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Con este reportaje el programa homenajea al gran escritor. Con la muerte de Gabriel García Márquez desaparece el máximo representante del realismo mágico. El premio Nobel de Literatura murió a los 87 años en México.

En los dos últimos años la literatura latinoamericana ha perdido a varios de sus grandes referentes. Las muertes de Carlos Fuentes, Álvaro Mutis, Juan Gelman o José Emilio Pacheco se han ido sucediendo en los últimos meses. Y muchos de ellos eran íntimos amigos de García Márquez

 El escritor colombiano Gabriel García Márquez pasa a la historia como el único Nobel de Literatura de su país, un reportero que retrató el mundo bajo la lente del "realismo mágico" y creador de un maravilloso universo propio y tremendamente original. “Quería ser escritor, tenía la voluntad, la disposición, el ánimo y la actitud”, reconoció el escritor. Su literatura marcó un antes y un después en las letras hispanoamericanas. Historias que han marcado a varias generaciones y lectores de todo el mundo. 

Garcia Márquez el hombre comprometido también nace de sus experiencias: las revueltas de Bogotá en 1948, en las que pierde hasta la máquina de escribir terminan de perfilar a sus 21 años una  identidad combativa que puebla ya en los 50 incómodos textos periodísticos y literarios como el Relato de un Naúfrago.

"Sus novelas le sobrevivirán y seguirán ganando lectores por doquier. Envío mis condolencias a su familia", son algunas de las palabras de recuerdo que el escritor Mario Vargas Llosa ha tenido para el escritor Gabriel García Márquez. Los dos ganaron el Nobel de Literatura y mantuvieron una relación de amistad tormentosa.  El mundo de la literatura coincide en que 'Gabo', como se le conocía afectuosamente no se ha ido, porque quedan sus obras. Los líderes latinoamericanos y de todo el mundo también le recuerdan.

El escritor colombiano, Nobel de Literatura en 1982, Gabriel García Márquez llegó a Barcelona en 1967. Se enamoró de una ciudad que en sus propias palabras, era "una ciudad donde se respiraba" y residió en el barrio barcelonés de Sarriá. Allí escribió "El otoño del patriarca".