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Curiosidades del capítulo 11 de 'El Ministerio del Tiempo'

Por qué se llevaban tan mal Lope de Vega y Cervantes

  • ¿Sabías que eran vecinos? Vivían en el mismo barrio y frecuentaban las mismas tertulias
  • Lope de Vega era muy famoso, era el Fénix de los Ingenios.
  • Cervantes nunca tuvo tanto éxito y El Quijote se consideró una obra menor por catalogarse como humorística
  • Se dedicaron primero alabanzas y después se lanzaron pullas en las palabras de sus obras
  • Descubre cuál es el origen de su disputa

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Por qué se llevaban tan mal Lope de Vega y Cervantes
Pere Ponce y Víctor Clavijo son Cervantes y Lope de Vega en 'El Ministerio del Tiempo'. Descubrimos por qué se llevaban tan mal

Alfonso Martín Jiménez

Es Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Valladolid.

Acaba de publicar una novela en la que se cuenta de manera amena la rivalidad entre el autor de El Quijote y Lope de Vega: Hacen falta cuatro siglos para entender a Cervantes. Se encuentra en internet y se puede leer de manera gratuita.

Antonio Rey Hazas

Es catedrático en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha publicado numerosos estudios sobre El Quijote y sobre la poesía y prosa en el Siglo de Oro.

Juan Carlos González

Es historiador y trabaja en una empresa dedicada a ofrecer visitas culturales guiadas por las calles de Madrid. Trabaja en rutas como "En un lugar del barrio de Las Letras. El Madrid de Cervantes", "Ladrones de Tinta. Un paseo por el lado oscuro de las letras en el Madrid del Siglo de Oro" y "Barrio de las Letras. El Madrid literario "

Cervantes y Lope de Vega son dos genios de nuestra literatura. El primero ha escrito la obra más traducida después de la Biblia. El segundo firmaba autógrafos por las calles en el siglo XVII.

Fueron vecinos, se admiraban el uno al otro, pero también rivalizaban. Pasaron de alabarse en público a criticarse en las letras de sus obras... ¿por qué se llevaron tan mal Lope de Vega y Cervantes?

"En un primer momento, Cervantes y Lope de Vega (que era quince años más joven que Cervantes), se llevaban bien, y ambos se alabaron mutuamente en distintos poemas laudatorios, lo que indica que sentían cierto respeto el uno por el otro. Pero a partir de 1602, se enemistaron, y los halagos fueron sustituidos por los ataques, especialmente por parte de Cervantes hacia Lope." Nos lo cuenta Alfonso Martín Jiménez, Catedrático de la Universidad de Valladolid.

Antonio Rey Hazas, de la Universidad Autónoma de Madrid asegura que "Su rivalidad nacía, entre otras cosas, de la conciencia que ambos tenían de enfrentarse a un enemigo formidable."

Y sí. Los dos sabían que eran unos genios, según nos cuenta Martín Jiménez: "Cervantes consideraba a Lope un monstruo de naturaleza por su increíble capacidad creativa, ya que llegó a escribir un número elevadísimo de comedias, y Lope de Vega seguramente llegó a reconocer el éxito popular que había alcanzado El Quijote, aunque en la época fuera considerado como una obra humorística perteneciente a un género menor."

Para Juan Carlos González, de Carpetania Madrid, fue un problema de envidia: "Sobre todo eran rivales en la profesión de escritores y en ese mercado literario del Siglo de Oro, en donde escribir obras de teatro para representar en los corrales de comedias era lo que daba más dinero, fama y prestigio."

Cuándo empezaron a llevarse mal

Sabemos, que vecinos del mismo barrio, frecuentaban las mismas tertulias. Juan Carlos González, que conoce bien la historia de las calles de Madrid, asegura que "Se conocieron en casa del cómico Jerónimo Velázquez, calle de Lavapiés en Madrid, que Lope frecuentaba asiduamente, como enamorado de la hija de éste, Elena Osorio, y donde Cervantes acudía con la secreta esperanza de que Velázquez le pusiera en escena alguna comedia."

¿Y entonces, por qué terminaron tan mal? "Hacia 1590 ya estaban enfrentados" indica Antonio Rey. "Cervantes participa en una sonetada antilopesca de sus amigos sevillanos, que se ríen de Lope, preguntando, por ejemplo, si es de carne y hueso o solo divino, si existe o no, y otras cosas de esa índole. Estos reproches implican que Lope se sentía superior, se jactaba de ello, y que Cervantes y sus amigos se burlaban, irónicamente, de semejante superioridad; sin duda porque no se la reconocían. Pero también suponen la realidad de que Lope era muy superior para todos".

¿Quién hizo patente esa envidia? ¿Quién empezó la pelea? Alfonso Martín tiene su teoría:

Teoría 1: Cervantes perdió su sitio

"Cervantes estuvo cautivo en Argel hasta 1579, y, al volver a España, trató de ganarse la vida como literato. En 1585, cuando estaba a punto de cumplir treinta y ocho años, Cervantes publicó su primera obra literaria, una novela pastoril titulada La GY entre 1580 y 1587, Cervantes escribió y vendió a los directores teatrales algunas comedias, que fueron representadas.

Posteriormente, Cervantes abandonó la literatura y buscó otros medios de buscarse la vida. Y cuando quiso volver a dedicarse al teatro, vio como los directores teatrales ya no compraban sus comedias, pues se habían impuesto con fuerza en toda España las comedias escritas al estilo de Lope de Vega. Además, en 1598 Lope de Vega publicó otra novela pastoril, La Arcadia, la cual obtuvo un gran éxito. Así que Cervantes comprobó que Lope de Vega le había cerrado las puertas del teatro y que había obtenido un éxito con su novela pastoril que Cervantes no había alcanzado con la suya (La Galatea). De ahí que Cervantes criticara duramente en la primera parte del Quijote las comedias de Lope de Vega y su concepción sobre las mismas.

En su obra Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (que se publicó en 1609, pero que circuló con anterioridad de forma manuscrita), Lope de Vega proponía un nuevo tipo de comedia, dirigida a satisfacer los gustos del vulgo, que no guardara las normas tradicionales recogidas en las llamadas artes poéticas, y escribió lo siguiente sobre sus comedias: como las paga el vulgo, es justo / hablarle en necio para darle gusto. Y Cervantes, en la primera parte del Quijote, recriminó a Lope que no guardara las normas tradicionales de la comedia, y que hubiera convertido sus comedias en “mercadería vendible” para satisfacer los gustos del vulgo.

Además, en la primera parte del Quijote, Cervantes imitó, tratando de mejorarlos, algunos pasajes de La Arcadia, la novela pastoril de Lope de Vega, para mostrarle su superioridad en el ámbito de la narración. Eso indica que Cervantes se creía superior a Lope de Vega en dicho ámbito. Y el episodio de la penitencia de don Quijote en Sierra Morena constituye una burla del protagonista de La Arcadia, llamado Anfriso, el cual representaba al propio Lope de Vega. Por eso, el comportamiento disparatado que tiene don Quijote en ese episodio constituye una burla del propio Lope de Vega."

Teoría 2: Lope empezó la guerra

Para Juan Carlos González, la primera piedra salió de la pluma de Lope de Vega. "La publicación de El peregrino en su patria (1604) provocó la indignación de Cervantes ¡Y había un por qué! La portada de este libro, según Sainz de Robles, llevaba un grabado historiado con el escudo de las diecinueve torres, de Bernardo del Carpió, con una estatua de la Envidia, y una leyenda en latín: Quieras o no quieras, Envidia, Lope es o único o muy raro; había también un retrato del jactancioso Lope y un soneto de Quevedo: La envidia su verdugo y su tormento hace del nombre que cantando cobras, y con tu gloria su martirio crece...

Pero... Ya antes de la aparición del Quijote (cuyo privilegio es del 26 de septiembre de 1604) la obra se conoció probablemente manuscrita en los medios de la Corte, y Lope debió de tener conocimiento de ella, y (aquí estalla su odio contra Cervantes) en una carta (fechada el 14 de agosto de 1604) a un médico, amigo suyo, escribe: De poetas, muchos están en ciernes para el año que viene; pero ninguno hay tan malo como Cervantes ni tan necio que alabe a Don Quijote.

Cervantes conocía la ambición de Lope, su sed de gloria, pero tanta presunción y arrogancia no la pudo sufrir. Y le dirigió este soneto:

Hermano Lope, bórrame el sonée versos de Ariosto y Garcila

,

y la Biblia no tomes en la ma, pues nunca de la Biblia dices le

.

También me borrarás La Dragómey un librillo que llaman del Arcacon todo el Comediqje y Epita,

y, por ser mora, quemarás la Angé, Sabe Dios mi intención con San Isi;mas quiéralo dejar por lo devo. Bórrame en su lugar El peregri. Y en cuatro leguas no me digas co; que supuesto que escribes boberi, las vendrán a entender cuatro nació. Ni acabes de escribir La Jerusa;bástale a la cuitada su traba.

Como se ve, Cervantes atacaba muy violentamente toda la obra no dramática de Lope. Éste quedó atónito."

¿Lope era el famoso y Cervantes el ignorado?

A Lope de Vega le llamaban por la calle el Fénix de los Ingenios y Cervantes tuvo que conformarse con el éxito de El Quijote sabiendo que por ser humorística, pertenecía a un género poco valorado. Alfonso Martín Jiménez asegura que Cervantes también lo consideraba así: "Cervantes escribió el Persiles (que no obtuvo el mismo éxito que el Quijote) en un intento de ser apreciado como un autor de obras serias y pertenecientes a géneros más reconocidos, lo que indica que él mismo era consciente de que el Quijote, a pesar de su éxito, se consideraba en su época como un libro perteneciente a un género menor."

Juan Carlos González nos cuenta que Lope era un triunfador: "Fue un fenómeno de fans de la época. Las mujeres suspiraban por él cuando salía a la calle, le lanzaban piropos, murmuraban al verlo pasear, no le pedían un "selfie" o un autógrafo porque no estaba de moda..."

Antonio Rey también sigue la misma línea: "La gente adoraba a Lope porque su teatro llegaba directamente a ellos, porque era más fácil, más accesible, y seguramente también, porque él personalmente era más simpático, más abierto a todos. Esa popularidad tampoco debía gustar a sus enemigos."

¿Cuál era el secreto del éxito de Lope frente a Cervantes?

Juan Carlos González lo tiene claro. Lope escribía para el gran público: "Era el que convocaba a más gente, el que otorgaba mayor reconocimiento y dinero. La obras de Lope de Vega se convirtieron en una marca, tanto que se acuñó la expresión : 'Es de Lope'. Lope escribe con ritmo, acción. Su obras tienen la estructura fácil de seguir por todo el mundo: arranque- Inicio, nudo y desenlace. Aborda temas universales: el amor, el desamor, los celos, la muerte… Sabe tejer enredos amorosos, tramas que enganchaban al vulgo y ,muchas veces, con final feliz."

¿El teatro para Lope y la novela para Cervantes?

Le preguntamos a los tres expertos a los que hemos acudido si es cierto que Lope, que destacaba en el teatro, siempre deseó hacerlo en la novela; un caso contrario al de Cervantes que soñaba con triunfar en las tablas con sus obras cuando era un genio de la prosa.

Juan Carlos González se muestra categórico: "Creo que lo más cierto es que Lope deseaba ser el mejor en todo. Él decía que era buen novelista, poeta, ensayista y autor de obras para ser representadas. En esa época lo más apreciado era el teatro, la poesía, el ensayo y en último lugar, la novela de entretenimiento. Cervantes ambicionaba triunfar en el teatro porque daba la gloria , el dinero y - seguramente- por desplazar a Lope (era un Madrid-Barçao un Real Madrid-Atlético de Madrid de la época)"

Antonio Rey no lo ve así: "No: formulado así, tal y como está, no es cierto. Es algo parecido:

  1. Cervantes no triunfó en el teatro, por donde pasó, digamos, sin pena ni gloria, mientras que Lope se hizo el rey desde el principio, y lo fue ya toda su vida.
  2. Cuando esto se producía, en los años 1580-1590, Cervantes sólo había publicado una novela pastoril, La Galatea (1585), que no fue ningún gran éxito. Por tanto, no hay competenecia. Sin embargo es verdad que Lope publicó después su novela pastoril, La Arcadia, ya en 1598, pero es muy diferente a la de Cervantes, por lo que no parece competir con él.

​Sin embargo, después del éxito del Quijote, después de 1605, es verdad que a Lope le hubiera gustado escribir algo parecido, y que empezó a envidiar por eso a Cervantes."

Alfonso Martín nos cuenta lo diferentes que fueron los resultados cosechados por ambos: "Lope de Vega no deseó destacar en la novela, sino que, de hecho, triunfó en ese ámbito, como en todos los que cultivó. Cervantes deseó triunfar en las tablas, y no lo logró, pero tampoco logró, en vida, obtener nunca un éxito similar al que obtuvo Lope de Vega, que ganó suficiente dinero con la venta de sus obras para comprar una casa y vivir holgadamente. Cervantes, en cambio, tuvo que solicitar el apoyo de algunos mecenas, a los que dedicaba sus obras, para sobrevivir."

Uno disfrutó del éxito en vida y al otro lo descubrieron demasiado tarde: "Fueron los autores románticos, y sobre todo los autores románticos alemanes, los que realizaron una interpretación en clave simbólica del Quijote. Pero en su época, Cervantes nunca fue considerado un genio de la prosa, sino, simplemente, como un autor de una obra humorística, y nunca llegó a tener una estimación entre sus coetáneos similar a la de Lope de Vega."

El Barrio de las Letras, el preferido de los genios

Lope de Vega y Cervantes eran vecinos. Los dos vivían en lo que hoy se conoce como el Barrio de las Letras de Madrid.

Juan Carlos González lo sabe bien, ya que en su empresa de visitas guiadas hay un apartado especial para la tinta y la pluma de estos genios: "No solo vivieron en el mismo barrio, sino en la misma calle aunque la entrada de la casa a Cervantes estaba por la esquina de la calle León, las ventanas del piso bajo daban a la calle Cervantes, por lo que Cervantes podía ver transitar a Lope."

Sabemos que el Fénix de los Ingenios organizaba meriendas y fiestas a su casa, a las que Cervantes nunca estuvo invitado. Pero el de Alcalá de Henares se enteraba de todo lo que hacía Lope, según Antonio Rey: "Detrás de la casa de Cervantes (hoy todo son calles) estaba entonces el "mentidero de los representantes", una plazuela donde se reunían a diario lo cómicos y los dramaturgos, de modo que Cervantes no tenía ni siquiera que salir de su casa para escuchar el rico anecdotario amoroso de Lope con las cómicas, las murmuraciones de sus amoríos... y la admiración que todos le tenían por sus obras dramáticas..."

Incluso hay una anécdota entre ellos. Nos la cuenta Alfonso Martín: "Los autores del círculo de Lope de Vega consideraban a Cervantes como una especie de viejo que empezaba a chochear. En una de sus cartas, Lope de Vega escribió que, en una de esas reuniones literarias, tuvo que pedir a Cervantes que le prestara las gafas para poder leer un texto, y Lope, en esa carta, dijo burlonamente que las gafas de Cervantes parecían unos “huevos estrellados”.