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En la sección cultural del informativo 24 horas, Jordi Corominas nos lleva de paseo por París, concretamente, por el Museo Carnavalet, donde se puede admirar una exposición sobre el universo de Marcel Proust. A través de documentos originales, objetos personales, mobiliario y pinturas, el visitante se sumerge en la vida y obra del escritor francés.

En los primeros años del siglo XX eran muchas las piezas expoliadas en nuestro país, y algunas no eran pequeños tesoros sino, como hemos visto, edificios desmontados piedra a piedra. En un lugar de Burgos existe un palacio que se libró por los pelos de terminar en Estados Unidos. Se trata del Palacio de Avellaneda en Peñaranda de Duero (Burgos). FOTOGRAFÍA: EFE/ Juana Benet.

El hallazgo de la dama de Elche en el siglo XIX, el de la Dama de Baza hace 50 años y la llegada del Guernica a España desde Nueva York son tres momentos fundamentales para el patrimonio histórico español. En eso hay acuerdo unánime, pero hay discrepancias repecto al lugar donde se exponen esas obras de arte.

Foto: La Dama de Elche en el Museo Arqueológico, Madrid (Eduardo Parra/Europa Press)

El director del Museo Etnológico de Berlin nos enseña las piezas que se van a devolver a Namibia por ser fruto de un robo y genocidio a principios de siglo XX. Será la siguiente devolución tras los llamados Bronces de Benin, 500 piezas que se van a devolver a Nigeria en los próximos meses cuando se llegue a un acuerdo para intercambio y cooperación. Alemania abre así la puerta a la devolución de arte colonial robado, otra cosa son las grandes piezas de la potente arqueología alemana de los últimos 200 años.

Foto: El altar de Pérgamo (Museo de Pérgamo, Berlín)

La capital cultural de Valonia, en el oeste de Bélgica, reúne una hermosa colección de arquitectura gótica y barroca en torno a su alargada plaza mayor, presidida por una elegante casa consistorial del siglo XV. Aquí comienza nuestro recorrido con la guía Montserrat Soler, que nos muestra algunos rincones escondidos de la ciudad como el Jardín del Alcalde antes de introducirnos en la gran colegiata de Santa Waltrudis, patrona de Mons. Sus reliquias protagonizan la procesión del Carro de Oro, tradición declarada Patrimonio de la Humanidad que renueva anualmente el agradecimiento a la santa por haber librado de la peste a la villa hace setecientos años. Se trata de una parte fundamental de la Ducasse de Mons, gran fiesta local que vive su momento álgido en una multitudinaria escenificación de la batalla entre San Jorge y el dragón. Una de sus participantes, Florine Agneessens, nos explica la importancia de estas celebraciones conocidas popularmente como el Doudou, que tienen su reflejo en un nuevo museo próximo al ayuntamiento. La oferta museística de Mons es, de hecho, una de sus grandes bazas. El BAM (Beaux-Arts Mons), el Mundaneum –auténtico templo de la biblioteconomía– o el Mons Memorial Museum, de historia militar, forman parte de la amplia oferta que nos desgrana Natacha Vandenberghe, responsable de turismo y cultura de la ciudad. Recorremos también su corazón más animado y juvenil, la plaza del Marché aux Herbes, con el estudiante universitario Antoine Rossignol, que también nos invita a descubrir el floreado parque Waux-Hall. Ningún visitante puede marcharse de esta ciudad belga sin subir al Beffroi, el campanario civil de estilo barroco que ocupa la parte más alta de la ciudad; hasta allí nos acompaña la guía Patricia Laurent, que también nos propone conocer la casa del barrio de Cuesmes donde residió algún tiempo un joven Vincent Van Gogh. Sus vivencias le inspiraron de tal modo que fue en Mons donde empezó a pintar.

Tras la pérdida de público y la dificultad del traslado de obras, los museos de arte inician el 2022 con nuevas exposiciones. En la nueva programación se encuentran muestras importantes, como la de Picasso y su época azul en Barcelona, o la relación del pintor con la diseñadora Coco Chanel en el Museo Thyssen. Pero también se apuesta por artistas jóvenes en el Espacio SOLO de Madrid, o por el arte gráfico más revolucionario en el Museo Reina Sofía.

FOTO: EFE/Marta Pérez

Desde el selfie a la tecnología militar de reconocimiento facial o la obsesión por nuestra imagen. Una fundación de Barcelona reflexiona sobre las consecuencias del control al que estamos sometidos y al que sometemos nuestra imagen en la exposición 'Face control', es decir, control facial.