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El IPC cierra mayo en el 3,2%. Los precios se moderan en buena parte por la bajada de los carburantes y la moderación de la cesta de la compra. Los alimentos se encarecen un 12% interanual. La inflación subyacente, sin energía ni alimentos frescos, baja medio punto, hasta el 6,1%, pero sigue casi tres puntos por encima de la tasa general.

Hoy el BBVA Research presenta sus previsiones para lo que queda de año y en Las Mañanas de RNE hemos querido hablar con responsable de análisis económico de la organización, Rafael Doménech, quien ha subrayado que “es pronto para cantar victoria”, haciendo referencia a la bajada del IPC anunciada esta mañana. “Más que un problema español es un problema europeo”, ha señalado el economista, que destaca también que “los elementos más tendenciales (...) son todavía más persistentes de lo que nos gustaría".

Doménech ha ensalzado el acuerdo social al que llegaron sindicatos y organizaciones empresariales porque, dice, “ayuda mucho” a que se refleje la bajada de precios en las cadenas de distribución, pero apunta a que las subidas de tipos del BCE todavía no han terminado, aunque se mantengan en el cuarto de punto: “pensamos que el Banco Central Europeo no bajará los tipos hasta la segunda mitad del 2024”, ha señalado.

El campo sufre especialmente la sequía y las altas temperaturas, inusuales en el mes de abril. Las cosechas serán menores, menos abundantes. Así que, si en mayo no llueve, los precios de muchos alimentos podrían seguir subiendo.

Foto: LORENA SOPENA / EUROPA PRESS

Los precios han vuelto a subir en abril, después del máximo alcanzado en julio del año pasado, un 10,8, el IPC ha ido bajando. Pero este mes, ha vuelto a repuntar casi 8 décimas y la inflación se sitúa en el 4,1%, según el dato adelantado del INE. Tiran hacia arriba los carburantes, que subieron, y la electricidad, que bajó pero no tanto como el año pasado. Los alimentos subieron aunque menos que en abril de 2022.

La inflación subyacente, que no tiene en cuenta ni alimentos frescos ni energía, se ha reducido casi un punto.

El precio de los alimentos está en el punto de mira en los últimos meses, sobre todo desde el inicio de la guerra de Ucrania. Lejos aún de los niveles previos al inicio del conflicto, energía, fertilizantes y piensos han relajado su precio desde enero, pero los alimentos se resisten a bajar para el consumidor.

La bajada de marzo fue mínima, pero espera que sea mayor cuando la caída de los costes se traslade a la cesta de la compra. La distribución cree que tardará un tiempo en tener efecto y los productores avisan de que la sequía puede volver a tensionar los precios.