El Kremlin ha hecho oídos sordos a la invitación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para un encuentro directo con su homólogo ruso, Vladímir Putin, previsto para este jueves en Estambul. No ha sido así con la petición ucraniana de una tregua de 30 días, la cual ha rechazado tras calificar de "inadmisible" el lenguaje de ultimátum que incluye la amenaza de sanciones europeas masivas si no lo cumple.
Mientras los bombardeos y los drones continúan en el frente, desde Londres los principales aliados de Ucrania instan a Rusia a demostrar su voluntad real de paz. De forma paralela, la Comisión Europea y Washington continúan coordinando nuevas medidas punitivas contra Moscú si no se avanza hacia un alto el fuego incondicional.