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Arranca el congreso popular con el futuro y el abanico en las manos de los compromisarios

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Un cartel azul 'gaviota' con las palabras en blanco de "bienvenidos" ha recibido este viernes a los compromisarios que se han acercado a Valencia para celebrar el XIV Congreso del Partido Popular.

Hasta allí han llegado, allí están "con felicidad", según ha resaltado la presidenta del Congreso, la alcalde valenciana, Rita Barberá, los más de 3.000 compromisarios de toda España, como si no hubiera habido una crisis interna en los últimos tres meses. Como si el liderazgo de Mariano Rajoy no hubiera sido cuestionado en las últimas semanas.

"No ha pasado nada", ha dicho Barberá,  que ha señalado que el debate precongresual que ha tenido el PP lo tienen todos los partidos que pierden las elecciones. "Aquí no hemos venidos a ganarnos unos a otros, si no a ganar la Moncloa, a ganar al socialismo". Aplausos y más aplausos. Sin fisuras, al menos, en voz alta.

A ellos corresponde ahora elegir, como ha resaltado esta mañana Mariano Rajoy,  que ha visitado las instalaciones de la Feria de Valencia. En su rostro se dibujaba la serenidad de quien se ha acostado por primera vez en muchos días tranquilo al ver que su apuesta personal por Maria Dolores de Cospedal como secretaria general ha convencido a hasta Esperanza Aguirre.

El congreso ha dado comienzo pasadas las cuatro de la tarde con el discurso del presidente del comité organizador,  el presidente de la comunidad murciana, Ramón Luis Valcárcel, que también ha destacado que a quien le toca ahora decidir "quién llevará la nave a buen puerto" es a los compromisarios.

La primera jornada no ha estado exenta de alguna pequeña sorpresa como la presencia de José María Aznar, que ha entrado en el plenario del XV Congreso del PP a las 5.40 horas. Su entrada ha provocado revuelo en la sala de prensa. El presidente de honor que finalmente intervendrá el sábado y no el domingo ha sido recibido con aplausos y ha saludado efusivamente a Ángel Acebes y friamente a Rajoy.

La mañana se ha pasado volando entre las acreditaciones. A la puerta, varias mesas por apellidos. Luego los arcos de seguridad. Cada vez que se entra y sale, hay que desprenderse de ordenadores, bolsos y hasta del maletín del congreso que acaban de recibir a la puerta.

El goteo de compromisarios ha sido constante. Los que están haciendo el agosto son los taxistas.  "A mí esto me viene de perlas", reconoce uno.

A las puertas del plenario, el aire acondicionado de la Feria de Valencia no se nota bajo las cristaleras de un sol valenciano ya veraniego. Las gotas de sudor se resbalan por los rostros de los compromisarios, para quienes el abanico se está convirtiendo en el mejor complemento de mano.

Por el escenario, de 600 metros cuadrados en azul y blanco (ya solo queda el naranja en el stand de Faes), desfilarán en los próximos días los antiguos y los nuevos líderes del Partido Popular. Esta misma tarde lo hará, el secretario general hasta ahora, Ángel Acebes, que se despide y es una de las intervenciones que más interés ha despertado entre los más de 1.200 periodistas acreditados.

Pero una de las estrellas de este congreso será sin duda María Dolores de Cospedal que no se ha dejado ver en toda la mañana. Ha llegado a su hotel pasadas las dos de la tarde y allí, casualidades de la vida, ha coincidido con uno de los más críticos con Rajoy, Gabriel Elorriaga, que la ha felicitado. Lo cortés no quita lo valiente.