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El escarabajo verde - Arad, arad, vecinos

Arad, arad, vecinos...

  • El “Hort amb Gràcia” es una zona de encuentro ciudadano que ha dinamizado y cohesionado el entorno

  • Los huertos urbanos en España se han multiplicado por 6 en una década

  • La ONU reconoce estas iniciativas como buena práctica en sostenibilidad urbana

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Arad, arad, vecinos…

Un documental de Carme Nicolás y Xavier Prim
Imagen y Sonido: Manel Urban, Cristian Marín, Xavi Pedro, Nicolás Sánchez y Luis Sanmartín
Montaje: Joanpep Nieto, Ana Pujol, Toni Domínguez y Jordi Gonell
Sonorización: Jaume Albert

En poco menos de una década, el número de huertos urbanos en España se ha multiplicado por 6. Y de las apenas 14 ciudades que desarrollaban iniciativas de este tipo, se ha pasado a las más de 200 que hay en la actualidad. La clave del auge de esta agricultura que echa raíces en el asfalto está en el cambio de ciclo económico, pero sobre todo en el enojo de colectivos vecinales que rechazan la especulación inmobiliaria en sus barrios e impulsan la reconversión de solares vacíos en espacios de cultivo.

Los vecinos han sembrado una iniciativa que reivindica una gestión óptima de los vacíos urbanos

Es el caso de los vecinos del barrio de Gracia de Sabadell, en Barcelona. Hartos de ver cómo se degradaba un solar contiguo a sus hogares, aunaron fuerzas y lo han convertido en un área de cultivo que ha dinamizado y cohesionado el entorno. El “Hort amb Gràcia” es, a día de hoy, una zona de encuentro ciudadano que es motivo de orgullo para el barrio. Los vecinos han sembrado una iniciativa que reivindica una gestión óptima de los vacíos urbanos, y apuesta por traer los valores del campo a la ciudad.

Pero a menudo muchas iniciativas similares, desarrolladas por el empuje vecinal, están ligadas a situaciones de precariedad, y viven bajo la amenaza constante de desalojo. Algunos ayuntamientos, como el de Terrassa, en Barcelona, están regulando este tipo de actividades, y han tomado medidas como introducir ventajas fiscales para los propietarios que cedan sus solares gratuitamente a los hortelanos.

No en vano, las Naciones Unidas han reconocido la puesta en marcha de huertos urbanos como una buena práctica en sostenibilidad urbana. Algunos investigadores de este fenómeno subrayan que este tipo de proyectos ponen de manifiesto la potencialidad de las ciudades a la hora de producir sus propios alimentos, y ven la agricultura urbana como respuesta a la crisis alimentaria.