L'ALTAVEU
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- El filòsof Francesc Torralba, sobre l'ús sistemàtic de la IA: "Falta esperit crític"
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A Leopardi nuestro Unamuno lo llamaba “hermano Giacomo”. Un hermano te dice la verdad, nos dice en la verdad. Leopardi no nos ofrece una dulzona o meliflua consolación, aunque tampoco nos arroja a la desesperanza. Más bien nos insta a elegir, a preguntarnos qué debemos hacer con nuestra conciencia cuando descubrimos que el mundo y la existencia no garantizan ningún sentido último. Carlos Javier González Serrano dialoga con Diego Garrido, traductor de Leopardi y ensayista, sobre el poeta de Recanati, sobre la ilusión y la nada, sobre poesía, amor, naturaleza, dolor y, ante todo, sobre la extraña y evocadora capacidad humana para vivir en sus invenciones.
Uno es el abogado defensor de la vida. El otro, el profeta de la muerte. Vamos con el segundo, Schopenhauer. Para este filósofo, la esencia de la vida es dolor, sufrimiento, y nos encontramos encerrados en el peor de los mundos posibles, en un ciclo que lo único que merece es dejar de existir. Cuenta Enric F. Gel en su sección "Pensemos fuerte" que sólo la inexistencia podría traerle el descanso que él tanto anhela. Y esto es justo lo que Schopenhauer quiere proponer con su filosofía pesimista: que ese principio originario causante, en su opinión, de todos los males, la "voluntad" tiene que ser eliminada, reducida a la nada, para alcanzar realmente el Nirvana, la paz.
A diferencia de Schopenhauer, Nietzsche no aboga por destruir la existencia y reducirla a la nada, sino más bien por preservarla a toda costa. ¿Por qué?, pregunta Gel. Por amor. Porque, a pesar de lo trágico, piensa que hay que amar la vida hasta el extremo, por su rebosante belleza, hasta el punto de querer que se repita una y otra vez, por toda la eternidad.
Nietzsche, como Zaratustra, quiere ser el “abogado de la vida”, mientras Schopenhaer sería un “predicador de la muerte” que está enfermo de resentimiento hacia la vida y quiere que todo deje de existir. ¿Quién crees que gana el duelo?
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Vico viene hoy dispuesto a defender lo que denomina la ciencia arquitectónica suprema, la disciplina más importante de todas: la política. Sentando estas bases, el filósofo sevillano reconoce en "Ágora 3.0" que la política ha dejado de ser el arte de lo posible para convertirse en un juego de aparencias donde la verdad ya no importa. En un sistema sin ética ni virtud en el que el logos (la razón) se aparta de la vida pública tenemos pura estética vacía, el imperio de la emoción sobre la razón y discursos políticos que ya no apelan a la inteligencia.
Si a eso le unimos, comenta Vico, un analfabetismo civil alarmante los demagogos encuentran un buen caldo de cultivo para dedicarse a la política en beneficio propio. Cuando la política pierde su rigor técnico y ético, acabamos consumiendo la actualidad política como si fuese un espectáculo de entretenemiento. Concluye Vico: "Es el triunfo del idiota moderno".
Fueron los primeros en hablar del átomo, los pluralistas que marcarán el paso hacia la modernidad. Leucipo de Mileto (o Elea) y Demócrito de Abdera suelen cerrar el grupo de los presocráticos. Ellos defienden un pluralismo parecido al de Empédocles y Anaxágoras, en la creencia de que el mundo que percibimos con los sentidos no podía consistir en un no-ser y que había que explicar el nacimiento y la destrucción como producto de una combinación de elementos.
Apunta David Hernández de la Fuente en "Retorno a Mileto" que sin los atomistas no habríamos forjado en la posteridad la física moderna. Para estos filósofos, el mundo se compone de pequeñas partículas sólidas que constituyen las únicas realidades verdaderas, corpúsculos que son la realidad que llena el espacio, que queda vacío cuando no están, en una suerte de oposición estructuralista o binaria entre estas partículas y el vacío. Estos “átomos”, llamados así por ser indivisibles (a-tomoi) se mueven continuamente al azar, chocando entre sí, atrayéndose y rechazándose mutuamente, en un espacio ilimitado. "Es un gran avance comparado con todo lo anterior -asegura De la Fuente- sobre todo, porque concilia las ideas de Parménides con las de Anaxágoras, de alguna manera, en una síntesis genial".
Qu Yuan es admirado y respetado en China. No es para menos. El poeta, político y filósofo, escandalizado por la corrupción de los ministros de su gobierno, advirtió en varias ocasiones sobre el peligro de invasión del reino vecino. Pero su figura despertaba envidias entre los menos íntegros que, conspiraron contra él y consiguieron que el rey le enviase al exilio. Allí, dominado por la tristeza y por la preocupación de su reino, Qu Yuan escribirá "Encuentro con el dolor".
Daniel Tubau, en "Skepsis, atrévete a dudar" explica la trascendencia de su extraordinario poema conocido como "Preguntas al cielo", un texto que reúne más de ciento setenta preguntas escépticas. Se plantea el filósofo chino por ejemplo cómo se puede hablar de un orden cósmico perfecto o de seres divinos que permiten la injusticia y el dolor. ¿Podríamos compararlo por tanto con los escépticos griegos?, plantea Tubau.
A Yuan los confucianos le reconocen su virtud, su rigor moral, su responsabilidad política y la importancia que daba a la honestidad en el gobierno. Los taoístas, en cambio, le admiran por su conexión con la naturaleza, por ese espíritu de libertad y alejamiento del mundo corrompido que recuerda al sabio taoísta.
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Tristemente, fue todo un éxito; al mismo tiempo, una aberración histórica que sigue ocurriendo en algunos países africanos. Históricamente, el fenómeno de la persecución de las brujas se sitúa en la transición de la Edad Media a la Edad Moderna, especialmente en Europa central. Siempre, asegura Paz Pérez Encinas, se dio en un contexto de revueltas populares, crisis feudales o un nuevo sistema económico. El 80% de las personas ejecutadas fueron mujeres. Esto lo ha analizado la filósofa Silvia Federici en su obra "El calibán y la bruja", donde habla claramente de feminicidio. En la Edad Media, constata Federici, la mujer no estaba en casa encerrada, sino que participaba en la producción y reproducción social.
El planteamiento de la pensadora italiana es que había que apartar a las mujeres del control de la natalidad y de la sexualidad no procreativa. Todas las prácticas que no fueran encaminadas a la procreación fueron prohibidas. Hubo tortura psicológica, física y judicial. ¿Culpables? La Iglesia, el Estado y todo el aparataje judicial. Nuestra colaboradora explica en qué consistió el "Malleus Malleficarum". "La persecución de las brujas -lamenta nuestra colaboradora en "Un cuarto propio"- fue tan exitosa que se consiguió convertir este feminicidio en algo festivo".
Podríamos, pero no lo haremos. Lo que comenzó como una supuesta vía para exigir responsabilidad a los poderosos se ha convertido en un auténtico enemigo de la vida pública. Así comienza hoy Vico su intervención en "Ágora 3.0", hablando de la velocidad del linchamiento en redes y de la abolición de una segunda oportunidad. "Se busca la muerte civil eterna en la que no hay redención posible", asegura el sevillano.
Nuestro colaborador alude a la soberbia moral del presentismo y asegura que, puestos a linchar en redes a personajes públicos, a cancelar o a "funar" (como dicen los modernos), pues tranquilamente podríamos hacerlo con gigantes del pensamiento como Platón, Aristóteles, Hume, Rousseau o Kant. La cancelación para Vico es la antítesis de la inteligencia crítica y destruye los puentes de la confianza interpersonal y la empatía dejándonos una sociedad donde todos somos fiscales.
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Simone Weil puso su mirada en Grecia y en sus mitos, en la tragedia, en Platón y Aristóteles, en los pitagóricos y en Homero, y dio con un elemento que no entendió como un simple antecedente histórico del cristianismo; se trataba más bien de una forma de sabiduría que podía seguir interpelando a su presente, a cualquier presente. En sus Intuiciones precristianas, escrito durante su exilio en Marsella, dicha búsqueda adquirió una profundísima intensidad. Carlos Javier González Serrano conversa con Mercedes López Mateo, especialista en la obra de Weil, sobre la nueva edición de "Intuiciones precristianas", de la pensadora francesa, y, sobre todo, sobre la misteriosa e insidiosa continuidad de ciertas preguntas en las que habitamos y sin las que, quizá, apenas podríamos sobrevivir.
Sí, pensador, has leído bien. Enric F. Gel nos propone esta semana comprender la psicología de uno de los personajes de Albert Camus, el filósofo al que no le gustaba que le metieran en el saco del resto de los existencialistas franceses, tal vez porque acabó trifulcando con Sartre. En cuanto a su filosofía, mal que le pese, comparte con sus compañeros de corriente la concepción de la vida como un absurdo sin sentido y el silencio del mundo ante ello. Como respuesta, tenemos la libertad y podemos ejercerla con rebeldía y pasión.
En "Pensemos fuerte" Enric propone analizar una de sus obras de teatro, "Calígula". Y aquí tenemos a un personaje que un buen día despierta y se plantea lo siguiente: “Los hombres mueren y no son felices”. A partir de este descubrimiento, el emperador tirano se compromete a cometer todos los actos posibles, hasta los más crueles e ilógicos, con el fin de no censurar esta verdad y de despertar en los demás su reconocimiento. Calígula vive rodeado de los hombres dormidos, aquellos que han apagado su exigencia. Los demás –cuenta Enric F. Gel- son simples marionetas inconscientes: Calígula les molesta, pero no consiguen entenderlo.
Para nuestro colaborador, Calígula representa el drama del hombre plenamente consciente de su deseo que, al abrir sus ojos a la realidad, no encuentra nada en ella que lo pueda colmar. Un hombre que se da cuenta de que su exigencia desborda el mundo por todas partes: no parece haber nada en la realidad que pueda satisfacerla: todo bien es parcial, limitado.¿Cuál es su mayor dolor? : el descubrimiento de que tampoco la pena dura”.
¿Es esto pesisismo? Alucina, porque Enric va a defender que no. Aquí va una pista: “querer ser hombre hasta el final, en vez de censurarse”. Calígula vivirá a la altura de su deseo. ¿A qué precio?
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Si te encanta sentirte como todo el mundo, si te entusiasma saberte idéntico a los demás, si vas a la deriva en una vida sin dirección, si te sientes con todos los derechos del mundo pero no aceptas obligaciones, si careces de proyectos propios, prepárate porque perteneces a lo que Ortega y Gasset denominó hace un siglo hombre masa. El filósofo español dibujó una radiografía del europeo medio de la época, y concluyó que ese hombre masa ponía en riesgo el avance de Occidente. Hablamos de una persona egoísta, conformista y cobarde. No se refería Ortega al hombre de una clase social determinada, sino más bien a una categoría mental de hombre mediocre, muy distinto al integrante de la llamada por el filósofo español minoría selecta. ¿Te suena?
En "Ágora 3.0" Vico explica una de las obras cumbre de la filosofía en España, "La rebelión de las masas", y la lleva a la actualidad. ¿Dónde está el hombre masa del presente? El sevillano apunta certero: en las redes sociales. Y recuerda: “La libertad de pensamiento no es algo que se nos conceda por defecto; es una conquista diaria que requiere esfuerzo, voluntad y, sobre todo, la valentía de quedarte solo”.
Y tú, ¿estás dispuesto a abandonar el cómodo rebaño y quedarte solo?
Nos gusta pensar que decidimos por nosotros mismos, pero la realidad es que el grupo influye muchísimo más de lo que creemos. María Gómez nos habla hoy en "Diálogos internos" de la conformidad de grupo. Gómez relata el experimento social que el psicólogo Solomon Asch llevó a cabo en 1951 cuando usó a un grupo de actores cómplices con el equipo de investigación para diesen una respuesta incorrecta a algo obvio. El sujeto real solía tener la última palabra en las rondas y se enfrentaba a un dilema: confiar en sus ojos y sus sentidos o conformarse lo que el grupo afirmaba con seguridad. Nuestra colaboradora nos explica todos los detalles. ¿Dieron una respuesta incorrecta los sujetos reales para coindicir con el grupo?
Además, citaremos un capítulo de la serie "Merlí" donde habla del juego de las carpetas rojas y verdes, recordamos el discurso de Unamuno que terminó con el famoso "Venceréis, pero no convenceréis" y rendimos honores a la extraordinaria "Doce hombres sin piedad", un ejemplo de cómo la conformidad de grupo puede llevar a la muerte de una persona. Gómez explica los procesos de cambio de opinión: por sumisión o por conversión, y argumenta la importancia de las minorías activas, fenómeno descrito por el psicólogo social rumano Serge Moscovici. Y tú, ¿piensas que una sola persona puede cambiar el pensamiento de la masa borreguil?
“La religión del amor sigo adonde se encamine su caravana, que amor es mi doctrina y mi fe”, escribió el sabio murciano Ibn Arabi. Pocas veces unos versos han logrado condensar tan hondamente el anhelo humano de Unidad. Carlos Javier González Serrano charla con David Fernández Navas, profesor de Filosofía Antigua y Medieval, sobre una de las figuras más luminosas de la tradición sufí, sobre pasiones trascendentes, de divinidad y deseo en Ibn Arabi, para sumergirse en su sabiduría del Amor.
Paz Pérez Encinas nos habla en este capítulo de una filósofa contemporánea, la bióloga, antropóloga y teórica feminista Donna Haraway, una pensadora que va a cuestionar el excepcionalismo humano y que va a apostar por superar lo que ella considera barreras entre lo humano, lo animal y lo tecnológico. Siguiendo el ejemplo de otros autores como Bacon, Cristina de Pizán o Platón, Haraway recurre a la ficción filosófica para imaginar una sociedad futura que sepa afrontar la cuestión de un mundo contaminado y destruído. Su obra cumbre, "Seguir con el problema" ofrece una respuesta imaginativa, cuenta Pérez Encinas, moviéndose entre la ciencia y la filosofía, entre el ensayo y la fabulación especulativa.
Donna Haraway propone un movimiento compostista formado por comunidades articuladas para proponer nuevas relaciones con otros entes vivientes, el paisaje y otras relaciones de parentesco e interacción social. De ahí viene su famosa máxima: “¡Generen parientes, no bebés!” rompiendo la necesidad del vínculo entre pariente y reproducción. La bióloga también nos hablará del ciborg o el híbrido: identidades fluídas que rompen las fronteras de género y especie. A Haraway le han cuestionado tanto conservadores como feministas.
Fue el gran pluralista de la Atenas de Pericles. Anaxágoras reformuló muchos principios y fue el filósofo que pensó en las partículas elementales. David Hernández de la Fuente se centra esta vez en la Metafísica de este presocrático. En "Retorno a Mileto" De la Fuente nos cuenta cómo Anaxágoras postula una especie de gran mente pensante que infunde sentido al universo.
Esto ha sido discutido, defendido o atacado por otros filósofos de la posteridad. Esa idea de mente que piensa el universo ya estaba esbozada en autores como Tales de Mileto y la veremos posteriormente en Aristóteles, los estoicos y los neoplatónicos. Anaxágoras también hablará de la multiplicidad de semillas que hay en las cosas, algo fundacional para la física posterior. Aunque esta vez nos centramos en su idea de ese demiurgo que ordena el caos, interesante reflexión en el siglo V a. C..
Puedes complementar este contenido con el primer capítulo que dedicamos a Anaxágoras y su teoría de las semillas (pulsa sobre semillas)
¿Es la libertad una ilusión? "Cuando tú escuches algo así como la ciencia demuestra que y eso seguido de una tesis filosófica controvertida, tú ahí sospecha..." Así de fuerte llega hoy Enric F. Gel en "Pensemos fuerte". Volvemos a la carga con el eterno tema de la libertad y el libre albedrío. ¿Es el cerebro el que manda sobre la voluntad, el que toma nuestras decisiones?. Hoy nos fijamos en el experimento de un neurocientífico, Benjamin Libet. Sabíamos que hay evidencia de que la actividad cerebral aumenta antes de que el individuo lleve a cabo una acción; es el llamado potencial de prepación. Lo que Libet descubrió es que si bien el ser humano no iniciaba ciertas acciones libremente, sí que tenía un brevísimo margen de tiempo, al volverse consciente del impulso a actuar, en el que gozaba de una especie de libertad de veto; es decir, tenía la capacidad de detener cualquier acción iniciada por el cerebro.
Ni Enric Gel, ni otros neurocientíficos o filósofos aprueban totalmente el experimento de Libet. Alfred Mele, un filósofo estadounidense, resumió sus críticas a Libet en el libro "¿Por qué la ciencia no ha desmentido el libre albedrío"?
"En el experimento de Libet -razona nuestro colaborador- hablamos de acciones en las que la conciencia tiene poco o nada que hacer, porque no se decide en ellas nada de relevancia ni trascendencia. Hacer este salto es sencillamente falaz"
Puede resultar de tu interés volver a escuchar este capítulo de Enric sobre la libertad (pulsa libremente sobre libertad)
Asegura el experto en Ética de la comunicación, el filósofo sevillano Vico, que cualquier esfuerzo sin la dirección adecuada sólo conduce al cansancio. En una sociedad obsesionada con la productividad, nos empujan a esforzarnos continuamente, tal y como ha descrito el filósofo contemporáneo Byung-Chul Han. Ese esfuerzo necesita de un criterio propio que se apoya, según nos cuenta en "Ágora 3.0", de una herramienta básica: la autoconfianza, que no debe confundirse con la autoestima oscilante y subjetiva que depende del día que tengamos.
¿Por qué es tan importante la voluntad hoy día?, pregunta Vico. Porque el sistema actual, asegura, quiere ciudadanos desprovistos de ella, quieren a ese sujeto hipermoderno "fácil de pastorear", asevera Vico. Y aquí intervienen el esfuerzo y la voluntad, que no son castigos bíblicos, sino las herramientas que nos permiten ser dueños de nuestras decisiones. De esta forma, siempre según la visión de nuestro colaborador, siendo bien guiados por el gran antídoto contra la estupidez, el pensamiento crítico, podremos ser libres.
Puede interesarte revisar este capítulo de Vico explicando la diferencia entre autoestima y autoconfianza (pulsa sobre autoconfianza)
Carlos Javier González Serrano conversa con Nazareth Castellanos, neurocientífica, sobre cerebro, cuerpo y neurociencia, pero también sobre una cuestión más radical: qué significa y qué implica, en un momento de permanente dispersión, aprender a atender. Quizá esa sea una de las tareas más apremiantes de nuestra contemporaneidad: recuperar una forma de atención que nos permita reencontrarnos con nosotros mismos, con los otros y con el mundo. En relación y comunidad, en entusiasmo y escucha atenta.
Cuando le planteamos al filósofo y guionista Daniel Tubau estas preguntillas “de nada” a las que llevan dando vueltas filósofos de todas las épocas desde hace milenios, le sale su vena más escéptica. En el terreno político y social, vamos -asegura- a un momento complicado. “Parece haber crecido la admiración por los hombres fuertes y los estados totalitarios, las soluciones violentas”. Nuestro colaborador confiesa no creer en ninguna existencia más allá de la muerte y no le consuelan ideas tan de moda hoy en día como la de la conciencia cósmica.
En su sección “Skepsis, atrévete a pensar” Tubau, siempre movido por la búsqueda de la verdad escéptica, dice no creer en ninguna entidad fuera del tiempo y el espacio, al estilo de Platón o algunas religiones. Tampoco se siente cómodo ante los dioses inmutables o conciencias universales. El filósofo y escritor nacido en Barcelona y afincado en Madrid también habla sobre el origen del mundo y el futuro de la Inteligencia Artificial.
Puede resultarte de interés volver a escuchar este capítulo de Tubau sobre si la IA es inteligente (pulsa sobre IA)
¿De dónde venimos? Para comprender nuestra identidad actual, es obligatorio entender nuestro origen evolutivo. Sabemos que Hobbes hablaba de un estado de naturaleza violento, y que Rousseau proponía el mito del buen salvaje. Bien, pues ni lo uno ni lo otro según Vico. El filósofo sevillano mantiene que la realidad biológica desmiente ambos radicalismos. Como bien sentenció Aristóteles, explica Vico, somos por naturaleza un zoon politikón (un animal político); un ser gregario que necesita de la polis y de la comunidad para desarrollarse. Por tanto, seríamos seres relacionales. ¿Adónde vamos? Vico suele hablar de trascendencia. El animal humano, explica Vico en “Ágora 3.0”, es el único que se rebela contra su fecha de caducidad buscando trascender . Y así es como a grandes rasgos nuestro colaborador te sitúa en la plataforma del pensamiento para que dispares tu argumentación si quieres responderá algunas de las grandes cuestiones de la Humanidad.
Este capítulo de Vico sobre la trascendencia fue memorable. Te sugerimos volver a escucharlo (pulsa sobre trascendencia).
No toda opinión es respetable. Es lo que defiende el maestro José Antonio Marina. Y es lo que avala Vico habitualmente en su sección, "Ágora 3.0". Esta vez lo llevamos al pensamiento de otro maestro de la filosofía, Karl Popper, un hombre que vivió los totalitarismos de la Europa de mediados del siglo XX. En 1945 escribe "La sociedad abierta y sus enemigos" para analizar cómo las democracias europeas, por pura debilidad y exceso de "piel fina" (interpreta Vico) se han dejado fagocitar por el fascismo y el comunismo totalitarios.
En ese contexto, va a desarrollar su concepto "la paradoja de la tolerancia", según la cual si no estamos preparados para defender una sociedad tolerante contra el atropello de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los propios tolerantes. Popper propone debatir y argumentar. Pero si esto no funciona, sin resquemor alguno asegura que debe haber denuncia y aislamiento social, sin descartar la fuerza del Estado cuando el diálogo fracasa. Hoy en día, explica Vico, vivimos una perversión de esta paradoja a través del sesgo de superioridad moral del ofendido, una victimización que pervierte el sistema. La tolerancia, concluye Vico, es un juego bilateral: tú respetas las reglas del juego, y la polis te protege. Sabemos que es polémico. ¿Cómo lo ves, pensador?
Puede resultar de tu interés volver a escuchar el capítulo que dedicamos a los "ofendiditos" (Pulsa sobre ofendiditos y, por favor, ¡no te ofendas!)
Aurora quería crear una niña superior al resto, la mujer del futuro. Buscó a un hombre inteligente para concebirla y se dedicó en cuerpo y alma a su educación. Y lo logró. Su hija, Hildegart Rodríguez Carballeira fue una niña prodigio que recibió una educación exquisita convirtiéndose en la primera abogada de España. Pero su proyecto se le fue de las manos a Aurora. Hildegart comenzaba a pensar por sí misma. Su historia, la de la llamada "virgen roja", es muy conocida por su dureza extrema, dado que va a ser Aurora quien asesine a su hija cuando ésta cumpla diecinueve años de edad.
La historia de esta joven filósofa ha sido contada en el cine, pero su filosofía no es tan conocida. Por ello, Paz Pérez Encinas quiere reinvicar su figura en "Un cuarto propio" a pesar de las sombras de su pensamiento, que las tuvo, y no pocas, como por ejemplo el no entender la homosexualidad o el propugnar, precisamente ella misma, la eugenesia. Hildegart tiene una obra interesante dentro de su crítica al marxismo y su acercamiento al anarquismo. Valora la educación pero quiere ampliarla para transformar las conciencias de la clase media. "Un pueblo educado es un pueblo revolucionario y libre", decía. Hildegart está a favor de la contracepción y la limitación de la natalidad, estudia la sexualidad femenina y se refiere a la mayor de las injusticias como la injusticia en la distribución de la cultura.
De él se dice que curó la peste. También, que predijo las Guerras Médicas. Hay quien asegura que hibernó durante cien años en una gruta. Es indudable la existencia de ciertos personajes que oscilan entre el mito y el logos. Son líderes religiosos y espirituales, pero también ejercen la Filosofía y la Política. Uno de ellos fue Epiménides, el chamán tatuado amigo del legislador Solón considerado como un "hombre divino".
Un personaje depositario de los saberes y la inspiración divina que cohesiona a la comunidad. En Epiménides, como en el ciego Homero, el pastor Hesíodo o el filósofo Pitágoras, se entremezclan la poesía, la sabiduría inspirada y la medicina. David Hernández de la Fuente explica en "Retorno a Mileto" que estos sabios son líderes políticos y sociales que se entrevistan, explica, con figuras divinas y reciben de ellas la ley sagrada. Os contamos qué harán los espartanos con el cuerpo de Epiménides fascinados por aquellos tatuajes tan inusuales en su comunidad, y os explicamos la "paradoja de Epiménides". ¿Dirá la verdad ese sabio ancestral?
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"Cada tarde que se ha encendido la luz verde de grabación en estos estudios de la Casa de la Radio de Prado del Rey ha sido una oportunidad para ser -y sentirme- acompañado. Y por eso sólo me cabe dar las gracias. Eso nos queda aún: dar las gracias para reconocer que el mundo no es nuestro, que todo se juega en el entre, en los espacios intersticiales, y en aquello que hacemos en y con ellos". Para celebrar el final de la cuarta temporada de "A la luz del pensar", Carlos Javier González Serrano dedica sus dos últimos capítulos a Jacob Boehme y su mística teosófica del Ungrund, de lo sin-fondo, a hombros de uno de los especialistas más renombrados sobre su obra, Francisco Martínez Albarracín, autor del libro "Jacob Boehme. El tiempo de los lirios".
Jean-Paul Sartre es uno de los pensadores franceses más influyentes. Le ubicamos en la Francia del siglo XX como seguidor de la corriente filosófica de su momento histórico: el existencialismo. Tal y como nos cuenta Enric F. Gel en "Pensemos fuerte" a Sartre le gustaba presumir de su ateísmo. Según su pensamiento, que Dios no exista es una bendición porque entonces el ser humano no tendría autor. Pero, al mismo tiempo, esa liberación deriva en una maldición, dado que estamos condenados a ser libres. Tenemos la responsabilidad radical, sostiene Sartre, de decidir y actuar, y eso genera angustia.
La biografía de Sartre tiene puntos luminosos, sombríos y alguna curiosidad. Por ejemplo, rechazó el Nobel de Literatura en 1964 para preservar su independencia. Mantuvo con su compañera amorosa e intelectual Simone de Beauvoir una relación inquebrantable a lo largo de décadas, pero a pesar del feminismo de ella, a Sartre algunos biógrafos lo tildan de machista e incluso algunas fuentes sugieren relaciones un tanto oscuras con algunas de sus estudiantes. Durante la Segunda Guerra Mundial Sartre será capturado por los alemanes. Durante esa etapa traba amistad con varios frailes y acaba escribiendo una obra de teatro con tintes navideños y final feliz, algo de lo que nunca presumirá públicamente. Un capítulo de su vida bastante desconocido que Enric nos relata al detalle.