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Tras recorrer ya dos tercios de su camino a la Luna, los astronautas de la NASA han vislumbrado al completo la cara oculta del satélite natural de la Tierra. "Hemos podido ver la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular", ha comentado la astronauta estadounidense Christina Koch durante una entrevista televisada desde su nave espacial Orion.

La cápsula Orión está cada vez más cerca de la Luna y más lejos de la Tierra. Los astronautas han superado ya la mitad del recorrido.

Todo parece que va a la perfección. Es más, en las últimas horas estaba prevista una maniobra para ajustar la trayectoria hacia la Luna y no ha sido necesario.

Foto: NASA/REUTERS — La cápsula Orión

Los cuatro astronautas de la tripulación de la misión Artemis de la NASA han superado ya en su nave Orion los 219.000 kilómetros de la Tierra, la misma distancia que deben recorrer para llegar a la Luna, previsiblemente el próximo lunes. "La Luna se está haciendo definitivamente más grande", ha comentado uno de sus tripulantes. La expedición está dejando imágenes inéditas de la Tierra y la Luna.

En la misión Artemis ha sonado el mensaje optimista de Green lights, de John Legend, para animar a los astronautas en su travesía hacia la Luna. Antes despertaron con Sleepy head, de Young and Sick.

La tradición de las "canciones de despertar" es habitual en los vuelos espaciales tripulados de la NASA para marcar el inicio de la jornada laboral. Pero si hay una canción que sin duda les llevará directamente a su objetivo es Fly me to the Moon, de Sinatra.

En total 200 canciones que los tripulantes del Artemis II pueden escuchar en la lista Nasa Moon Tunes. Música para acompañarles en una misión que durará 10 días.

Foto: NASA/EFE — La nave Orión de la misión Artemis II en su trayectoria de alejamiento de la Tierra

La nave Orión viaja a más de 6.000 kilómetros por hora con los motores apagados la mayor parte del tiempo. Solo se encienden en momentos puntuales para corregir la trayectoria, ya que su movimiento se basa en la mecánica orbital: tras un impulso inicial, sigue una trayectoria balística asistida por la gravedad, sin necesidad de propulsión continua.

Para desplazarse utiliza la asistencia gravitacional, aprovechando la fuerza de planetas y la Luna para acelerar y cambiar de dirección. Así, su trayectoria se curva de forma natural y le permite regresar a la Tierra sin usar motores, salvo pequeñas correcciones si fueran necesarias.

FOTO: Jennifer Briggs/ZUMA Press Wire/dpa

La nave Orión lleva ya un día, 20 horas y 26 minutos fuera de la Tierra y sigue sumando. Aún queda más de la mitad del trayecto: unos tres días y más de 250.000 kilómetros para alcanzar la cara oculta de la Luna. Es un viaje largo y exigente, pero los cuatro astronautas han aprovechado estas últimas horas para descansar y adaptarse a su nuevo hogar.

En este segundo día de misión, las vistas son espectaculares. El comandante Wiseman ha compartido imágenes en las que la Tierra se ve completa, de polo a polo. La tripulación, que se muestra entusiasmada, asegura que la experiencia de flotar es “como volver a ser un niño”, aunque también reconoce la dureza del reto. El principal contratiempo hasta ahora ha sido un fallo en el inodoro, ya solucionado desde Houston, en un sistema clave dentro de este ecosistema cerrado. Aún les queda más de una semana de viaje que podría convertirlos en los seres humanos que más lejos han estado de nuestro planeta.

FOTO: NASA vía AP

Orión se dirige hacia la Luna. Durante la misión, los astronautas han tomado fotos de la Tierra y han ofrecido su primera entrevista. Han contado que la maniobra de la inyección lunar fue un momento tenso, y que ver nuestro planeta desde el espacio es impresionante. Poder observar cómo el Sol se pone detrás de la Tierra les hace valorar el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de toda la misión.

En la misma entrevista han comentado que cada vez descansan mejor, aunque en periodos cortos, y que cada uno tiene sus propios trucos. El comandante quizá fue quien mejor describió sus sentimientos: deben mantener la profesionalidad, pero su niño interior siempre quiere salir a gritar de emoción. Ya han superado esa primera fase de adaptación, por lo que ahora el ejercicio físico es muy importante. También tienen previsto practicar maniobras de primeros auxilios y comprobar que las comunicaciones en el espacio profundo funcionen correctamente.

Toda la misión está planificada al milímetro, y el menú no es la excepción. Está diseñado para aportar los nutrientes necesarios, pero con ciertas condiciones: los alimentos no requieren refrigeración, se minimiza la producción de migas y se adaptan a los gustos de la tripulación. Por ejemplo, entre los tres estadounidenses y el canadiense hay productos típicos de Canadá, como el sirope de arce. En total, hay 189 artículos distintos, cuidadosamente calculados, ya que no hay posibilidad de reabastecimiento.

En este vídeo, varios expertos explican la importancia de esta misión histórica.

FOTO: REUTERS/Brendan McDermid

La misión Artemis II a la Luna ha reavivado la pasión de miles de personas por acercarse y conocer mejor el único satélite natural de la Tierra. Científicos, expertos, adultos y niños siguen en tiempo real la retransmisión de la NASA, como si se tratara de una película de ciencia ficción. Un momento histórico que ha fascinado a miles de personas alrededor del mundo.

La ciencia atrapa por su complejidad y por las espectaculares imágenes que captan la atención de mayores y pequeños. Esta misión ha vuelto a poner el ser astronauta como una de las profesiones más deseadas. Todo un reto que parecía inalcanzable y que ahora estamos viviendo en directo.

FOTO: REUTERS/Steve Nesius

Ponemos el foco en un libro editado por el CSIC y Catarata sobre el origen de los elementos, desde la perspectiva de la física nuclear, en una travesía por la historia del cosmos. Se titula La Formación de los Elementos Químicos y pertenece a la colección ¿Qué sabemos de..? Nos lo cuentan sus autores, Enrique Nácher, científico titular del CSIC en el Instituto de Física Corpuscular y Sergio Pastor vicerrector del Instituto de Física Corpuscular.

Javier Pedreira, “Wicho”, responsable de informática de los Museos Científicos Coruñeses y coautor de Microsiervos, ha analizado en Las mañanas de RNE con Lara Hermoso el regreso de misiones tripuladas al entorno lunar con motivo del lanzamiento de Artemis II. El experto ha reconocido que se ha sentido “sí” emocionado, aunque ha precisado que la misión actual “se parece mucho al Apolo VIII”, en referencia a precedentes históricos. Durante la conversación, Pedreira ha subrayado algunos de los principales riesgos técnicos. Ha advertido que el sistema de soporte vital “nunca ha sido probado con personas a bordo” en el espacio, y ha calificado como “peliagudo” el comportamiento del escudo térmico durante la reentrada. Asimismo, ha restado dramatismo a incidencias menores al señalar, con ironía, la existencia de “un problema trivial” relacionado con el inodoro de la nave. En relación con la exploración de la cara oculta de la Luna, ha explicado que “la tenemos más que vista” gracias a las sondas espaciales, matizando así el carácter inédito de la misión. También ha destacado avances en diversidad al recordar que se trata de “la primera mujer en todos estos años” en abandonar la órbita baja terrestre.El divulgador se ha mostrado especialmente contundente frente a teorías conspirativas, afirmando que “es una chorrada como un piano”. Finalmente, ha expresado cautela sobre un eventual regreso humano a la superficie lunar: “Quiero creer, pero… me resulta difícil”, ha señalado, incidiendo en que estos proyectos dependen en gran medida “de la voluntad política” y de los recursos económicos disponibles.

Los astronautas de la misión Artemis tienen nueve días por delante antes de volver a la Tierra. En este tiempo realizarán más de 300 experimentos relacionados con la medicina, la astrofísica... Incluso ellos mismos serán objeto de estudio. Se verá cómo afectan los viajes espaciales al sueño, al cerebro y también al estrés porque van a tener que convivir en una cápsula de apenas nueve metros cuadrados.

La misión consiste en un viaje de ida y vuelta en el que orbitarán el satélite, para después regresar a la Tierra, aproximadamente 10 días después del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Es una misión de prueba, de cara a preparar el asalto final a la superficie de la Luna.

FOTO: Jim WATSON / AFP

Si en la carrera espacial Estados Unidos empezó compitiendo contra la Unión Soviética, ahora su máximo rival es China. El gigante asiático lanzó en 2004 su programa de exploración lunar y, 20 años después, Pekín consiguió traer muestras de la cara oculta del satélite natural. China ha pisado el acelerador y ha conseguido que alunicen con éxito robots y vehículos de exploración espacial en la Luna.

Ahora, su foco está puesto en averiguar si la Luna contiene agua y cuáles son los materiales que hay en su superficie, que no se puede poseer, pero sí explotar. Además, el país se ha dado de plazo hasta 2030 para llevar una misión tripulada al polo sur del satélite de la Tierra e intensifica su esfuerzo con conquistar las partes del planeta con mayores recursos.

Foto: GETTY IMAGES

La tripulación del Artemis II activará este jueves los motores de la nave Orion. Es el paso necesario para que el artefacto, tras orbitar alrededor de la Tierra, ponga rumbo a la Luna. Será la primera y última maniobra de los astronautas. La nave Orion seguirá a partir de entonces una trayectoria de libre retorno, sin intervención alguna de la tripulación.

El sexto día de misión rodearán la Luna y podrán observar su cara oculta. Los astronautas tendrán una visión privilegiada, ya que podrán observar de un único punto de vista la Luna y la Tierra. Además, podrán inmortalizar el momento, ya que la NASA les ha permitido llevar sus teléfonos móviles.

A lo largo de los 10 días de misión deberán poner a prueba los sistemas de seguridad de la nave para garantizar que los elementos y tecnología empleada permite el desarrollo de las futuras expediciones lunares de la NASA.

FOTO: REUTERS /JOE SKIPPER

La misión Atremis II busca además comprobar los sistemas de seguridad de Orion. Es la primera vez que los astronautas volarán a bordo de una nave de estas características, por lo que la misión servirá para testear los sistemas de soporte vital, entre otros.

Para el desarrollo de la nave, la NASA ha contado con la colaboración de la ESA, la Agencia Espacial Europea. Orion es muy distinta a los transbordadores espaciales que se usaron en las misiones Apolo. En estas, la nave, mucho mayor que la que emplearán los astronautas de la misión Artemis II, contaba con un brazo mecánico y con otra serie de sistemas para poder escapar del campo gravitacional de la tierra.

Foto: EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH

La humanidad ha iniciado la cuenta atrás para volver a la Luna, un regreso que evoca inevitablemente la carga geopolítica del pasado. Si en 1969 aquel "pequeño paso" de Armstrong fue la venganza de Washington para zanjar el combate iniciado por los éxitos soviéticos del Sputnik y Laika, la carrera espacial actual se presenta como un nuevo tablero de hegemonía. En esta ocasión, el objetivo trasciende el prestigio: se busca establecer una presencia sostenible y comercial que sirva de ensayo general para Marte. (Foto: AFP)

Artemis II tiene detrás más de dos décadas de preparativos y más de 90.000 millones de dólares de inversión. Esta misión, que se llama así por la diosa griega de la Luna, supone un pequeño paso, pero a su vez puede ser otro gran salto en la carrera espacial.

Una pieza clave para la vuelta del ser humano a la Luna está hecho en nuestro continente. Se trata del módulo de servicio europeo, una parte de la nave. Es tan importante que la propia tripulación de Artemis II siguió su montaje en Bremen, Alemania. Dentro de ese módulo hay instalado un aparato fabricado en España: la Unidad de Control Térmico.

FOTO: DPA/Europa Press

Más de medio siglo después, la NASA vuelve a enviar astronautas a la Luna. Si las condiciones meteorológicas lo permiten, este miércoles, a las 18.24 hora local de Florida (00.24 hora peninsular española), los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen emprenderán la misión Artemis II.

Viajarán a bordo de la nave Orion, construida entre la NASA y la ESA, la Agencia Espacial Europea y de aspecto diferente a los artefactos de las misiones del Apolo.

Orion seguirá una trayectoria de retorno libre. Recorrerá una especie de ocho, lo que permitirá que la nave gire y de la vuelta a la luna para luego retornar a la tierra gracias a las diferentes fuerzas de gravedad que operarán sobre el artefacto.

FOTO: Europa Press

La misión espacial Artemis II que lleva de vuelta al hombre a la Luna este miércoles ha contado con la participación de varios españoles. Airbus-Crisa, con sede en Madrid, ha elaborado la Unidad de Control Térmico, cuya principal función es mantener a los astronautas con vida. Además, controla la temperatura dentro de la nave Orion, que vuela en un entorno en el que se pueden alcanzar los -170 grados.

FOTO: AP / CHRIS O'MEARA