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Se cumplen 60 años de la gran riada de Valencia, una catástrofe que costó la vida a 81 personas y que es recordada en valenciano como la "riuà".

La madrugada del 14 de octubre de 1957 apenas llovía en Valencia. Pero durante horas si lo había hecho, de forma torrencial, en la cuenca alta y media del Turia. Dos riadas causaron 81 víctimas mortales y más de 3.000 millones, de las antiguas pesetas, en pérdidas. Las comunicaciones entonces eran muy deficientes: fueron los alcaldes de los pueblos río arriba quienes avisaron de que el Turia llegaba muy crecido a la ciudad. Los serenos llamaban a los portales. Pero no hubo tiempo de reacción.

3.700 metros cúbicos por segundo arrasaron gran parte de la ciudad. En algunos puentes el agua rebasó la calzada. Murió mucha gente que vivía en plantas bajas. Muchos otros se subieron a los tejados.

Hubo que retirar más de un millón de metros cúbicos de barro para limpiar las calles. Colaboraron cientos de voluntarios y miles de soldados que trabajaron durante un mes.
 

Grupos ultras han reventado la tradicional manifestación nacionalista y de izquierdas que cada 9 de octubre recorre las calles de Valencia, y han provocado choques y enfrentamientos que han obligado a cambiar su recorrido.

La marcha ha empezado minutos antes de las 18 horas desde la plaza de San Agustín y se han producido choques y ataques físicos y verbales entre simpatizantes de extrema derecha y de la izquierda independentista, que han impedido a estos últimos unirse a la manifestación.

Según varios testigos, un centenar de "ultras" que portaban banderas de España y cantaban consignas por la unidad del país ha aislado a decenas de manifestantes que han recibido golpes y amenazas.

En las últimas horas se conocido la identidad de la víctima cuyos restos mortales fueron hallados en el interior de una maleta en Valencia. Se trata de un peluquero de Valencia de 42 años con el que el presunto asesino podría haber mantenido una relación ocasional. Cientos de personas han despedido en la Catedral de la ciudad al subinspector de la policía nacional, Blas Gámez, que murió acuchillado el pasado martes, cuando fue a identificar al sospechoso del asesinato.

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Moragues, ha confirmado que el agente fallecido al ser apuñalado por un hombre en València seguía el rastro de sangre que iba desde la maleta donde se encontró un torso humano en la calle Peris y Valero hasta el edificio del número 77 de la calle Sueca donde el agresor, que fue abatido por el compañero del policía, le asestó las puñaladas mortales.

En México, se cumplen 18 días de la desaparición de Pilar Garrido, la española de 34 años supuestamente secuestrada cuando viajaba en coche, por una carretera secundaria, con su bebé y su marido. Las autoridades del país han pedido prudencia después de que, en las últimas horas, algún medio haya lanzado sospechas sobre el papel del marido en esta desaparición.

Només són dones (Solo son mujeres) junto a los espéctaculos de danza, Oskara y Caída del cielo, han sido las obras triunfadora de la vigésima edición de los Premios Max de las Artes Escénicas, celebrada en el Palau de Les Arts Reina Sofía de ValenciaNomés són dones, producida por Factoria Escènica Internacional, ha sido reconocida como Mejor espectáculo teatral y ha obtenido también el premio a la Mejor Dirección de Escena para Carme Portaceli.

Oskara, de Kukai Dantza y Marcos Morau/La Veronal, aspiraba a siete galardones y finalmente se ha alzado con el de mejor diseño de vestuario, mejor elenco de danza y mejor espectáculo de danza. Por su parte, Caída del cielo, de Danza Molina SL/Compañía de Rocío Molina, con cuatro candidaturas, se lleva los Max a la mejor coreografía, a la mejor intérprete femenina de danza y al mejor diseño de iluminación.

El Juzgado de Instrucción número 2 de Gandía ha ordenado prisión provisional comunicada y sin fianza para la joven de 28 años, a la que imputa dos delitos de homicidio imprudente, tres delitos de lesiones por imprudencia grave y un delito contra la seguridad vial. La conductora que mató en la carretera que une Oliva y Denia a dos ciclistas y dejó heridos graves a otros tres, cuenta con antecedentes policiales por tráfico de drogas y por conducir bajo los efectos del alcohol.