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Imprescindibles - El arquitecto de Nueva York (Rafael Guastavino)

"El arquitecto de Nueva York: Rafael Guastavino": Delfín de Oro en Cannes

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La experiencia el rodaje de “El arquitecto de Nueva York” creo que ha sido una de las más intensas de nuestra vida. Todo empezó con el descubrimiento del personaje, un arquitecto valenciano apenas conocido y que cambió el sistema de construcción en los Estados Unidos exportando una idea que bebía de una tradición constructiva milenaria, muy frecuente en el área mediterránea.

  Guastavino reinventó los espacios públicos con la introducción de sus bóvedas alicatadas Guastavino reinventó los espacios públicos con la introducción de sus bóvedas alicatadas

Nada más descubrir a Rafael Guastavino nos enamoramos de él

Nada más descubrir a Rafael Guastavino nos enamoramos de él. Lo tenía todo como personaje: había sido olvidado por la historia, tenía una obra arquitectónica impresionante y además tuvo una vida personal apasionante llena de amoríos, viajes e incluso cometió alguna pequeña estafa... un auténtico vividor lleno de luces y sombras, un personaje perfecto. Como comentaba, desde el primer día este proyecto nos resultó tan apasionante como la figura que íbamos a retratar.

Imprescindibles - El arquitecto de Nueva York - Tráiler

Los maravillosos edificios de Nueva York

Si a todo esto le sumamos que siguiendo el rastro de este singular personaje íbamos a tener la oportunidad de ir a rodar maravillosos edificios en Nueva York, una de las ciudades más fotogénicas y fotografiadas del mundo, este proyecto se antojaba ideal más aún para una productora como Endora que lleva muchos años trabajando para descubrir a un público amplio un arte fundamental como es la arquitectura, un arte en el que están las huellas de nuestro pasado y en el que también están inscritos nuestros sueños de futuro.

  Las espectaculares bóvedas de la catedral de San Juan el Divino, en Nueva York Las espectaculares bóvedas de la catedral de San Juan el Divino, en Nueva York

Este proyecto nos venía como se suele decir como anillo al dedo. Y sin embargo no dejaba de ser todo un reto. Por una parte apenas había fotografías de Rafael Guastavino, por otra parte volvíamos a enfrentarnos a la necesidad de contradecir a quienes piensan que la arquitectura no interesa al público en general pero sobre todo el gran reto fue poner en pie una ambiciosa producción internacional para la cual teníamos muy claro que la calidad de la imagen y “la plástica” de la propuesta visual debía ser intachable.

El gran reto de este documental no era otro que estar a la altura de los magníficos edificios que construyó Rafael Guastavino y que nosotros queríamos retratar

Desde el comienzo supimos que el gran reto de este documental no era otro que estar a la altura de los magníficos edificios que construyó Rafael Guastavino y que nosotros queríamos retratar. Y esto, como ya supondrán, implicaba algo de dinero y por supuesto una apuesta decidida por atraer el talento a todos los departamentos: desde la producción y el equipo técnico y artístico sin olvidar la necesidad de una máxima calidad en los testimonios. Para ello tuvimos la suerte de contar con un equipo fabuloso y con los más destacados estudiosos de la obra de este arquitecto universal que pusieron todo su conocimiento al servicio de este proyecto abriéndonos las puertas del MIT de Boston o la Columbia University.

  Grand Central Station, en Nueva York Grand Central Station, en Nueva York

La fotogenia de la arquitectura

En cuanto comenzó el rodaje todas nuestras expectativas se fueron cumpliendo, especialmente una. No solo los edificios en los que participó la Guastavino Company son de una técnica incuestionable, no sólo son hermosos sino que además son extraordinariamente fotogénicos. ¿Se puede hablar de fotogenia al hablar de un edificio? Nosotros, tras muchos años viendo cientos de edificios y construcciones tenemos muy clara la respuesta. Y es un rotundo sí.

Las cúpulas de Guastavino y sus espacios abovedados parece que sonrían a la cámara

Las cúpulas de Guastavino y sus espacios abovedados parece que sonrían a la cámara, son amables, construidos con materiales que transmiten una energía singular, efectivamente venida de otro tiempo que nos recordó desde el primer instante a esas películas en blanco y negro protagonizadas por entrañables malvados e inocentes heroínas. A pesar de esta amabilidad del paisaje arquitectónico del que nos rodeamos, el rodaje fue duro, muy duro, como todos los proyectos que se inician a partir de un flechazo que te resistes a traicionar. Y a pesar de la falta de horas de sueño, de la lucha constante para alcanzar los estándares de producción que nos proponíamos, a pesar de que rodar en Nueva York puede acabar con la debilidad que una tiene por esta ciudad, todo, y lo podemos decir por fin, todo esto mereció la pena.

  Grand Central Station, en Nueva York. Apreciamos la influencia catalana en la decoración con 'trencadís' y en la creación de la cúpula abovedada Grand Central Station, en Nueva York. Apreciamos la influencia catalana en la decoración con 'trencadís' y en la creación de la cúpula abovedada

Seguir las huellas de Rafael Guastavino mereció la pena. Tuvimos el privilegio de viajar desde su Valencia natal, a la Barcelona de sus años de formación para culminar esta deriva en Estados Unidos y descubrir in situ la etapa de esplendor americana de un personaje que sin duda será capaz de incluir al espectador en los sueños de un emprendedor que cruzó el mar y la invisible frontera de dos siglos para regalarnos una historia que con todo cuidado, esfuerzo y cariño presentamos en este documental.

Espero que lo disfruten.