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Este lunes se cumplen 25 años del secuestro de Miriam, Toñi y Desirée, las tres vecinas de Alcàsser (Valencia) de entre 14 y 15 años violadas y torturadas hasta la muerte por el prófugo Antonio Anglés y su compinche Miguel Ricart, en libertad desde hace cuatro años. El brutal asesinato de las tres niñas de Alcàsser mantuvo en vilo a todo el país durante más de dos meses y el posterior seguimiento mediático del dolor de sus familias y la investigación forense y policial dieron pie a lo que numerosos analistas han llegado a denominar el inicio de la "telebasura".

Miles de personas se han manifestado este sábado por las calles del centro de Valencia para reivindicar que los valencianos son españoles y mostrar su rechazo al "nacionalismo catalanista" y a los "Països Catalans". La protesta, que se ha desarrollado sin incidentes y a la que han acudido cerca de 15.000 personas, según fuentes de la Delegación del Gobierno, ha sido organizada por la Federación Coordinadora de Entidades Culturales de Reino de Valencia (FCECRV).

Se cumplen 60 años de la gran riada de Valencia, una catástrofe que costó la vida a 81 personas y que es recordada en valenciano como la "riuà".

La madrugada del 14 de octubre de 1957 apenas llovía en Valencia. Pero durante horas si lo había hecho, de forma torrencial, en la cuenca alta y media del Turia. Dos riadas causaron 81 víctimas mortales y más de 3.000 millones, de las antiguas pesetas, en pérdidas. Las comunicaciones entonces eran muy deficientes: fueron los alcaldes de los pueblos río arriba quienes avisaron de que el Turia llegaba muy crecido a la ciudad. Los serenos llamaban a los portales. Pero no hubo tiempo de reacción.

3.700 metros cúbicos por segundo arrasaron gran parte de la ciudad. En algunos puentes el agua rebasó la calzada. Murió mucha gente que vivía en plantas bajas. Muchos otros se subieron a los tejados.

Hubo que retirar más de un millón de metros cúbicos de barro para limpiar las calles. Colaboraron cientos de voluntarios y miles de soldados que trabajaron durante un mes.
 

Grupos ultras han reventado la tradicional manifestación nacionalista y de izquierdas que cada 9 de octubre recorre las calles de Valencia, y han provocado choques y enfrentamientos que han obligado a cambiar su recorrido.

La marcha ha empezado minutos antes de las 18 horas desde la plaza de San Agustín y se han producido choques y ataques físicos y verbales entre simpatizantes de extrema derecha y de la izquierda independentista, que han impedido a estos últimos unirse a la manifestación.

Según varios testigos, un centenar de "ultras" que portaban banderas de España y cantaban consignas por la unidad del país ha aislado a decenas de manifestantes que han recibido golpes y amenazas.

En las últimas horas se conocido la identidad de la víctima cuyos restos mortales fueron hallados en el interior de una maleta en Valencia. Se trata de un peluquero de Valencia de 42 años con el que el presunto asesino podría haber mantenido una relación ocasional. Cientos de personas han despedido en la Catedral de la ciudad al subinspector de la policía nacional, Blas Gámez, que murió acuchillado el pasado martes, cuando fue a identificar al sospechoso del asesinato.

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Moragues, ha confirmado que el agente fallecido al ser apuñalado por un hombre en València seguía el rastro de sangre que iba desde la maleta donde se encontró un torso humano en la calle Peris y Valero hasta el edificio del número 77 de la calle Sueca donde el agresor, que fue abatido por el compañero del policía, le asestó las puñaladas mortales.