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El programa de radio para niños -y para toda aquel que recuerda haberlo sido- cumple 15 años y te propone una edición especial en la que recordamos algunos de nuestros viajes sonoros favoritos. Leemos cuentos para esta primavera y aprendemos de una gran cuentacuentos. ¡Gracias por formar parte de esta "familia pasajera"!

Pepe Cuenca y Divis cuentan en Jaquelandia su parte más humana, sus inicios, sus mejores anécdotas y se divierten con los juegos del reino mágico.

Decía Marcel Duchamp: “No todos los artistas son jugadores de ajedrez, pero todos los jugadores de ajedrez son artistas”. Duchamp es un artista que dejó de ser artista para dedicarse al ajedrez, y según su aforismo, seguir siendo artista. Luego solo cambió de ocupación, de forma de expresión. ¿Acaso no hay vidas que son como una partida de ajedrez? ¿Es decir, como una obra de arte?

Nuestros habitantes hoy también dejaron todo por el ajedrez en una mezcla de valentía, visión y coraje, y han cambiado desde hace unos años el paradigma de las retransmisiones de ajedrez en español, el concepto de ver y disfrutar del ajedrez. Son dos de las voces más reconocidas del ajedrez en habla hispana que han revolucionado la retransmisiones de ajedrez, dándole un aire desenfadado, y divertido, y atrayendo a nuevos aficionados, o incluso a gente que se entretiene.

Además, en sus 1500 años de historia, el ajedrez ha ido dejando cuentos, jaques y leyendas a la espera de poder ser contados. Y esa estela la ha recogido nuestro habitante aborigen y voz amiga Manuel Azuaga, que presenta en Jaquelandia sus 'Últimos cuentos, jaques y leyendas', un libro que cierra la trilogía que el autor dedica a las historias más extraordinarias del ajedrez. El magistrado Joaquim Bosch, gran aficionado al noble juego, firma el prólogo de este tercer volumen de la editorial Renacimiento, que sale a la venta el 27 de abril.

Hablamos de la Biblioteca Básica Canaria, un proyecto del Gobierno de Canarias que está a punto de cumplir 40 años, y que -en una nueva etapa- acaba de incorporar tres nuevos volúmenes. Así que esta colección cuenta ya con 76 obras de autoras y autores canarios de todos los tiempos, desde las primeras letras de las islas de mediados del Siglo XV, hasta las más actuales.

Este es un recorrido por algunos de los espacios imaginarios más influyentes de la literatura europea, destacando su importancia no solo como escenarios ficticios, sino como reflejos simbólicos de preocupaciones humanas universales.

Estos paisajes inexistentes han construido una especie de mapa paralelo que forma parte esencial de la memoria cultural del continente.

Desde sus orígenes, la tradición europea ha creado geografías imaginarias que funcionan como proyecciones de aspiraciones, temores y críticas sociales. Uno de los ejemplos más antiguos es el Jardín del Edén, descrito en el Génesis, que representa tanto el origen de la humanidad como la añoranza de un estado de perfección perdido. Este espacio ha sido reinterpretado a lo largo de los siglos, convirtiéndose en un símbolo universal cargado de significado teológico y filosófico.

En la mitología clásica, el Monte Olimpo se erige como otro escenario fundamental. Más allá de su dimensión física, es la residencia de los dioses griegos, quienes intervienen activamente en la vida humana. Este espacio refleja una concepción del mundo en la que lo divino y lo terrenal están profundamente conectados, y su influencia ha perdurado en la cultura europea posterior.

Durante la Edad Media, la imaginación geográfica adquiere una estructura más compleja con la obra de Dante Alighieri. En la Divina Comedia, el autor construye un detallado mapa del más allá dividido en Infierno, Purgatorio y Paraíso. Cada uno de estos espacios responde a una lógica moral y teológica precisa, donde la geografía se convierte en una representación del orden ético del universo.

En paralelo, las leyendas artúricas introducen Camelot, el reino ideal del rey Arturo. Este lugar simboliza los valores de la caballería, como el honor y la justicia, pero también muestra su fragilidad a través de su caída, causada por debilidades humanas. Camelot se convierte así en un emblema de la utopía perdida.

Con el Renacimiento, surge una nueva forma de imaginar espacios con intención crítica. En Utopía, Tomás Moro describe una sociedad ideal basada en la igualdad y la organización perfecta, que funciona como una reflexión sobre las desigualdades de su tiempo. Este concepto ha trascendido la obra original para designar cualquier ideal difícil de alcanzar.

En el siglo XVIII, la literatura adopta un tono más satírico con Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift. El reino de Lilliput, aparentemente fantástico, sirve para criticar la política europea mediante la representación de conflictos absurdos que reflejan la trivialidad de muchas disputas humanas.

El siglo XIX introduce espacios más ambiguos y psicológicos, como el País de las Maravillas de Lewis Carroll. En este mundo, las leyes de la lógica se alteran constantemente, lo que permite explorar temas como la identidad y la percepción, desafiando al lector a cuestionar la realidad.

En el siglo XX, la literatura fantástica e infantil amplía este legado con nuevos mundos. El País de Nunca Jamás de J. M. Barrie simboliza el deseo de escapar del tiempo y la madurez, mientras que Narnia, creada por C. S. Lewis, presenta un universo alegórico donde se enfrentan el bien y el mal. Por su parte, J. R. R. Tolkien lleva la creación de mundos a un nivel sin precedentes con la Tierra Media, desarrollando lenguas, mitologías y culturas completas.

Finalmente, en la literatura contemporánea, Hogwarts, de J. K. Rowling, se ha convertido en un icono global al combinar lo cotidiano con lo mágico, sugiriendo que lo extraordinario puede coexistir con la realidad.

En conjunto, estos espacios imaginarios funcionan como verdaderos laboratorios de ideas. A través de ellos, los autores han explorado cuestiones fundamentales como la justicia, la moral, el poder o la identidad. Así, el mapa cultural europeo no se limita a su geografía física, sino que incluye también este vasto territorio simbólico que sigue influyendo en la forma en que entendemos el mundo.

Puedes ampliar esta información en el siguiente link https://4dinfo.net/cartografias-imaginarias-en-la-literatura-europea/

En 1947, Gabriel Celaya viene de publicar Tentativas, un año antes. Se trata de un libro en prosa, muy interesante, en el que firma, por primera vez, con su definitivo nombre literario. La obra está impregnada de sus etapas previas, vertidas en su esencia, desde sus primeros tanteos, influidos por su etapa en la Residencia de Estudiantes, con la cercanía de Alberti y García Lorca, y otra posterior, en la que se atenúa la exuberancia simbólica, el ritmo sensual, para adentrarse en una vía que conduce al existencialismo. El poeta viene de una gran tradición, truncada por la guerra, y ahora quiere reinventarse y vivir. Ese año, 1947, todavía con el seudónimo de Juan de Leceta, publica un nuevo libro: Tranquilamente hablando. Ha abandonado su profesión de ingeniero, después de haber estudiado Ingeniería industrial en la Universidad de Madrid -etapa en la que vive en la mítica Resi- y también su puesto como gerente en la empresa familiar, en San Sebastián. Ahí está dejando la posibilidad de otra vida. Se instala, con Amparo Gastón -Amparitxu- en el barrio madrileño de Prosperidad, distrito de Chamartín, que lo apoyará siempre en su escritura, y se dedica íntegramente a sus libros. Con Blas de Otero y Ángela Figuera Aymerich, forman el eterno y brillante triunvirato vasco de la poesía social. Tranquilamente hablando es un libro fundamental, porque marca el paso, el ecuador, entre ese existencialismo matizado hacia una poesía social, cuyas características demarca, y el amplio realismo de posguerra. Es una poesía directa, dialogada, fácilmente asequible, siempre del yo al nosotros, y del tú al vosotros, para fundirse con esa mayoría a la que pone voz poética y moral.

Es la historia de una venganza que no arregla nada. Y además hay que situarla bien: “Las Coéforas” es la segunda tragedia de la Orestíada de Esquilo, justo entre “Agamenón” y “Las Euménides”. Es decir, estamos en medio de una historia que todavía no ha terminado.

Arranca en una tumba. Orestes vuelve del exilio y no entra en palacio: va directo a hablar con su padre muerto. Porque todo sigue girando en torno a ese crimen. Allí aparece su hermana Electra, rota, sometida, y juntos pasan del lamento a la acción: hay que vengar a Agamenón.

El plan es simple y brutal: Orestes finge su propia muerte, dice que trae noticias de Orestes, consigue entrar en el palacio, mata a Egisto, el amante de su madre… y luego llega lo verdaderamente terrible: su madre, Clitemnestra.

Ahí Esquilo aprieta de verdad Porque ya no es solo una venganza, es un matricidio. Orestes duda, pero ejecuta la venganza. Y en ese mismo instante todo se vuelve en su contra: aparecen las Erinias, la culpa, la persecución.

Y ese es el golpe de genio: la venganza no cierra nada, solo abre otra herida. Por eso la historia no termina aquí. Tiene que continuar porque el problema sigue sin resolverse.

Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos les ponemos música actual. La banda sonora de “Las Coéforas” está formada por “Interstellar” de Hans Zimmer; “On the Nature of Daylight” de Max Richter; el Cuarteto nº 8 de Shostakovich; “Carmina Burana” de Carl Orff y “Hurt” de Johnny Cash.

La imagen corresponde al cuadro “Orestes acosado por las Erinias después del asesinato de Clitemnestra”, David Scott (1806-1849)

Celebramos el Día del Libro con la historia de esta canción: la letra la escribió el poeta Jesús Munárriz y la música la compuso Luis Eduardo Aute. El escritor Fernando Sánchez Dragó le pidió a Munárriz que escribiera un poema para la sintonía al programa “Biblioteca Nacional” que en 1982 dirigió y presentó en TVE.

La lectura, los libros y la cultura de los libros nos gustan tanto en Escapadas como los viajes, así que, hoy, Día Internacional del Libro, unimos, de nuevo, estas dos pasiones y os proponemos un destino acorde con ello. ¡Seguidnos para descubrirlo!

La nueva novela de Selva Almada, Una casa sola (Random House), ha sido descrito por su autora como una novela rural. La protagoniza una casa, que narra la historia en primera persona. Esa cabaña en el monte fue abandonada hace diez años. La familia que vivía en ella salió un día y nunca más regresó. La escritora cuenta que el germen del libro se le ocurrió en un aeropuerto de Argentina, en una pantalla que pasaba imágenes de personas desaparecidas. Se le ocurrió hablar de una familia que se esfuma de golpe y deja la casa interrumpida y cristalizada en un ámbar de tiempo.

Este Día del Libro, fijado por la UNESCO desde 1995, hablamos con Isabel García-Zarza, una de las nuevas dueñas de Librería Italiana, situada en Madrid. Un punto de referencia de la cultura italiana en España cuyas estanterías están llenas de clásicos en italiano y en español, así como de novedades de autores italianos traducidos a nuestro idioma. Charlamos sobre su proyecto, sobre el momento en el que se encuentra la literatura italiana y sobre las actividades que proponen en esta librería, donde quieren contagiar la pasión por la lectura, sobre todo, a los más pequeños.

También en este programa, recomendamos Voces de Chernóbil, de la escritora bielorrusa Svetlana Alexiévich, ganadora del Nobel de Literatura en 2015. El próximo 26 de abril de este año se cumplen 40 años del trágico accidente nuclear. Y con nuestra compañera de la emisión en portugués, Estela Viana, recordamos el apagón del año pasado en España y hablamos de los cortes energéticos en América Latina.

Este jueves 23 de abril se celebra el día de Sant Jordi. El día del libro, la rosa, el beso y los agradecimientos. En Barcelona las obras en la Rambla han obligado a trasladar los tradicionales puestos, llevándolos a nuevos escenarios convertidos en floristerías y librerías kilométricas con opciones para todos los gustos. En ellas los barceloneses han podido obtener la firma de autores como Fernando Aramburu, David Uclés o Natza Ferré.

Fotografía: David Zorrakino

Los libreros, difusores de cultura humanista, llevan tiempo calentando motores para el Día del Libro y ya desde los últimos días percibían un creciente interés. La novela sigue siendo el género literario más popular entre los compradores. Y sobre temas... la ficción científica y el romanticismo tienen un poquito más de tirón entre los jóvenes.

El Día de Castilla y León coincide con el Día del Libro y ambas celebraciones confluyen además en una nueva publicación. El historiador Enrique Berzal publica Villalar, medio siglo de celebración comunera. Es un recorrido por los 50 años de historia que cumple la fiesta, surgida en 1976, pero también es un relato humano lleno de anécdotas y vivencias personales con variedad de testimonios.

La temática castellana se extiende por la literatura en diferentes géneros y con diferentes propósitos. Podemos encontrar libros que analizan el movimiento comunero junto a otros que utilizan Castilla y León como escenario o se centran en problemas actuales como la despoblación y los retos del medio rural.

Los lectores interesados en conocer mejor su tierra, pueden hacerlo sumergidos en las páginas que Castilla y León sigue escribiendo.