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Madrid dejará de recoger la basura los domingos y a cambio bajará la tasa un 5 o 6%

  • Los envases se recogerán tres días a la semana
  • Botella estima que el ahorro será de 9 millones de euros al año
  • Las nuevas medidas entrarán en vigor a partir del próximo 1 de enero

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La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, estima en un mínimo de 9 millones de euros el ahorro para la ciudad por dejar de recoger los residuos los domingos y festivos y ha garantizado que ese ahorro se trasladará a los madrileños mediante una rebaja en la tasa de basuras.

En rueda de prensa tras la Junta de Gobierno, Botella ha confirmado que a partir del 1 de enero de 2012 la basura orgánica se recogerá de lunes a sábado y la de envases tres días a la semana, en lugar de todos los días como se hace desde 1995.

Esta medida, unida a otras mejoras, supondrá una rebaja del coste del servicio entre un 8 % y un 15 % aunque la rebaja de la tasa de basuras estará en torno al 5 o el 6 %, según ha indicado en la misma rueda de prensa el delegado de Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad, Antonio de Guindos.

Botella se ha mostrado "segura de que los madrileños saben entender la situación y se adaptarán a que no se recoja la basura los domingos y los días festivos", algo que a su juicio "no va a tener una gran trascendencia en la vida diaria", entre otras cosas porque los domingos es el día en que menor cantidad de basura se recoge en la ciudad.

Los madrileños saben entender la situación

Ha dicho además que no ve razón por la que los ciudadanos de Madrid "no puedan comportarse como en otras ciudades del mundo".

En este sentido ha señalado que en Nueva York se recoge la basura dos o tres veces por semana, en Berlín son los vecinos los que solicitan la periodicidad entre tres veces por semana o una vez cada dos semanas, en Londres una vez a la semana, en París todos los días y en Lisboa todos los días excepto domingos y festivos.

"Es lo que toca para volver a la senda del crecimiento"

Además, ha declarado que "hay gente en la ciudad que lo está pasando muy mal y cualquier ahorro, por pequeño que sea, hay personas a las que les vendrá muy bien". También ha argumentado que "ahora lo que toca para volver a la senda del crecimiento es esto".

Ana Botella entiende "que para los ciudadanos que ven cada día como disminuyen determinadas prestaciones y servicios es duro, pero lo irresponsable en estos momentos -ha subrayado- sería seguir igual".

La modificación en el servicio de recogida de residuos de Madrid se aplicará a partir de la renovación de los contratos vigentes en la periferia, que finalizan el 31 de diciembre, y de la adaptación a éstos del contrato de la almendra central, antes de que finalice en noviembre de 2015.

En el primer caso se licitará un nuevo contrato por un periodo todavía no decidido que podría ser de seis ó siete años con una prórroga de dos y en el segundo se negociará con las empresas que, según la alcaldesa, "conocen la situación de las administraciones" y "evidentemente van a estar de acuerdo".

El nuevo contrato, que se tramitará en los últimos meses del año, unificará los múltiples contratos, "vinculados entre sí", según De Guindos, que hay ahora.

Cambios en los contratos de la basura

Estos son el servicio de recogida y transporte de residuos de la periferia y el de instalación, distribución y mantenimiento de contenedores, que finalizan el 31 de diciembre de este año; así como los de recogida selectiva de papel, cartón y vidrio y de envases, que acaban el 31 enero de 2013.

También los de recogida mediante puntos limpios fijos y móviles, que terminan entre el próximo 31 de diciembre y el 25 de agosto de 2014, y el sistema de recogida neumática de la Colonia San Francisco Javier, en Puente de Vallecas.

El Área de Medio Ambiente trabaja desde hace tiempo en la redacción de los pliegos, cuyos elementos principales serán, además de la nueva periodicidad de la recogida, la incorporación de nuevas tecnologías con recogida de carga lateral y la implantación cada vez mayor de la caja única en los camiones.

Se promocionará también el uso de sistemas inteligentes para optimizar el servicio, como por ejemplo la instalación de sensores en los contenedores para conocer en tiempo real su llenado.

Como en todos los nuevos contratos del Ayuntamiento, se introducirán indicadores de calidad que vincularán el pago municipal a la obtención de resultados, de modo que el incumplimiento implicará una penalización mediante deducciones directas en los pagos a percibir por las empresas.

A cambio, "el contratista tendrá libertad de organización y eso le permitirá optimizar los recursos", según Botella.