No solo juran guardar el secreto los cardenales, también lo hacen el resto de las personas que los rodean en la Residencia Santa Marta.
Cocineros, limpiadores, floristas, médicos, enfermeros, ascensoristas, conductores, los guardias suizos responsables de la vigilancia de la Sixtina, religiosas, sacerdotes y el director de la seguridad -en total 90 personas- ya juraron este lunes que mantendrán en secreto todo lo que suceda en el entorno de los purpurados.
Si alguno de los que juran guardar el secreto -laico o religioso- viola su compromiso de forma directa o indirecta, será excomulgado.
Para conocer todas las medidas de seguridad tomadas para salvaguardar el secreto de las deliberaciones, lee el artículo de Iñaki Díez Máxima seguridad en El Vaticano antes del cónclave.