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'El Gran Gatsby', la artificiosa versión de Baz Luhrmann del clásico de Fitzgerald

  • La cinta protagonizada por DiCaprio y Tobey Maguire se estrena este viernes
  • La película de Luhrman ha tenido un éxito inesperado en la taquilla de EE.UU.
  • Es la quinta adaptación para el cine de la emblemática novela de 1925

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El "gran espectáculo" de 'El Gran Gatsby"

FICHA TÉCNICA

Título: El gran Gatsby

Título original: The great Gatsby

Año: 2013

Duración: 142 min.

País: Australia- Estados Unidos

Director: Baz Luhrmann

Guion: Baz Luhrmann, Craig Pearce, basado en la novela de F. Scott Fitzgerald

Reparto: Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Mulligan, Joel Edgerton, Isla Fisher, Elizabeth Debicki, Amitabh Bachman, Jason Clarke, Adelaide Clemens, Max Cullen, Steve Bisley, Richard Carter, Vince Colosimo, Brendan Maclean, Kate Mulvany

Música: Craig Armstrong

Fotografía: Simon Duggan

"Para mí, esto es como el Shakespeare estadounidense. Esta es una de las novelas más célebres de todos los tiempos". Así se refiere el actor Leonardo DiCaprio a la novela El gran Gatsby y a su autor, Francis Scott Fitzgerald, una de las obras cumbres de la literatura estadounidense, para hablar de la versión que protagoniza dirigida por Baz Luhrmann y que se estrena en España este viernes 17 de mayo.

Ese era el reto de Baz Luhrmann (Romeo y Julieta de William Shakespeare, 1996; Moulin Rouge, 2001; Australia, 2008), director, guionista y productor de la que es la quinta adaptación para el cine de la novela de 1925, una novela adelantada a su tiempo que fotografió como ninguna la gran mentira en que se asentaba la sociedad de la época y que saltaría por los aires solo cuatro años después. Un reto demasiado grande.

La película se ha presentado esta semana fuera de concurso en el Festival de Cannes, donde ha sido acogida con frialdad por la crítica, en contraste con la inesperada buena acogida que ha tenido la cinta en la taquilla estadounidense -ha recaudado en su fin de semana de estreno casi 51 millones de dólares (38,5 millones de euros), en solo tres días lo mismo que Moulin Rouge y Australia en toda su carrera comercial-.

La película El gran Gatsby es la historia de un aspirante a escritor, Nick Carraway (Tobey Maguire), que llega a Nueva York buscando su propia versión del sueño americano en la primavera de 1922, una época de relajamiento moral, deslumbrante jazz, reyes del contrabando y en la que la Bolsa sube como la espuma. Nick tiene como vecino a un misterioso millonario que da muchas fiestas, Jay Gatsby (Leonardo DiCaprio), y al otro lado de la bahía están su prima Daisy (Carey Mulligan) y el mujeriego marido de sangre azul de ésta, Tom Buchanan (Joel Edgerton). Nick se verá inmerso en el mundo cautivador de los súper millonarios, sus ilusiones, amores y engaños, y asistirá a sus vidas como testigo, a la vez que escribe una historia sobre un amor imposible.

Artificio y hip-hop

"Quien lee el libro hace su propia interpretación de quienes son todas esas personas, quienes son esos personajes.  Eso es lo más difícil de conseguir en una película, porque todo el mundo tiene su popio apego al libro", continuaba DiCaprio diciendo de la novela. El actor que da vida al último Jay Gatsby en la gran pantalla -rubio como el Robert Redford de la versión de 1974 que casi todos guardábamos en la retina como Gatsby, pese a que el de la novela era moreno- da en la clave.

Y es que Baz Luhrman le imprime a la película su reconocible estilo de barroca espectacularidad visual para ambientar los felices años 20 previos a la Gran Depresión. No hay más que ver los números de auténtica locura facilitados por Warner Bros: 1.160 personas en el equipo de producción; 229 para la construcción de los platós; 960 extras; 288.000 cristales de Swarovski; 84 personas dedicadas al vestuario; 1.080 medias, pantys y ligueros; 200 smokings, 260 pajaritas... Había que justificar el 3D.

Cifras mareantes que alimentan a El gran Gatsby de un artificio excesivo en el que acaban diluyéndose los personajes y, sobre todo, la historia. Luhrmann, que siempre va al límite, lo rebasa también con una banda sonora en calve hip-hop -Jay Z produce también el film- con las voces de Beyoncé y André 3000, Lana del Rey, Florence + The Machine o la banda de música electrónica Nero, en una película que pide a gritos música jazz de Chicago y Nueva York, más allá del hip-hop jazzístico que a veces suena.

El afán de Luhrmann y los productores por hacer una versión moderna de El gran Gatsby para un público actual concluye con una adaptación fallida, al igual que vimos hace poco con la teatralizada Anna Karenina de Joe Wright. Probablemente sean clásicos demasiado intocables para permitirse ciertas licencias.

Pese a todo, El Gatsby de Baz Luhrman se deja ver y merecen la pena las interpetaciones sobre todo de DiCaprio, Maguire, Mulligan y Edgerton, aunque deja la sensación de que podrían haber dado más con otro enfoque de la historia.

Reecontrarse con Jay Gatsby

De cualquier manera, la película puede ser una buena excusa para reencontrarse con Francis Scott Fitzgerald y con una novela que ha sobrevivido perfectamente al paso del tiempo y que, dentro de este mundo cíclico en el que vivimos, nos trae una historia de perfecta actualidad, la opulencia artificial previa al desastre.

La última edición de El gran Gatsby editada por RBA el 30 de diciembre de 2011 está además prologada por el premio Nobel Mario Vargas Llosa: "Acaso esa podría ser una buena definición de El gran Gatsbyuna novela muy literaria. Es decir, muy escrita y muy soñada, en la que la irrealidad, congénita al arte narrativo, es algo así como una enfermedad o vicio compartido por muchos de sus protagonistas y la impalpable sustancia con que ha sido amasado de pies a cabeza y lanzado a vivir, el héroe, James Gatz, alias Gatsby", escribe en su prólogo Vargas Llosa de la novela de la Scott Fitzgerald apenas vendió 24.000 ejemplares en vida y de la que no podría imaginar en qué ha llegado a convertirse.