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Análisis | 'Brexit'

El 'juego de cartas' de Boris Johnson: diez días para consumar el 'Brexit'

  • El tribunal escocés se reúne este lunes para decidir si el primer ministro británico ha respetado la ley al solicitar la prórroga
  • El Gobierno se enfrenta a un nuevo pulso en el Parlamento para aprobar una salida ordenada antes del 31 de octubre

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Johnson pretende que el Parlamento vote este lunes su acuerdo con Bruselas para el 'Brexit'

El Gobierno británico sigue convencido de que el Reino Unido abandonará la Unión Europea el 31 de octubre, a pesar de haber solicitado una prórroga este sábado para cumplir con la Ley Benn aprobada en septiembre en el Parlamento.

El primer ministro británico, Boris Johnson ha recurrido a una argucia legal para cumplir la ley y a la vez respetar su promesa de mantener el divorcio a finales de mes, un comportamiento que la oposición laborista ha tildado de "infantil y consentido" y que los medios británicos perciben como una maniobra de distracción para justificar su solicitud. Mientras la incertidumbre vuelve al Parlamento a 11 días de la fecha oficial para la salida, el laberinto vuelve a enredarse:

¿Es la solicitud legal y efectiva?

Johnson envió el sábado por la noche tres cartas a la UE: la primera, muy técnica y sin firma, solicita una prórroga según establece la ley aprobada por los Comunes; en la segunda, el embajador británico en la UE notificaba la solicitud; y la última, firmada por Johnson, exponía los perjuicios del aplazamiento. Pretendía con esta técnica actuar dentro de la ley y cumplir con la promesa electoral con la que pretende evitar la fuga del voto conservador al Brexit Party del euroescéptico Nigel Farage.

Según el profesor de Derecho de la Universidad de Sussex, Adam Cygan, Johnson "probablemente cumplió con la ley, pero la cuestión es determinar si cumplió con la esencia de la ley". Aunque la misiva no esté firmada, el remitente es Downing Street, al menos así lo percibe la UE, porque el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, "avanzó inmediatamente que iniciaría los contactos con los líderes de los Veintisiete Estados miembros", explica a RTVE.es.

La clave para el profesor, sin embargo, es el contenido de la segunda carta, puesto que Johnson asegura que hace la petición no en su nombre, sino en el del Parlamento. "Puede ser problemático, porque podría percibirse que está menospreciando la petición. Aquí habrá que analizar los hechos más que la ley", asegura. 

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¿Qué hará el primer ministro si el tribunal sentencia que son ilegales?

El equipo legal del Gobierno había prometido respetar la Ley Benn, pero el alto tribunal escocés podría fallar en su contra en los próximos días después de haber dejado en el aire la decisión a la espera de si Johnson acepta o no aplazar el divorcio. Llegado el caso, el caso podría pasar al Tribunal Supremo británico, tal y como ocurrió con la suspensión del Parlamento en septiembre, cuando la Corte declaró la acción ilegal. Otras opciones, según Cygan, es que el tribunal escocés cite a comparecer al primer ministro, o que le fuerce a enviar otra petición firmada. En cualquier caso, parece improbable que Johnson sea detenido.

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¿Hay tiempo para implementar la legislación del Brexit?

La enmienda aprobada este sábado en el Parlamento obliga a posponer la votación del acuerdo hasta que se implemente toda la legislación para la salida, un proceso que requiere varias lecturas en los Comunes y en los Lores y que Johnson pretende realizar en 10 días.

Pero la Ley de Retirada de la UE es mucho más compleja que la Ley Benn, que se aprobó en apenas dos días. De hecho, los grupos parlamentarios ya planean enmendarla y el segundo referéndum podría convertirse en una realidad: los laboristas no descartan apoyarlo, los liberal demócratas y los escoceses del SNP llevan meses reclamándolo y los norirlandeses del DUP se están planteando apoyarla.

Cygan cree que el objetivo de Johnson es difícil de cumplir, pero no imposible. "Hay cientos de enmiendas. La primera lectura podría ser rápida, pero va a ser difícil que el Gobierno limite el escrutinio de los diputados", señala. Por su parte, el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Sussex, Paul Webb, considera que el hecho de que la ley sea enmendable "aumenta las opciones del acuerdo en el Parlamento".

¿Puede haber votación del acuerdo esta semana?

El Gobierno pretende volver a convocar la votación del acuerdo este lunes, pero para ello necesita el visto bueno del speaker, John Bercow. El presidente de la Cámara podría impedir otra votación, como ya hizo con May en marzo. Entonces, Bercow argumentó que el Parlamento no podía votar sobre la misma cuestión durante la misma sesión parlamentaria. Llegado el caso, Johnson podría recurrir a la misma táctica de su predecesora: someter a votación la declaración política del acuerdo, pero no el acuerdo en sí, explica Cygan. 

¿Habrá prórroga?

Más allá de la táctica electoral del Partido Conservador, Bruselas guarda silencio pero considera que la prórroga ha sido solicitada. Este domingo, el club se limitaba a esperar los próximos pasos en Londres y seguía con los preparativos para el proceso de ratificación en el Parlamento Europeo.

Si Johnson fracasa y no consigue aprobar una salida ordenada, el Consejo Europeo tendría que volver a reunirse de forma extraordinaria antes del 31 de octubre para decidir si concede otra prórroga. Deben tomar una decisión de forma unánime y, aunque Francia sigue reticente, lo cierto es que la UE prefiere evitar una salida sin acuerdo. El problema será su duración: pueden optar por tres meses para que haya elecciones; seis si hay que organizar otro referéndum -se necesitan 22 semanas para convocarlo-, o bien por conceder otro aplazamiento flexible que permita a Londres salir en cuanto haya ratificado un acuerdo. 

¿Saldrá el Reino Unido el 31 de octubre?

Johnson hizo campaña a favor de la salida en 2016, votó en contra del acuerdo de May y ahora solo contempla dos opciones: una salida con su acuerdo o una sin acuerdo, pero todas el 31 de octubre. 

Muchos diputados desconfían del primer ministro y creen que su intención es en realidad precipitar una salida sin acuerdo a final de mes. "No se puede descartar un Brexit duro porque no hay nada que le impida aprobar su acuerdo y hacer tiempo hasta el 31 de octubre sin aprobar la ley", explica Cygan. Sin embargo, el Parlamento ya ha demostrado en varias ocasiones que bloqueará esta opción siempre que el país se asome al precipicio.

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