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'Incrementum', risas y laberintos lógicos para conseguir una subida de sueldo

  • El actor Sergio Peris-Mencheta debuta como director teatral
  • La obra es una versión de El aumento de salario del francés Georges Pèrec

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Seis voces en busca de un aumento noticias

Siempre que intentes algo puede que lo consigas o no. Reduciendo al absurdo ese principio, conseguir abrir una puerta puede ser tan probable como conseguir que tu jefe de departamento te suba el sueldo. O no.

Con esa premisa, el actor Sergio Peris-Mencheta, que este año será el Capitán Trueno en el cine, debuta como director teatral en el Matadero de Madrid. Incrementum es una sátira sobre las perversas relaciones laborales y las barreras mentales del individuo. La obra es una adaptación de El aumento de salario, del francés Georges Perec, un escritor tan imprescindible como inclasificable. La obra, estrenada en 1970, lleva como subtítulo una pregunta: "¿Cómo, sean las que sean las condiciones sanitarias, psicológicas, climáticas, económicas u otras, puede tener las máximas posibilidades de éxito a la hora de solicitar a su Jefe de Servicio un reajuste de su salario?"

En Incrementum no hay personajes, solo una voz interior múltiple que dispara en varias direcciones los laberintos que suceden en la mente de un empleado cualquiera.  Marta Solaz, Rebeca Ledesma, Ainhoa Aldanondo, Lara Cobos, María Isasi y Marta Aledo (sustituida en las primeras funciones por Carmen Garay) son las distintas encarnaciones de esa voz que, de manera obsesiva, intentar encontrar el modo más apropiado de conseguir un aumento de sueldo y que conforman una corriente de consciencia que se embarulla en la lógica.

Una sátira del engranaje empresarial

Juegos matemáticas y bifurcación infinita parecen remitir a una obra filosófica. No hay nada eso en Incrementum. "Es una disparatada comedia sobre las posibilidades de un empleado de conseguir un aumento de sueldo. Uno de los proyectos más interesantes en los que me he visto envuelta", explica María Isasi.

Sobre el esqueleto de hipótesis incesantes, se habla del lamentable camino que recorre una persona en un empeño, enfrentándose a su propia estima y al rechazo explícito o latente de sus colegas. La pieza explora el absurdo por el que una persona tiene que sentir vergüenza al solicitar reconocimiento.

El humor brota en la variedad de posibilidades con las que un superior puede rechazar la petición: la broca humillante, el ruego desesperado ignorado, las compensaciones vacías, las excusas coyunturales o la evasiva burocrática. ¿Alguien no ha vivido alguna?

Poco a poco, esa voz interior múltiple va enloqueciendo, perdiendo su energía sintiéndose humillada y confusa. La puesta en escena de Peris-Mencheta remarca ese proceso con los movimientos y entonaciones del grupo de actrices incrementando, al menos, las carcajadas.

Hasta el 31 de julio en las Naves del Español.

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