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El PIB italiano retrocede un 0,2% en el cuarto trimestre, tras haber bajado un 0,1% en el tercero, lo que lleva al país a la recesión. El gobierno echa la culpa a sus predecesores y a la coyuntura internacional con la guerra comercial entre China y EE.UU., también a la prudencia de las empresas italianas a la hora de invertir. El presupuesto italiano que provocó la tensión con Bruselas queda en entredicho, fijaba una previsión de crecimiento del 1% para este año que habría que revisar a la baja.

El artículo 135 de la Constitución ocupó la segunda reforma constitucional, en línea con la Unión Europea, en 2011. Obliga a contener el déficit y la deuda pública y da prioridad al pago de esta sobre otros, salvo catástrofe nacional.

Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona, señala en RNE las claves de este artículo.

La UE recomendaba que la exigencia de equilibrio presupuestario se incluyera, si pudiera ser, a nivel constitucional, para que ese principio se saliera un poco de la discusión de la arena política y se considerase una cuestión de Estado.

La Comisión Europea (CE) ha rebajado su previsión de crecimiento para España en los años 2018 y 2019. El Ejecutivo comunitario estima ahora que la economía crecerá un 2,6% este año y un 2,2% en 2019, lo que supone una revisión a la baja de dos décimas en ambos casos. El dato de Bruselas coincide con lo señalado hace tres semanas por el Gobierno, que es más optimista que la Comisión en 2019.

Al mismo tiempo, la CE cree que España logrará bajar el déficit público del 3% ya en 2018 y salir así del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE). La Comisión Europea estima que el desfase en las cuentas públicas será del 2,7% del PIB, en línea con lo previsto por el Gobierno, pero muy superior a lo pactado por el anterior Ejecutivo del PP (2,2%).

Donde no hay concordancia es en las cifras de déficit para el año que viene. La CE espera que sea del 2,1% del PIB, tres décimas más de lo que defiende el Ejecutivo central (1,8%) y ocho décimas más de lo estimado por el Gobierno del Rajoy (1,3%).