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El President de la Generalitat, Quim Torra, està citat a declarar al Tribunal Superior de Justícia de Catalunya per un pressumpte delicte de desobediència, per no haver retirat els llaços grocs i altra simbologia independentista dels edificis de l'administració autonòmica en els terminis que li va marcar la Junta Electoral Central abans de la campanya electoral de les generals del 28 d'abril.

El Tribunal Suprem permet als líders independentistes en presó preventiva que han obtingut escó al Congrés o al Senat assistir el 21 de maig a la sessió de constitució de les Corts Espanyoles. El tribunal rebutja però paralitzar el judici i aixecar-los la situació de presó preventiva.

Esquerra Republicana reuneix al seu grup parlamentari per acabar de decidir sobre la designació demà al Parlament de Miquel Iceta com a senador. 

Ni los encontronazos ni las subidas de tono con las defensas han perturbado la posición del tribunal del "procés" hasta este martes, cuando por vez primera la Sala ha hecho público su "profundo malestar" por la "intolerable" actitud de algunos abogados y sus testigos que supone toda una "provocación". El tribunal ha dicho basta el día que ha autorizado a los cinco presos electos en los comicios generales a salir de prisión el 21 de mayo para asistir a los plenos constitutivos de las Cortes, aunque ha rechazado suspender el juicio y pedir permiso a las cámaras para continuar con la vista, como pidieron los acusados.

El presidente de la Sala Penal que juzga el 'procés', Manuel Marchena, ha estado a punto de expulsar a uno de los testigos que insistía en explicar por qué había pedido declarar en catalán, una prerrogativa que el tribunal permitió a los acusados aunque ninguno la utilizó. "Usted va a declarar en castellano. Si no quiere contestar en castellano esto es muy sencillo. Se levante y asume las consecuencias legales", le ha espetado Marchena al testigo, un abogado catalán llamado Lluís Matamala. Cuando este ha insistido en explicarse, Marchena le ha cortado de raíz. "Si usted introduce cualquier elemento de debate sobre la decisión de esta sala inmediatamente va a ser expulsado y asuma las consecuencias disciplinarias y penales".

El presidente del tribunal que juzga el 'procés', Manuel Marchena, ha perdido este martes la paciencia con algunos testigos, entre ellos, una profesora de Filosofía que ha empezado a explicar que la noche previa al 1-O tuvo unas décimas de fiebre. "La fiebre no tiene ninguna transcendencia jurídica y no me replique, por favor", le ha dicho el juez. Más adelante la ha interrumpido en otras dos ocasiones. La primera vez cuando ha empezado a decir que el 1-O "alucinó". "Usted no viene aquí para explicar aquí su grado de alucionación ni su estado febril. Viene exclusivamente a expresar qué fue lo que pasó". La última vez que la ha interrumpido es para pedirle que retirara unas hojas que tenía encima de la mesa porque no se puede leer cuando se testifica, solo consultar alguna nota si es necesario.

El portavoz nacional del sindicato de profesores USTEC STEs y de la iniciativa Escoles Obertes, Ramón Font, ha reconocido que la idea de mantener los centros educativos abiertos desde el viernes previo al referéndum del 1-O se crea después de que la Fiscalía y el TSJ de Cataluña ordenaran que estos locales debían permanecer cerrados el día de la consulta. "Si el 1-O hubiéramos podido ejercer el derecho de autodeterminación Escoles Obertes no hubiera tenido sentido de ser", ha explicado el testigo en el juicio del 'procés'. En cualquier caso ha negado que el objetivo era "impedir la actuación de la policía".

La expresidente del grupo de la CUP en el Parlament el 1-O, Mireia Boya, ha explicado que se subió a uno de los vehículos de la Guardia Civil frente a la Consellería de Economía para hacer un llamamiento a que la protesta fuera pacífica y no para causarle más daños al coche.

El presidente del tribunal del juicio del proces, Manuel Marchena, ha respondido a los testigos que hacían constar que respondía a Vox solo por "imperativo legal" que todo lo que estaba ocurriendo en la Sala era porque la ley obligaba a ello, también el hecho de que tuvieran que responder a la defensa que les había citado, a la fiscalía y a la Abogacía del Estado. "Todos estamos aquí por imperativo legal, pero si usted quiere subrayarlo, hace muy bien".

El presidente del tribunal que juzga el 'procés', Manuel Marchena, ha recriminado al fiscal Fidel Cadena que "reprochara" a una testigo que acudiera a votar el 1-O a pesar de saber que el referéndum había sido prohibido por el Tribunal Constitucional y que las fuerzas y cuerpos de seguridad tenían una orden judicial para cerrar los centros e impedir la votación. "Ella en principio es libre de decidir si vota, si no vota, si lo considera legal o ilegal. No puede desde la pregunta formularle un reproche por el hecho de ir a votar", ha afirmado Marchena. "No le reprocho nada", ha respondido el representante de la Fiscalía antes de formularle una nueva pregunta.

Un hombre de avanzada edad que acudió a un colegio de Barcelona a votar el 1-O ha declarado en el juicio del 'procés' que la policía le levantó del suelo donde estaba sentado por los testículos y que luego le tiraron "como si fuera un paquete". Estando ya fuera, asegura que le dijo a un agente que no había derecho a "tratar a las personas mayores de esta manera" y que el policía le respondió, siempre según su relato, que les habían "mandado" que hiciera esto. Después, asegura, una mujer policía le pegó "un puñetazo en la cara".