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Fanny tiene 28 años y lleva dos noches acampada para reclamar soluciones al problema de la vivienda. Vive de alquiler en un piso de tres habitaciones compartido por cuatro personas y asegura que no puede permitirse vivir sola. “Me piden demasiadas condiciones que no puedo cumplir, mis contratos son bastante precarios, mi sueldo no me llega y ni siquiera con un aval de mis padres puedo acceder a una vivienda para mí sola”, ha explicado.

Esta joven, que trabaja como celadora en la Comunidad de Madrid, considera que la acampada sirve para visibilizar el problema y presionar a las instituciones. Asegura que no se conforman con las medidas que puedan aprobarse y reclama soluciones más amplias: “No nos conformamos con un solo decreto y consideramos que la ley de vivienda se queda corta, es cosmética y no responde a las necesidades reales”.

Fanny destaca además el ambiente de convivencia entre los participantes y asegura que la movilización le ha permitido recuperar parte de la esperanza: “Siento que ha reinado la desesperanza y considero que nosotras, las vecinas, las personas normales, tenemos bastante poder al final”.

El llamamiento era paralizar Barcelona y miles de manifestantes han respondido. Han cortado la avenida Diagonal, se han vivido momentos de tensión con los Mossos al romper el vallado y la noche ha acabado con dos detenidos.

La movilización coincidía con un acto de Pedro Sánchez en la ciudad condal, que no ha sido la única en salir a protestar por la vivienda.

En Sevilla, un día más la Plaza de la Encarnación ha estado repleta, para terminar sumándose esta madrugada también a la acampada.

En Asturias, la organización sindical ha frenado un desahucio. También más tiempo para Rosario en Toledo. Este gesto se ha repetido en ciudades de toda España, como Vigo, Murcia, Córdoba, Palma.

Las concentraciones y sentadas se han multiplicado en las últimas horas en todo el país. Frente a ayuntamientos, plazas o arterias principales, miles de personas han salido a la calle bajo el lema "ni una Maricarmen más", en referencia al desahucio que la semana pasada sufrió la mujer de 87 años. Sevilla ha sido una de las más multitudinarias.

En Asturias, se ha parado esta mañana un lanzamiento, mientras que en Toledo la movilización ha estado centrada en el caso de Rosario, que tenía que entregar la llave de su casa este lunes.

Todas sus expectativas, cuentan, están puestas en este martes, cuando se espera que el Gobierno apruebe el decreto de vivienda.

Fotografía: Francisco J. Olmo / Europa Press

En el día en que la acampada por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol ocupa titulares, Juan Carlos Soriano repasa en el programa 24 horas Fin de Semana de RNE la historia de la idiosincrasia española y de la Puerta del Sol, sin olvidar el 15-M:

"Con el 15-M ardió la Bastilla en el centro de Madrid. Y de aquellas llamas, estas brasas"

En la Puerta del Sol también hay afectados con nombres y apellidos. La crisis de la vivienda toca a todas las generaciones, pero sobre todo a los jóvenes. Su tasa de emancipación se sitúa en mínimos históricos precisamente por las dificultades de acceder a una vivienda.

FOTO; Diego Radamés / Europa Press

Quince años después del 15M, la Puerta del Sol vuelve a ser un campamento de protesta. Esta vez, por la vivienda. Cientos de personas han pasado la noche en la plaza tras la manifestación "Ni una Maricarmen más". Recuerdan a la vecina desahuciada del piso en el que vivió siete décadas. Piden el fin de los desahucios y una ley de vivienda justa. El Sindicato de Inquilinas anuncia más concentraciones.

FOTO: Diego Radamés / Europa Press