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Cuando las muñecas se usaban para adoctrinar a las niñas

  • El libro La muñeca española de posguerra recuerda las más famosas de la época
  • "Las muñecas son una parte importante de nuestra historia", asegura Salud Amores

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Fragmento de la portada de 'La muñeca española de posguerra'

El libro La muñeca española de posguerra (Diábolo ediciones), de Salud Amores, es un interesante estudio sociológico que nos recuerda que las muñecas con las que jugaron nuestras abuelas y tatarabuelas no eran tan inocentes como parecían. Un emocionante viaje al pasado que destaca que, en aquella época, las muñecas permitía canalizar ideologías y consignas para arraigar entre la población los sentimientos de Patria, religión y familia.

Salud Amores, que ya nos ilustró sobre las muñecas españolas desde los años 50 a los 80, en los dos volúmenes de Las muñecas de Famosa se dirigen… (Diábolo ediciones), nos comenta que este volumen es muy diferente: “En mis obras precedentes me dediqué a clasificar las muñecas desde un punto de vista y una perspectiva distintas que nada tiene que ver con el enfoque de esta última. Se trataba de recopilar y catalogar todas las muñecas que encontraba y que pertenecían a una marca en concreto, Famosa”.

Este libro de investigación es más bien un ensayo histórico -añade-, puesto que contempla el juguete como una herramienta que sirvió, durante el periodo de posguerra, para adoctrinar a madres y niñas españolas. No trato de clasificar los distintos modelos de aquellos años cuarenta y cincuenta, sino de exprimir y analizar cada aspecto que rodeaba a las muñecas durante el periodo autárquico franquista”

La publicidad de la época tenía claro el papel de la mujer en la sociedad: 'Juguemos a mamás'

Las “madres del futuro”

Preguntamos a Salud hasta qué punto se establecía el papel de las mujeres en la sociedad de la época a través de las muñecas. “Evidentemente el papel de las mujeres y el de las niñas, que se veían como las madres del futuro, estaba establecido por muchos otros aspectos, como el educativo. Gracias a un rastreo de hemeroteca de publicaciones aparecidas en aquellos años se constata inmediatamente que los valores que se observan como necesarios para los más pequeños aparecen por doquier en los comentarios de los artículos periodísticos”.

“El juguete es otro útil más, otro tentáculo a través del que se recibían ideas y se propagaban entre la población –añade Salud-. Pero estas ideas y valores existían en muchas otras áreas, eran reales y palpables. Eso es lo que he pretendido mostrar en este libro”.

Reportaje de la posguerra

Cuando las mujeres eran mayores de edad a los 28

Recordemos que, en esa época, las mujeres no eran consideradas mayores de edad hasta los 28 “Las mujeres pasaban de la tutela paterna a la del marido –asegura la autora-. Eran los hombres los que gestionaban la familia y lo que éstas hacían. Podían trabajar, aunque es cierto que existían una serie de normas relativas a la realización del trabajo por parte de las mujeres. Las leyes sobre el trabajo explicaban y limitaban las labores que podían desempeñar niños y mujeres”.

También era la época de la famosa Sección Femenina. “Fue vital en la sociedad española –nos comenta Salud-. Se encargaba de educar desde la niñez a las féminas, con la creación de grupos infantiles, centros de trabajo manual, actos caritativos, representaciones teatrales y un largo etcétera. Se trataba de una organización omnipresente durante la España de posguerra. Fueron sus miembros, bajo la dirección de Pilar Primo de Rivera, los que se encargaron de llegar hasta cada rincón del país, gracias a actuaciones musicales, danzas, representaciones y adoctrinando en las aulas, con la ayuda de su famosa “Enciclopedia”, en la que se recogía todo lo que una buena ama de casa debía saber. Los preceptos y normas se conocían desde la más temprana edad y se repetían a modo de consigna".

Páginas de 'La muñeca española de posguerra'

El libro

Salud Amores nos comenta lo que nos vamos a encontrar en este libro: “Trata de desmenuzar y analizar cada aspecto relacionado con el universo de la muñeca. Empecé con el juguete en general, pero se convirtió en algo muy extenso y sin posibilidad de ser abordado de manera exhaustiva. Quedaba como algo muy general y superficial. Este libro lo he estructurado proporcionando al lector un contexto histórico sobre la muñeca y también sobre la situación de las mujeres durante la posguerra española, en particular durante el periodo autárquico, para que se puedan hacer una idea del momento que pretendo analizar”.

“En segundo lugar –añade-, me he dedicado a analizar todos los elementos relacionados con las muñecas: sus nombres, sus vestidos, que evidencian unas costumbres y un sentir, la publicidad que de ellas se hacía en prensa y radio y los cuentos infantiles, en los que la protagonista era una muñeca”.

“Cada uno de estos elementos se ha beneficiado de una sección exclusiva dentro del libro –concluye Salud-. También era importante señalar la manera en la que las muñecas se ofrecían a las niñas y el lenguaje que se empleaba para lograr establecer una serie de sentimientos y pensamientos entre la población femenina. Este análisis lo he realizado de manera exhaustiva en cada uno de los capítulos”.

Cuento ilustrado de la época

1959, un año decisivo

Si hablamos de muñecas, 1959 siempre será recordado como el año que nació la Barbie pero ese no es el motivo por el que Salud Amores se centra en las muñecas de entre 1939 y 1959. “Elijo esos años porque corresponden al periodo autárquico español. Era el momento de posguerra más duro y más reaccionario. España se encontraba cerrada al exterior. Es a partir de 1959 cuando la situación empieza a cambiar gracias al Plan de Estabilización. Con la llegada de la década de los sesenta aparece el turismo y España se abre al mundo. El análisis cambia y ya no se corresponde exactamente con las conclusiones del periodo autárquico. De ahí que me haya decantado por esas fechas.”

“El hecho de que Barbie naciera ese año es pura coincidencia. Delimité mi trabajo a un periodo histórico y político español en cuestión. Además, Barbie ni siquiera podía ser adquirida en España hasta muchos años más tarde”.

Las muñecas eran los juguetes más demandados a los Reyes Magos

Cuando las muñecas eran las reinas

En esa época, a falta de aparatos de alta tecnología, como pasa hoy en día Salud asegura que “Las muñecas eran las reinas absolutas entre las más pequeñas. Es una verdadera lástima que la situación sea tan diferente hoy día. Las disfrutaban las niñas desde muy pequeñas y hasta muy mayores y se regalaban en grandes ocasiones”.

“Además, durante la precaria década de los cuarenta constituían un objeto de lujo y eran muy codiciadas entre la población infantil. Basta abrir un catálogo de navidad de aquellos años para contemplar las maravillas que se fabricaban. Los pocos catálogos de muñecas que siguen existiendo, como los de Mariquita Pérez y Gisela, dan cuenta de la cantidad de accesorios y conjuntos de los que disponían. Se trataba del juguete estrella, sin ninguna duda. Se escribían sus aventuras, sus diarios y se publicitaban en prensa. Sobre ellas se componían canciones y contaban con sus propias retransmisiones en directo”.

Anuncio de la muñeca 'Mariquita Pérez'

Mariquita Pérez y sus competidoras

En cuanto a las muñecas más populares de la época, Salud asegura que: “La más famosa de los años cuarenta fue Mariquita Pérez. Hay que entender que se trataba de la más publicitada y la pionera a la hora de presentar todo un universo que le era propio. Tenía su hermano y mil y un vestidos, accesorios, disfraces, etc. Aparecía publicitada de manera constante en el diario ABC, con el que estaban íntimamente relacionadas sus creadoras. Presentó un concepto novedoso en España, al permitir a las niñas vestirse igual que su muñeca. Crearon sus propias tiendas a partir de un primer local en Madrid y se multiplicaron, con el tiempo, por toda España”.

“Tuvo varias competidoras –añade-, entre ellas la muñeca Gisela, que también era una muñeca de lujo y que resultaba igual de cara que Mariquita. Poco después apareció Cayetana, muñeca que se fabricaba en Onil. Se creó con la intención de llegar a más familias y se vendía a un precio algo más asequible. Aun así, durante los años cuarenta la posibilidad de adquirir una de ellas era prácticamente inalcanzable para el grueso de la sociedad”.

Destacar también la gran cantidad de anuncios de muñecas que recoge Salud en el libro: “La publicidad era muy vistosa y aparecía por doquier. Es muy curioso abrir revistas semanales de aquellos años y ver los anuncios que de ellas se hacía, algunos resultan de un gran ingenio. Se escribían artículos, opiniones, se creaban publicidades cruzadas, ese decir, se aprovechaba la publicidad de otro objeto para combinarlo con la de las muñecas”.

Anuncio de Gisela

“Se exponían permanentemente en cada vitrina, en cada periódico, en cada publicación. Se empleaban para las ventas caritativas gracias a las exposiciones y tómbolas de muñecas, en las que colaboraban muchas mujeres, que se dedicaban a coserles los vestidos adecuados con los que luego se vendían o sorteaban. Una manera de hacer que ha desaparecido por completo con la llegada del nuevo siglo, puesto que las muñecas han sido relegadas a más allá de un segundo plano” –concluye-.

Un libro que sorprende por la gran cantidad de fotos e ilustraciones que acompañan al texto. “Normalmente –asegura Salud Amores-, la mayor parte de las imágenes me las ceden o me permiten acceder a colecciones privadas para fotografiar las piezas relevantes para cada investigación. En esta ocasión, he tenido el placer de poder contar, una vez más, con personas maravillosas, que me han dejado reproducir sus imágenes, pero también he podido ilustrar el libro con múltiples fotografías que provienen de mi colección particular. En los libros anteriores no pude poner mucha imagen propia, pero en esta obra el 90% o más del total procede de mis propios archivos que, efectivamente, son fruto de muchos años de recopilación. Estoy muy contenta de que vean la luz. Los que amamos las muñecas estamos siempre sedientos de imágenes como éstas”.

La muñeca Carolina

Más muñecas

Tras este libro, Salud va a seguir indagando en el pasado de las muñecas más famosas. Entre mis proyectos cercanos se encuentra la publicación de un nuevo libro monográfico sobre una muñeca archiconocida. Y por primera vez lo hago en colaboración con otra persona, una amiga coleccionista, a la que también le encanta la investigación. Además, he comenzado la fabricación propia de una serie de muñecas que existieron en los años cincuenta, la muñeca Bombón. La he actualizado y la he adaptado a los nuevos tiempo, pero guardando, en la medida de lo posible, todo su encanto de antaño”.

“Por supuesto que quedan muchas cosas por contar sobre las muñecas –añade-. Y mucho más sobre el juguete. Es difícil elaborar una recopilación detallada, pero es un trabajo que proporciona una gran satisfacción. Es bonito poder mostrar a todos lo que se encuentra, es precioso poder compartir una misma afición, pero en este caso, me parece algo muy especial poder entender la historia de un momento político en especial desde una óptica tan diferente, mirando a través del prisma del juguete”.

“El juguete es, en definitiva, aquello con lo que los niños proyectan su futuro. La muñeca pertenece a la categoría de los juguetes de imitación y resulta altamente revelador la intencionalidad con la que se presentaba. He querido transmitir algo muy importante: el juguete es un objeto a través del cual se han vehiculado ideas desde siempre y esto continúa ocurriendo. No se debe subestimar. Se trata de una parte importante de nuestra historia y de nuestro pasado” –concluye Salud Amores-.

Salud Amores, tercera por la Izda. firmando ejemplares en el típico Bazar Arribas de la madrileña Plaza Mayor

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