Su tremenda cantada en el primer gol de España fue un mazazo para los chicos del 'loco' Marcelo Bielsa, que habían empezado muy aplicados, robando el balón a España y llevando casi todo el peligro. El guardameta salió innecesariamente a tapar un envío en profundidad a Fernando Torres, que ya estaba marcado por un defensor. Rechazó la pelota y hasta eso lo hizo mal, ya que en vez de tirarla fuera despejó al centro, dejando el balón muerto y de cara a los pies de David Villa con la portería desguarnecida. El delantero no perdonó y con su pierna izquierda, en un toque que no era en absoluto sencillo, alojó el balón en la red chilena.