Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Los vecinos de El Tiemblo, en Ávila, se enfrentan en primera línea a un incendio que ha provocado que el pueblo permanezca completamente confinado. Desesperados, los vecinos intentan que las llamas no sigan quemando su monte ni lleguen al milenario Castañar, en plena reserva natural del Valle de Iruelas. Hasta ahora, lo han conseguido.

Temen por todos los castaños, pero sobre todo por por uno que puede llegar a cumplir 600 años.

Fotografía: Gabri Solera

Las llamas del incendios de Burgohondo, en Ávila, ya amenazan el caso urbano de los municipios de Casavieja y Piedralaves, que han sido desalojados. Este fuego, que ha arrasado más de 50.000 hectáreas, se ha convertido en el más grande de España desde que hay registros. Se teme que pueda juntarse con el incendio en la Sierra Oeste de Madrid, por lo que estos dos días son claves para su extinción. A partir del miércoles llega una nueva ola de calor, la cuarta del verano, que unida a los fuertes vientos y la orografía pueden complicar las labores de los servicios de emergencias.

Ante la graves de los incendios forestales que están asolando nuestra comunidad, la ONG "SOS Wild Fire" está impartiendo unos cursos para enseñar a los vecinos.

Los cursos tienen una parte teórica donde se enseña desde el comportamiento del fuego a los tipos de herramientas que se pueden usar y el modo de hacerlo correctamente.

El incendio de Ávila ya encabeza la lista de los más grandes de la historia de España. Hasta ahora, los que más superficie habían quemado eran el del verano pasado en Ourense, el de La Mierla en Guadalajara de hace solo unos días, el de la sierra de la Culebra en Zamora en 2022 y el de las Minas de Riotinto en Huelva, hace ya más de 20 años.

FOTOGRAFÍA: Gabri Solera / Europa Press

Los equipos de extinción y decenas de voluntarios han conseguido controlar las llamas en el puerto de Mijares, Ávila. Tras intensas jornadas con turnos de hasta 24 horas consecutivas, los trabajos sobre el terreno comienzan a dar sus frutos en uno de los incendios más graves registrados en la región.

A pesar de que las previsiones meteorológicas eran desfavorables por el incremento del viento, este terminó empujando el fuego hacia zonas ya quemadas. Esta circunstancia facilitó el despliegue de los medios aéreos y terrestres, permitiendo enfriar el terreno y frenar el avance directo de las llamas hacia las poblaciones cercanas.

Gracias a este esfuerzo coordinado, la zona comprendida entre el puerto de Mijares y Gavilanes se encuentra bajo control, aunque persisten pequeños focos residuales. La labor ininterrumpida de los efectivos y vecinos ha devuelto la tranquilidad a los municipios afectados, evitando que el fuego alcanzara directamente los cascos urbanos.

FOTO: TELEDIARIO

El incendio forestal originado en Burgohondo y que arrasa la provincia de Ávila aún no está controlado y arrasa ya 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el peor incendio de la historia de España.

Con 15 pueblos y una urbanización evacuados, son 40.000 los vecinos que han tenido que dejar sus casas, algunos de ellos han sido acogidos en diferentes edificios municipales del municipio toledano de Talavera de la Reina.

Las labores de extinción se centran durante el día en ataques directos desde tierra, para consolidar el perímetro antes de que cambie el viento a última hora de la tarde.

Los equipos de extinción trabajan un día más en los incendios declarados en las provincias de Madrid y Ávila, que afectan a unas 45.000 hectáreas y mantienen desalojadas o confinadas a unas 100.000 personas de 46 municipios de la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, con un perímetro superior a los 200 kilómetros. La UME asegura que el incendio entre Madrid y Ávila está contenido aunque mantiene "unas cabezas activas".

Jornada de mucha preocupación y desolación entre los afectados por los incendios en diferentes puntos de España. En provincias como Ávila los avisos de desalojo en unos pueblos se alternaban con los de confinamiento en otros. En Madrid, miles de vecinos han sumado un día más de espera en los centros de acogida a la espera de la evolución de los fuegos. Toledo se ha unido, asimismo, a la emergencia nacional por el incendio de Almorox. En todos ellos un solo deseo: poder volver a casa pronto y que los daños sean mínimos. Foto: EFE/Fernando Villar