Enlaces accesibilidad

50 aniversario de la llegada a la Luna

De la Tierra a la Luna en la literatura, el cine y el cómic

  • Repasamos las obras más destacadas que han llevado al hombre a la Luna
  • Desde los antiguos griegos hasta el Apolo XI, pasando por Méliès, H.G. Welles o Julio Verne

Por
Ciencia y ficción para llegar a la Luna

Desde que el ser humano cubrió sus necesidades básicas y empezó a mirar al cielo, siempre ha soñado con llegar a la Luna. Algo que solo han conseguido 12 hombres, entre 1969 y 1972. Con motivo de los cincuenta años del primer alunizaje de Armstrong, Aldrin y Collins, vamos a repasar ese viaja a la Luna en algunos títulos señalados de la literatura, el cine y el cómic.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Los homenajes de la cultura a la Luna

La primera obra importante que se conserva sobre el viaje a la Luna es Relatos verídicos, escrito por el greco-sirio Luciano de Samosata (125-181 d.C), uno de los más célebres humoristas de la Antigüedad, que en sus escritos describió cómo un barco, convertido en una nave voladora a consecuencia de un tifón, llegaba a la luna en siete días. Allí se verán inmersos en una guerra entre el rey de la Luna y el del Sol. Y es que, al final ese viaje le servía para criticar las disputas entre los reyezuelos de su época.

También fue el primero en describir a un extraterrestre (los selenitas). Entre ellos destacan los arbóreos, que se reproducían de una forma muy curiosa: cortaban el testículo derecho de un hombre y lo plantaban en la tierra. De él nacía un corpulento árbol de carne, semejante a un falo. Y su fruto eran unas bellotas de las que, al madurar, surgían los hombres.

Astolfo rumbo a la Luna, ilustración de Gustavo Doré para 'Orlando Furioso' de Ludovico Ariosto (1877).

En su Divina Comedia (1321) Dante es elevado a la Luna por medio de una nube y allí encontrará las almas que no han podido cumplir sus votos en vida. Y en Orlando Furioso (1517),  de Ludovico Ariosto, el protagonista llega a la Luna gracias a un carro tirado por hipogrifos, un ser mitológico mitad caballo y mitad grifo.  

La mencionada Relatos Verídicos fue muy influyente en Somnium (1623), de Johannes Kepler (1571-1630), que muchos consideran la obra inaugural de la ciencia ficción. Nos habla de un aventurero que es conducido a la Luna por diablos. Allí hace observaciones sobre los movimientos de la Tierra desde el satélite. 

En los siglos XII y XVIII este tipo de relatos sobre el viaje a la luna fueron muy populares y despertaron la imaginación de los escritores, que dotaban a sus protagonistas de alas (de pájaros y de ángeles) y llegaron a imaginar hasta los primeros cohetes. 

En 'El hombre en la luna', un español llegará al satélite en una máquina propulsada por gansos

Un español fue de los primeros en pisar la Luna

El clérigo inglés Francis Godwin debe su fama a la obra precursora de la ciencia ficción británica El hombre en la luna (publicada póstumamente en 1638). También se adelanta a los relatos de naúfragos contándonos la historia de un español retirado de la milicia que se dedica al comercio con las Indias Orientales. Tras quedarse solo en la isla Santa Elena, construirá una máquina que, impulsada por unos gansos gigantes, le llevará a la Luna. Esta es la primera vez que se fabrica una máquina para llegar a la Luna.

En Viaje a la Luna (1662), Cyrano de Bergerac describe su viaje al satélite y al Sol y describe a los selenitas que se encuentra por el camino, que son realmente chocantes. Un viaje imaginario que le sirve para criticar la sociedad de la época. En ella se relatan varias formas de viajar a la luna: gotas de rocío envasadas, cohetes, pájaros y extrañas máquinas... aunque al final también usará unos ingeniosos cohetes. Como homenaje al escritor, un cráter que se encuentra en el lado oscuro de la Luna lleva su nombre.

Sin olvidar al Barón de Münchhausen, de Gottfried August Bürger, que llegará  a la Luna gracias a unas habas mágicas.

Otros escritores famosos de la época que viajaron a la luna en sus libros fueron Voltaire, Edgar Allan Poe, Alejandro Dumas, Daniel Defoe, Samuel Brunt o Murtagh McDermot.

El barón de Münchhausen subía a la luna a través de una planta de frijol de Turquía (1886)

Julio Verne + H.G. Wells = Meliés

En 1865 Julio Verne publicaría De la Tierra a la Luna, para la que se basó en los últimos conocimientos científicos de la época, lo que le daba gran verosimilitud. Nos contó cómo tres norteamericanos y un francés son lanzados a la Luna dentro de una gran bala disparada con un gigantesco cañón, pero yerran en su trayectoria y, tras dar la vuelta al satélite, regresarán a la Tierra. Aunque desde el espacio llegan a ver los restos de la vida selenita que fue destruida.

La historia de Verne es sorprendente por su rigor científico y porque el escritor asegura que el viaje dura 97 horas, que son cuatro días y una hora. Un siglo y cuatro años después (1969) la NASA realizó el primer viaje tripulado a la Luna y duró cuatro días.

En 1901, tres años después de su célebre, La guerra de los mundos (1898),  H.G. Wells publica Los primeros hombres en la Luna. En ella inventa la cavorita, una aleación mineral, que permite a sus protagonistas viajar a la luna. Allí se encontrarán con una civilización de insectos antropomorfos que viven bajo la superficie de la Luna, inaugurando el subgénero de contacto con extraterrestres.

Juntando estas dos novelas, en 1902 George Méliès rodará Viaje a la Luna, la primera película de ciencia ficción, en la que narra el viaje a la Luna en una bala de cañón (como en la novela de Verne) y el encuentro de los humanos con los selenitas que viven bajo la superficie de la Luna (como en la novela de wells). Así que el primer encuentro con extraterrestres cinematográficos terminaría en conflicto, otro de los tópicos de la Ciencia Ficción.

La cara de la Luna con el cohete terrestre incrustado en el ojo se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de la Ciencia Ficción. 

'La mujer en la Luna' y la invención de la cuenta atrás

El éxito de las obras mencionadas desató todo un subgénero en la literatura. Y cuando el cine tuvo los medios necesarios también se tomó el tema muy en serio. Una de las obras maestras de esos años es La mujer en la Luna (1929), de Fritz Lang, con guion de su esposa Thea von Harbou (también guionista de las grandes películas de la etapa alemana del director, incluyendo Metrópolis). Es la primera película seria sobre el tema y narra una expedición a la Luna en busca de unas supuestas montañas de oro.

En esta película podemos ver algo que todavía no ha sucedido en la realidad: a una mujer en la Luna.

Y también nos presenta la primera cuenta atrás de la historia, algo sin lo que no imaginamos la carrera espacial. Y que es un invento de esta película. Podéis comprobarlo en este video.

La Guerra Fría y las invasiones marcianas

Las dos guerras Mundiales dejaron poco tiempo para la ciencia ficción. Y la Guerra Fría nos trajó la rivalidad EE.UU. - URSS, el miedo a la energía nuclear y a los extranjeros, y un nuevo objetivo para la literatura y el cine: el planeta Marte, de donde llegaron todo tipo de marcianos dispuestos a invadir la tierra. 

Esa rivalidad se transformó en la llamada carrera espacial. Que el cine también reflejó en títulos míticos como Con destino a la Luna (1950), en el que un empresario, un general retirado y un investigador aeroespacial ponen en órbita una nave espacial antes de que agentes de una potencia extranjera logren sabotearles. Una película que consiguió el Oscar a los mejores efectos especiales.

En los años cincuenta también hubo numerosos cómics de viajes espaciales e invasores extraterrestres de todo tipo.

Pero, como decimos, el cine empezaba a mirar más allá, a otros planetas, sobre todo el enigmático Marte

Cartel de la película 'Con destino a la Luna' (1950)

Tintín y Los 4 Fantásticos se adelantaron al Apolo XI

El cómic más famoso de viajes a la Luna es el díptico de Las aventuras de Tintín formado por Objetivo la luna (1950) y Aterrizaje en la Luna (1952) en los que el famoso personaje de Hergé se adelantó casi 20 años al viaje del Apolo XI. Unos cómics convertidos en clásicos en los que destaca el cuidado por los detalles científicos de su autor. El cohete blanco y rojo y los diseños de los trajes espaciales también se han convertido en iconos Universales.

El 12 de septiembre de 1962 John F. Kennedy pronunció su famoso discurso en el que se comprometía a llegar a la luna antes de 1970.  Lo que  recrudeció la carrera espacial con la URSS. Unos meses antes (noviembre de 1961) nacía el Universo Marvel de los Cómics con la publicación de Los Cuatro Fantásticos, un grupo que debía sus poderes a un fallido viaje espacial y que también pisó la Luna antes que el Apolo XI, concretamente en su número 13 (Abril, 1963). En la Luna descubrían la llamada Área azul donde reside El Vigilante, un ser de una raza que se dedica a presenciar el devenir del Universo, pero que ha jurado no intervenir nunca. 

Los Cuatro Fantásticos llegaron a la Luna en 1963

Walt Disney y Wernher von Braun

Wernher von Braun fue un aristócrata alemán obsesionado con viajar al espacio. Pero durante la Segunda Guerra Mundial trabajó para Hitler y su Tercer Reich, para los que diseñó las tristemente famosas V-2, con las que los alemanes bombardearon Londres a larga distancia. Con el final de la guerra, los americanos limpiaron su expediente porque vieron su enorme talento. 

En los años 50 protagonizó una campaña, en Canal Disney, para lograr el máximo de apoyo popular para el programa espacial. Y apareció en varios programas explicando cómo se podía llegar a la Luna.

Aunque en esos programas no daba detalles sobre los cohetes que estaba diseñando, como el cohete Saturno V, que llevaría al ser humano a la Luna la década siguiente.

Las mujeres afroamericanas que hicieron los cálculos

Después de tantos años soñando con pisar la Luna, tuvieron que venir tres matemáticas afroamericanas a hacer los cálculos que lo hicieron posible: Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson.  Y además, en una época en la que los afroamericanos eran considerados ciudadanos de segunda en Estados Unidos.

Katherine Johnson calculó las trayectorias de vuelo del proyecto Mercury (primer programa espacial tripulado) y el vuelo a la Luna del Apolo 11 (1969); Dorothy Vaughan consiguió ser la primera supervisora de los servicios de IBM en la Agencia; mientras que Mary Jackson se convirtió en la primera mujer en ser ingeniera aeroespacial de Estados Unidos

Una gran historia que pasó desapercibida hasta que la escritora Margot Lee Shetterly la relató en su libro de no ficción Figuras ocultas, y que saltaría al cine en 2016 en una exitosa película dirigida por Theodore Melfi y protagonizada por Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monáe y Kevin Costner.

'Figuras ocultas'

El Apolo 11

La misión Apolo 11 (1969) cambió muchas cosas. Hizo realidad el sueño del hombre de pisar la Luna pero también dio muchísimo poder a la televisión, gracias a la cual se pudo seguir el acontecimiento en todo el mundo. 

Un año antes (1968) se estrenaba Cuenta atrás, de Robert Altman y William Conrad en la que James Caan y Robert Duvall eran los astronautas elegidos para pisar la Luna. Una película muy fallida.

El interés con que se siguió en España la llegada a la Luna queda demostrado con que apenas un año después (1970) se estrenaba la película El astronauta, dirigida por Javier Aguirre y protagonizada por Tony Leblanc, José Luis López Vázquez Antonio Ferrandis. Una disparatada comedia en la que Leblanc aterrizaba en el satélite y se encontraba ¡al Séptimo de caballería!

Pero con la llegada a la Luna, el cine también perdió interés por nuestro satélite y, como ya había pasado antes con la literatura, empezó a mirar a Marte. 

En los últimos años destacamos la película española Atrapa la bandera (2015), de Enrique Gato, porque en ella aparece una parodia genial de una de las teorías conspiratorias más famosas sobre el alunizaje, la de que los americanos nunca llegaron a la luna y lo que vimos en televisión fue un montaje rodado por el mismísimo Stanley Kubrick.

Los tres proyectos más ambiciosos

Pero los dos proyectos cinematográficos más ambiciosos sobre la llegada del hombre a la Luna son de estos dos últimos años. El primero es la película El primer hombre (Damien Chazelle, 2018), en la que el director de La La Land recrea minuciosamente la llegada del Apolo XI a la Luna y Ryan Gosling interpreta a Neil Armstrong.

'First man: El primer hombre'

El segundo es el documental Apolo XI, de Todd Douglas Miller que se estrenará en los cines el 16 de julio, coincidiendo con el 50 aniversario del despegue. Un fantástico documental realizado con las miles de horas de grabación de la proeza, muchas de ellas inéditas, que han sido convenientemente restauradas para la ocasión. 

'Apolo 11', el documental definitivo de la llegada del hombre a la Luna

Y el tercero es un cómic llamado simplemente Apolo (Norma) y que también recrea minuciosamente el viaje del Apolo XI. Y que está concebido como un homenaje a todos los astronautas que hicieron posible la llegada del hombre a la Luna, y no solo de los que la pisaron.

Estamos convencidos de que la fascinación por la Luna siempre será algo innato al ser humano. Y que seguirá disparando nuestra imaginación durante los próximos años.

Viñeta de 'Apolo'

Noticias

anterior siguiente