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El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un Real Decreto ley que reforma el sector de la estiba. En virtud de este documento, las empresas podrán contratar libremente a sus trabajadores a través de centros portuarios de empleo que funcionarán como ETTs especializadas. De la Serna insiste en que se hace porque lo exige la sentencia europea del 11 de diciembre de 2014 y para evitar una multa de 134.000 euros diarios. Ahora bien, según ha indicado el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, el Real Decreto no es el final del camino, sino el punto de partida para que sindicatos y patronal alcancen acuerdos en el marco de la negociación colectiva. Ante los paros convocados por los sindicatos, el titular de Fomento ha advertido de que estos perjudican el diálogo, pero ha descartado problemas de abastecimiento por los servicios mínimos fijados. Finalmente, De la Serna ha avisado a los estibadores de que si las navieras buscan rutas alternativas, eso haría mucho daño al sector.

Los empresarios agrupados en la Plataforma de inversores en puertos españoles (PIPE) apoya la reforma de la estiba del Gobierno. Su vicepresidente, José Luis Almazán, califica de "privilegiados" a los estibadores y a la Coordinadora de Trabajadores del Mar, donde se afilia el 98% de los más de 6.000 estibadores "del último sindicato vertical que queda de un modelo del siglo pasado".

Almazán considera que el sector de la estiba se debe abrir a la liberalización total, porque, en su opinión, "los puertos tienen que ser eficientes y baratos, para que pueden competir en el entorno en el que están". 

Según el representante de PIPE el problema  no es que estos trabajadores ganen "130.000 euros anuales por seis horas de trabajo" sino que es un "problema de rigidez", que impide que los empresarios puedan organizar el trabajo como crean oportuno. 

Afirma que, en este momento, la organización del trabajo depende de los propios estibadores, un colectivo en el que el acceso se restringe, según Almazán, por los propios trabajadores, en el que "entran familiares y quienes ellos quieren".

La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres, la CEAPA, pide a los profesores que no manden deberes durante todos los fines de semana de este mes de noviembre. Y anima a los padres a que dediquen ese tiempo al ocio con sus hijos. Una iniciativa que ha abierto el debate sobre la utilidad de este modelo pero que divide a los colectivos educativos.