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Curiosidades históricas del capítulo 2 de 'Carlos, Rey Emperador'

La mejor cerveza según Carlos V

  • Carlos V llegó a traer a España a sus maestros cerveceros para que no le faltara esta bebida fermentada
  • Una fábrica en Malinas asegura que elabora la misma cerveza desde hace 500 años. Dicen que es la que bebía el emperador
  • En España, la llegada del nuevo rey impulsó la industria, hasta entonces muy minoritaria

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Carlos V y una cerveza de Malinas
¿Qué era lo que más le gusta a Carlos V? ¡La cerveza!

A Carlos V le gustaba comer, y mucho, y más le gustaba beber... beber cerveza. Como buen flamenco, el "zumo de cebada" era su bebida favorita. Llegó a traer a sus cerveceros desde Malinas (Mechelen en neerlandes) hasta Castilla para que se la elaboraran. Su reinado supuso el impulso de una industria que hasta aquel momento era muy pequeña en nuestro país.

"Al Emperador le gustaban cervezas más cremosas, tostadas y amargas que las que se elaboraban en España, mucho más ligeras, rubias y suaves." Nos lo cuenta Jacobo Olalla Marañón, director general de la Asociación de Cerveceros de España: "Los cerveceros personales de Carlos V le acompañaron hasta el final de sus días ya que después de su abdicación, se retiró al monasterio de Yuste donde estableció una pequeña cervecera y su cervecero de confianza Enrique van der Duysen se encargó de elaborar su bebida preferida."

Asegura Olalla que el Emperador disfrutaba de la cerveza porque era la única bebida que conseguía calmar su sed. Los banquetes que se servían en la corte eran sabrosos, pero también ricos en sal y especias.

Nos imaginamos aquellas grandes celebraciones y nos preguntamos si el sabor habrá cambiado mucho en estos cinco siglos: "La cerveza que se consumía era mucho más amarga. Los maestros cerveceros, atentos a los gustos de los consumidores, buscaron nuevos sabores con los que conquistarlos. Así, elaboraron cerveza a baja fermentación consiguiendo un sabor menos amargo, más suave y refrescante propio de la variedad Pilsen. Este tipo de cerveza se popularizó rápidamente, conquistó al público y fortaleció la relación entre nuestro país y la bebida fermentada. Hoy en día es esta variedad la que más se consume en España y la preferida para acompañar al rito del tapeo tan arraigado en nuestra cultura."

La cerveza que Carlos V bebía en Flandes

La cervecería de Het Anker, en Malinas, Bélgica

La cervecería de Het Anker, en Malinas, Bélgica

La cerveza evolucionó hacia nuestros gustos...¡Aquí gusta bien fresquita! Pero en Bélgica una fábrica presume de seguir elaborando la misma cerveza en Malinas que Carlos bebía cuando era joven.

Se pueden conocer sus instalaciones, que se jactan de llevar trabajando más de cinco siglos. Una empresa española, Buendía Tours, organiza las visitas guiadas en castellano.

El origen de esta industria está en un beaterio ¿Qué era este lugar? Se lo preguntamos a Nacho Ardila, uno de los guías: "Los beaterios eran espacios residenciales reservados solo para mujeres, que bien, o por decisión propia o por otras circunstancias, como viudedad o abandono conyugal, habían decidido vivir solas. Entre las labores que desempeñaban las beguinas para subsistir nos encontrábamos con que se encargaban de cuidar a los enfermos y los más necesitados, la costura de encajes, y concretamente en el beaterio malinense, también elaboraban cerveza. Una cerveza que acabaría haciendo las delicias de Carlos V".

Durante sus primeros años de reinado en Castilla y Aragón, Carlos recibía sus productos preferidos, echaba de menos su tierra. No faltaban las salchichas alemanas ni tampoco la cerveza: "Su obsesión llegó hasta tal punto, que hacía que le marcaran todos los barriles de cerveza que le enviaban con su cuño personal. Este sello consistía en la reproducción de la moneda de oro que circulaba durante su gobierno, y en la que aparecía la misma efigie de Carlos V montado a caballo. Esta moneda era conocida como “Gouden Carolus”, nombre que por extensión acabó recibiendo también la cerveza."

Los que quieran probarla han de saber que el antiguo beaterio es hoy una industria que presume de ser de las más antiguas de Bélgica y que vende su cerveza con la promesa de ser la misma de Carlos. La fábrica se llama “Het Anker”

Nacho Ardila explica sus características: "Tiene un color oscuro y una espuma delicada, al paladar es equilibrada como resultado de la mezcla de maltas aromáticas y caramelizadas, y al uso de una levadura de alta fermentación. Es gracias a esto que se obtiene una variedad de cerveza que combina toques de plátano, cereza y vino de Oporto, puesto que es en barriles de esta variedad vinícola donde fermenta esta cerveza. Debido a su alta densidad y graduación, 8’50° de alcohol, es recomendada para maridar con estofados de carne y platos de carne de caza, como hacía el mismísimo Emperador."