Todo lo que había evolucionado Mourinho en el juego de su equipo se ha venido abajo en el 'clásico'. Guardiola volvió a apostar por la defensa de tres para poblar el medio campo de jugadores con un esquema 3-5-2. El Real Madrid no saltó al campo con el 'trivote' y se decantó por Xabi Alonso y Lass como responsables de la contención.
Pero frente a los Xavi, Busquets, Alves, Iniesta, Fábregas, Messi y compañía no bastan tan solo dos jugadores, se necesita la ayuda de todos pero Di María, Cristiano Ronaldo y Özil no trabajaron en defensa de la misma manera que lo hacen en ataque.
A pesar del mazazo blanco del gol tempranero, el Barça sabía cuál era el camino y, aunque le costó más que de costumbre, consiguió hacerse poco a poco con el dominio de la posesión. La superioridad en el centro del campo de los culés se tradujo en goles y el Real Madrid no pudo ni mantenerse cerrado atrás para salir a la contra, se vio desbordado. Todo ese juego que había caracterizado al Real Madrid durante los últimos 15 partidos se esfumó.