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Holanda ha sido el primer muro de contención de la derecha en Europa. Los holandeses han otorgado de nuevo la victoria a los conservadores del actual primer ministro, Mark Rutte, espantando así el fantasma del populismo xenófobo que amenazaba con extenderse por la Unión Europea. El ultraderechista Geert Wilders, que encabezaba las encuestas hasta hace unos días, ha subido de 15 a 20 escaños, pero ha quedado relegado a la segunda fila del Parlamento.

Los holandeses han relegado al ultraderechista Geert Wilders a la segunda fila del Parlamento en las elecciones legislativas y, aunque han castigado con dureza a la coalición de Gobierno, han otorgado de nuevo la victoria a los conservadores del actual primer ministro, Mark Rutte, espantando así el fantasma del populismo xenófobo que amenazaba con extenderse por la Unión Europea a partir de Holanda.

Con el 95% de los votos escrutados, el Partido Popular por la Democracia y la Libertad (VVD), la formación de centro derecha del primer ministro Mark Rutte, revalida su victoria con 33 escaños, nueve menos que en 2012, mientras que el Partido de la Libertad (PVV) que lidera Wilders sube de 15 a 20 escaños, muy lejos de lo que pronosticaban las encuestas e incluso por debajo de su mejor resultado, los 24 diputados conseguidos en 2010, pero termina como segunda fuerza.

"Hemos parado el populismo equivocado después de lo ocurrido con el Brexit y las elecciones estadounidenses", ha aplaudido un Rutte exultante, que ha salido a celebrar la victoria con sus compañeros del VVD cuando solo se conocían los sondeos a pie de urna. "¡Qué noche! Pedimos que se le parara. Paradlo. Hemos parado el populismo erróneo", ha comentado el primer ministro.

Holanda ha votado este miércoles bajo la atenta mirada de toda Europa en unas elecciones legislativas que evalúan la fortaleza de la extrema derecha en el continente y cuya relevancia parece haber espoleado a los holandeses para acudir a las urnas: a las 19:45 horas, una hora antes del cierre de los colegios electorales, el 73 % de los censados ya habían depositado su voto, lo que supone un aumento de ocho puntos respecto al 65 % de los comicios de 2012, según datos de la agencia Ipsos.

  • El partido del primer ministro, Mark Rutte, revalida la victoria con 33 escaños
  • El ultraderechista consigue 20 diputados y se aupa, por poco, a segunda fuerza
  • Con todo, la coalición de gobierno recibe un severo castigo y pierde 36 escaños
  • La Unión Europea felicita a Rutte y respira aliviada tras la derrota de Wilders
  • Especial elecciones en Holanda 2017 || Las claves de los comicios

Más de 12 millones y medio de holandeses están llamados a las urnas este miércoles, en unos comicios que pueden tener una importante repercusión en Europa porque medirán la fuerza de la extrema derecha.

Los colegios electorales han abierto a las 7:30, hora local, y cierran a las 21:00. Los ciudadanos tienen disponibles más de 10.000 centros de votación repartidos en todo el país.

Al contrario que en elecciones pasadas, el recuento será manual, para evitar ataques cibernéticos y hackeos.

El VVD, el partido de centro derecha del primer ministro, Mark Rutte, parte como favorito por delante del xenófobo Partido de la Libertad (PVV), de Geert Wilders. Se da por hecho que Wilders no gobernará en ningún caso ya que el resto de partidos se han comprometido a no pactar con él.

La crisis con Turquía, el Islam y la identidad holandesa han monopolizado este lunes el debate entre los dos principales candidatos en las elecciones legislativas de Holanda, el liberal Mark Rutte y el ultraderechista Geert Wilders, que ha agitado la inmigración y la disputa diplomática con Ankara mientras el primer ministro negaba que el país esté "islamizado" y ponía en duda la capacidad de su rival para gobernar.

"Quiero que Holanda sea el primer país que ponga límite al populismo malvado", ha señalado Rutte, evocando el referéndum del Brexit y la elección de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Wilders, en cualquier caso, ha enarbolado de inmediato su bandera contra el islam y la inmigración, al reclamar "cerrar las fronteras como única solución a gente" como el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, además de exigir que el embajador turco en Holanda sea expulsado "inmediatamente".

El primer y único cara a cara entre ambos políticos, que lideran las encuestas de intención de voto con 24 escaños cada uno -de 150 que tiene el Parlamento- para las elecciones del próximo miércoles, ha dejado acusaciones mutuas de falta de credibilidad y la reiteración de la negativa a negociar una coalición de Gobierno entre ambos después de los comicios.

  • Tras el Brexit y el triunfo de Trump, Holanda pone a prueba los populismos
  • El ultra y xenófobo Geert Wilders está entre los favoritos, según los sondeos
  • La identidad nacional y no la economía es el principal factor en estos comicios
  • El resultado en Holanda marcará el paso de las elecciones en Francia y Alemania