra otros a través de un siniestro personaje que sembraba cizaña por donde pasaba.

Este "cultivador" de cizaña es Detritus, un prisionero romano al que prometen la libertad si consigue desbaratar la unión de los galos y conseguir que se peleen entre ellos. De esta forma, nada más llegar al poblado regalará a Astérix una cerámica de gran valor, reconociéndolo como el hombre más importante de la aldea, lo que desatará grandes riñas entre los galos, hasta el punto de que Astérix y Obélix nunca han estado más cerca de romper su amistad.

Al final la amistad prevalecierá y los galos lograrán dar la vuelta a la tortilla. Por cierto, que siempre ha sido habitual que Uderzo metiese caricaturas de personajes famosos en los libros de Astérix y Obélix y en La Cizaña, el personaje de Caius Aerobus, el jefe del campamento romano de Aquarium, es una caricatura del actor italo-francés Lino Ventura. Y en España se lazó una baraja de cartas con los personajes de esta aventura en los años 70, lo que demuestra su éxito.

'Astérix en Helvecia'

Continuando su periplo por Europa, Astéix y Obélix llegan a Helvecia en una divertida aventura que se publicó, originalmente, en 1970, y que también se encuentra entre las mejores de la colección.

La historia comienza con el prefecto de Condate (Rennes), Graco Ojoalvirus, que lleva una vida de constantes orgías gracias a los tributos que estafa a Julio César. Por ello Roma enviará a un inspector, Claudius Sinusitus para que informe de posibles irregularidades fiscales. Graco envenena al inspector dejándolo al borde de la muerte. Pero este pedirá ayuda a los galos.

Panorámix descubre que el único antídoto para el veneno es la flor del Edelweiss, una planta que sólo crece en las cumbres montañosas de Helvecia (Suiza) y hasta allí viajaran Astérix y obélix viviendo divertidas aventuras en las que, como era habitual en sus libros de viajes, aparecen numerosas parodias de las costumbres locales.

Dos historias que figuran entre los grandes clásicos del cómic europeo.

Noticias

anterior siguiente