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Urdangarin abandona el juzgado entre abucheos tras declarar en la vista por los correos divulgados

  • En la vista se decidirá si se mantiene la prohibición de difundir los correos
  • Por primera vez se encuentra en sede judicial con su exsocio Torres
  • La declaración se hace a puerta cerrada por petición de Urdangarin

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Iñaki UrdangarIn pide que siga prohibida la difusión de sus correos personales

El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha abandonado la Ciudad de la Justicia de Barcelona entre abucheos tras declarar como testigo en la vista donde una juez debe resolver si mantiene la prohibición de difundir los correos que afectan a su intimidad tras la demanda interpuesta por el yerno del rey por la presunta vulneración del derecho al honor en el marco de la investigación del caso Nóos.

Urdangarin ha salido de los juzgados alrededor de las 11:15 de la mañana con aspecto tranquilo, según cita Efe, pese a los gritos de "chorizo" y los pitidos y trompetazos de un grupo de funcionarios judiciales y otras personas que se han sumado a ellos.

Su exsocio, Diego Torres, imputado en el caso Nóos que ha entregado numerosos correos de Urdangarin en la investigación sobre la presunta desviación de más de 6 millones de euros de fondos públicos, ha abandonado los juzgados una hora después tras prestar declaración.

Torres ha llegado a la Ciudad de la Justicia alrededor de las 9:17, acompañado por su abogado, Manuel González Peeters, quienes se han dirigido a la sala de vistas y han salido de ella sin hacer ninguna declaración.

Mientras, el duque de Palma, Vestido con camisa azul claro, americana blanco roto y zapatos deportivos, ha bajado desde el juzgado hasta la calle por una escalera interior, pero no ha podido evitar ser acompañado por las protestas de algunos funcionarios judiciales que han aprovechado su comparecencia en los tribunales para expresar su rechazo a los recortes presupuestarios.

Urdangarin ha llegado sin su abogado, únicamente custodiado por una comitiva de agentes de seguridad que iban de paisano, mientras decenas de periodistas aguardaban en las zonas valladas habilitadas de forma excepcional para llevar a cabo su trabajo.

La vista se hace a puerta cerrada

La versión del duque y la de su exsocio respecto a los correos   permitirá al juez determinar si mantiene esta prohibición que, según  la  demanda que interpuso el letrado de Urdangarin, Mario Pascual  Vives,  el 9 de mayo, vulneraban su derecho a la intimidad personal y  familiar.

La juez también ha aceptado la petición de Urdangarin de que la  vista se celebre a puerta cerrada para "facilitar el correcto  desarrollo del mismo y garantizar la protección a la intimidad que se  solicita", por lo que la sala estará vetada al público y a los medios  de comunicación.

El duque acusó a Torres de ser quien filtró los correos a los ocho  grupos de comunicación para causarle un perjuicio: la publicación y  propagación de los hechos relativos a su vida privada "no habría sido  posible sin la intervención del Sr. Torres".

A lo largo de la instrucción del caso Nóos, Diego Torres ha presentado en el juzgado numerosos correos electrónicos atribuidos al duque de Palma, que se han ido incorporando al sumario y que, en algunas ocasiones, han sido publicados en la prensa.

Urdangarin presentó en mayo pasado en el juzgado una demanda por vulneración del derecho al honor en el que solicitó una simbólica indemnización de un euro -más costas judiciales- a cada una de las partes contra las que dirigió el litigo, al tiempo que reclamó que se prohibiera la difusión de correos electrónicos que afectasen a su intimidad.

Primer encuentro de los antiguos socios

Los antiguos socios se han visto las caras en una misma sala judicial en Barcelona, por primera vez desde que estalló el caso Nóos.

El juzgado de primera Instancia número 46 de Barcelona ha sido testigo de este inédito encuentro, en el que ambas partes han dado a conocer sus argumentos sobre si se mantienen o revocan las medidas cautelares de la demanda presentada por Urdangarin contra diferentes empresas de comunicación, y también contra Diego Torres, por la divulgación de esos mensajes.

La juez tiene una semana para decidir sobre esta cuestión, que, según fuentes judiciales, podría suponer la pretensión de la censura previa de los ocho grupos editoriales demandados.