Sin duda, el hombre del partido. Su posición, partiendo desde el extremo izquierda, fue una grata sorpresa para el equipo. Llevó peligro y acabó la jugada siempre que el balón le llegó con claridad. Salir a pierna cambiada le permitía tener perfil para armar el disparo y jugó siempre con esa ventaja. Supo salir por fuera cuando los zagueros se obsesionaban con que no tirase, sobre todo después de su zapatazo al travesaño, y en una de esas llegó el primero, una obra de arte. El 'guaje' se marchó entre dos, fue egoísta cuando tenía a Xavi solo y definió casi desde el suelo, pero mandando el balón a la mismísima escuadra. En el segundo, en cambio, tuvo más suerte. Su golpeo desde la frontal, tras una buena jugada colectiva, rozó en Chávez y despistó a Valladares. El asturiano tuvo en su mano el 'hat-trick', pero mandó fuera un claro penalti cometido sobre Navas. Se descentró y acabó fallando otra inmejorable en las postrimerías.