Bolivia celebra este domingo elecciones presidenciales con la oposición conservadora liderando los sondeos y una probable segunda vuelta en octubre. El expresidente Evo Morales no ha podido presentar su candidatura y promueve la protesta en un contexto de fuerte crisis económica.
TVE ha logrado acceder a su guarida en Lauca Eñe para entrevistarle: "Evo salvó a Bolivia y ahora Evo tiene que salvar a Bolivia por segunda vez", expresa el exmandatario.
Lo único que deja la cumbre entre Trump y Putin en Alaska: saludos, gestos y fotos. Del alto el fuego en Ucrania, ni rastro. Aun así, hablan de encuentro productivo y de nueva etapa en la relación entre Estados Unidos y Rusia.
Zelenski apoya una futura reunión con Putin y se verá las caras con Trump este mismo lunes en la Casa Blanca.
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El director del Instituto Universitario General Gutiérrez Melllado, Gustavo Palomares, ha analizado en el Canal 24 horas los resultados preliminares de la cumbre entre Donald Trump y Vladímir Putin en Alaska. Según el experto, ha sido un "éxito político y diplomático para ambos", reafirmando su poder frente a Ucrania y la Unión Europea. El dirigente ruso logra "ganar tiempo para asentar el control militar" y avanza hacia la apertura comercial con Estados Unidos, señala Palomares, quien recalca que una posible solución para Ucrania, sin contar ni con Kiev ni con la UE, sería el "germen para el conflicto europeo en el futuro".
Concluye la reunión de tres horas en Alaska entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin, sin acuerdos sobre la guerra en Ucrania, pero emplazándose a un segundo encuentro. El estadounidense la ha calificado de profunda y muy productiva, mientras Putin por su parte ha dicho que el encuentro se ha desarrollado en un ambiente constructivo y de mutuo respeto y ha asegurado estar sinceramente interesado en poner fin al conflicto con Ucrania. Desde allí nos lo cuenta nuestro enviado especial a la base Elmendorf-Richardson, Fran Sevilla.
El presidente ruso, Vladímir Putin, y el estadounidense, Donald Trump, se han reunido este viernes en la base aérea Elmendorf-Richardson, a las afueras de Anchorage (Alaska). En la rueda de prensa posterior al encuentro, ambos han calificado su reunión como "productiva", aunque no se han anunciado los temas principales de la cumbre, incluida la posible implementación de un alto el fuego en Ucrania.
Trump ha señalado que los pocos datos públicos de la reunión han dejado abierta la posibilidad de una nueva negociación en las próximas semanas que pueda arrojar luz sobre los asuntos todavía "pendientes de resolver" y que podría desarrollarse en Moscú. El mandatario republicano ha añadido que llamará a la OTAN y a Zelenski para ponerles al día de todos los temas que han tratado en la reunión.
Por su parte, Putin ha asegurado que quiere una solución "a largo plazo", solicitando a los países europeos y a Kiev “no obstaculizar" el camino hacia la paz que, según ha señalado, "comienza a verse". La enviada especial a Alaska, Raquel González, explica algunas de las claves tras el esperado encuentro.
La cumbre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y ruso, Vladímir Putin, representa una victoria simbólica para el Kremlin, que busca rehabilitar la imagen internacional de su mandatario. Putin aspira a negociar una paz que consolide sus avances territoriales en Ucrania y, si no lo consigue, ganar tiempo para hacerlo por la vía militar. Su objetivo de fondo, sin embargo, es que EE.UU. reconozca a Rusia como una superpotencia con su propia zona de influencia.
Trump, por su parte, encara la reunión con motivaciones personales y políticas: cumplir su promesa electoral de acabar con la guerra y, sobre todo, alcanzar el Nobel de la Paz. Aunque Ucrania es el foco declarado, la cumbre puede ser el primer paso hacia un nuevo reparto de poder global —incluido el Ártico— entre EE.UU. y Rusia.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y ruso, Vladímir Putin, encaran en Alaska una cumbre con objetivos difusos y con Ucrania y la Unión Europea ausentes en la mesa de negociaciones. El mandatario republicano reconoce no saber qué definiría como un éxito, aunque espera lograr un alto el fuego y provocar una segunda reunión, esta vez con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, presente. Si no hay avances, promete "consecuencias severas" para Rusia.
Putin, por su parte, ha llegado con propuestas claras: desde lograr un tratado nuclear hasta alcanzar acuerdos económicos con Estados Unidos. La reunión, que iba a ser un cara a cara íntimo, se ha transformado en un encuentro con asesores presentes. Mientras Trump confiesa que la guerra le ha generado beneficios a EE.UU., Zelenski exige no ser aislado de las decisiones clave.
El presidente ruso, Vladimir Putin, y el estadounidense, Donald Trump, se reúnen hoy en Alaska para negociar el final de la guerra en Ucrania. Una reunión por Ucrania sin Ucrania porque no va a estar el presidente Volodimir Zelenski ni tampoco ningún otro mandatario. Les contaremos que el lugar elegido para la reunión no ha sido al azar, y analizaremos también qué hay sobre el terreno para tratar de entender hacia dónde pueden ir las negociaciones.
Hace hoy cuatro años los talibanes tomaban el control de Kabul, la capital de Afganistán. Cuatro años en los que las mujeres y las niñas han perdido todos sus derechos. Hasta su voz está prohibida. Vamos a estar en Bolivia que este domingo celebra elecciones y hablaremos de un momento histórico que se produjo tal día como hoy, la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial.
Hace cuatro años, el 15 de agosto de 2021, los talibanes se hacían con el control de Kabul, la capital de Afganistán. Desde aquel día hemos visto cómo las afganas han perdido todos sus derechos. Lo repasamos con Isabel Dólera y lo analizamos con Millán Requena, profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Alicante y del Máster en Protección Internacional de los Derechos Humanos.
Las sociedades que han sufrido conflictos internos se enfrentan a muchos retos. Uno de ellos es el de lidiar con un pasado doloroso pero enseñárselo a las nuevas generaciones por un lado para que tengan toda la información y por otro, para que no se vuelva a repetir. Nilson Javier Ibagón es profesor Asociado del Departamento de Historia de la Universidad del Valle en Cali, Colombia y autor de un artículo titulado Enseñar la historia de conflictos armados internos recientes: revisión de experiencias en África, Europa, Oriente Medio y América.
Cinco cara a cara entre Donald Trump y Vladímir Putin sin dejar grandes decisiones, pero desde el primero, en Hamburgo en 2017, quedó patente la especial sintonía entre ellos. Trump llevaba seis meses en la Casa Blanca y sus asesores y los servicios de inteligencia investigaban a Putin por supuesta injerencia en las presidenciales de 2016 para desprestigiar a Hillary Clinton.
Trump hizo caso omiso de su círculo más próximo y meses después en un Foro del Asia Pacífico en Vietnam siguió apoyando al presidente ruso. La bilateral de Helsinki de 2018 le valió numerosas críticas. La más fuerte llamaba a Trump "el caniche de Putin". Se reunieron a puerta cerrada, con la única compañía de los traductores, y en la comparecencia conjunta posterior, Trump dejó en evidencia al FBI y la CIA. Creía a Rusia cuando Putin decía que no habían intervenido. En 2018 iban a reunirse durante la cumbre del G20, pero se limitaron a mirarse. Trump canceló la bilateral por la captura rusa de un barco militar ucraniano.
Un exagerado apretón de manos es de la última reunión, en 2019, en Japón. No dejaron de bromear ante la prensa. Para muchos expertos, esa conexión se debe a que Trump admira a los tipos duros y autoritarios, porque se identifica con ellos.