Los enfermos de coronavirus graves tienen un alto riesgo de acabar intubados en la UCI, una medida que puede provocar secuelas graves. Una investigación internacional, en la que han participado el hospital del Mar y el Vall de'Hebron, en Barcelona, demuestra que colocar a los pacientes boca abajo mejora su evolución, evita en muchos casos que tengan que intubarles y reduce el riesgo de muerte.
Foto: EFE/Marta Pérez