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Atletismo

Médicos contra las reglas del 'caso Semenya': "¿Lo próximo será pedir a los baloncestistas de 2,25 m que se operen para medir menos?"

  • Este miércoles entra en vigor la norma de la IAAF que discrimina a las atletas intersexuales o hiperandrogénicas
  • La sentencia del TAS que avala a la federación internacional ha generado una oleada de críticas

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Semenya, en una carrera del año pasado EFE

A pesar de las todas las críticas recibidas, desde este miércoles algunas atletas no podrán competir en carreras de la categoría femenina por el solo hecho de que su cuerpo genera más testosterona de la habitual en ese sexo.

Deportistas sanas que tendrán que medicarse para no seguir teniendo una “ventaja insuperable” en las distancias que van entre los 400 metros y la milla, según las normas de la federación internacional, la IAAF, que recibieron la semana pasada el visto bueno del Tribunal Arbitral del Deporte.

El TAS admitió que las restricciones que se han impuesto son “discriminatorias”, pero al mismo tiempo “necesarias” para que la competición femenina sea "justa". El nuevo código de la IAAF establece unos límites de testosterona, que ahora mismo supera Caster Semenya, la dominadora de los 800 metros en los últimos años.

En su fallo, el tribunal rindió homenaje a la atleta surafricana, a la que califica como “ejemplar”, y se mostró contrariado ante los enormes conflictos que plantea un caso que ha de resolver en el marco del binarismo sexual, no discutido por las partes en litigio: la IAAF por un lado y Semenya y su federación nacional por otro.

El organismo explicó en seis páginas su decisión, que tomó tras consultar con expertos de numerosos campos, desde la gobernanza del deporte a la ética, pasando por muy diversas ramas de la medicina. En la nota [PDF, en inglés] se citan hasta 12 ámbitos de conocimiento. Pero entre ellos no están los derechos humanos. Organizaciones de este campo, como Human Rights Watch, han criticado esta medida que consideran un ataque a personas que "tienen el mismo derecho a la dignidad y a controlar sus propios cuerpos" que el resto.

Seguiré disfrutando de mi vida y viviéndola

El pasado viernes, Semenya corrió la última carrera antes de la entrada en vigor de la norma. Ganó como acostumbra, apabullando. Y al término de la prueba, radiante también como es habitual en ella, volvió a reinvidicarse tal y como es: "Una de mis más firmes convicciones es que siempre hay salida para todo. Si se levanta una pared delante de mí la salto. Seguiré disfrutando de mi vida y viviéndola. Seguiré entrenado y corriendo. Para mí nada es imposible", afirmó la atleta, citada por Efe.

Fue uno de los tres récords de la reunión que se batió ese día en Doha, precisamente donde ente septiembre y octubre se disputará el Mundial. Sin embargo, en la nota de la web de la IAAF sobre esa competición, su triunfo solo mereció un lugar muy secundario.

En contraste, el denominado caso Semenya ha ocupado mucho la federación en los últimos días, que se ha esforzado en responder a las críticas recibidas, fundamentalmente las que realizó la Asociación Médica Mundial.

El organismo que agrupa a 114 asociaciones nacionales ha llamado a todos los médicos a la objeción de conciencia a este respecto. “Es considerado contrario a la ética que los médicos prescriban un tratamiento para la testosterona endógena excesiva si la afección no está reconocida como patológica”, explicó la AMM en un comunicado.

Y aunque es obvio, ni la intersexualidad ni otros rasgos hiperandrogénicos (hiperandrogenismo, el fenómeno detrás de la secreción de testosterona por encima de lo normal en mujeres) es algo patológico en principio.

En una entrevista con una televisión australiana que recoge AFP, el doctor Frank Ulrich Montgomery, vicepresidente de esta entidad, cuestionó así la norma: “Lo próximo será pedir a los baloncestistas que miden 2,25 metros que se operen para ser más bajos, ya que su altura les da una ventaja sobre los jugadores más pequeños. ¿Hasta dónde vamos a llegar?”.

La IAAF ha emitido un nuevo comunicado en el que alude a “numerosos” estudios científicos, en base a los cuales ha establecido estos criterios de “protección” de la categoría femenina. Además, ha recordado que las atletas que libremente no quieran someterse a los tratamientos para reducir la testosterona podrán seguir compitiendo en carreras que no formen parte de campeonatos internacionales y en cualquier caso en categoría masculina.

Entre tanto, el Comité Olímpico Internacional ha anunciado la formación de un grupo de trabajo sobre la cuestión. Por tanto, la decisión va a ser revisada al más alto nivel deportivo.

También caben recursos a la justicia ordinaria cuando se conozca la sentencia completa del TAS. A la espera de los próximos acontecimientos, este 8 de mayo empieza una nueva etapa para el atletismo en la que la frontera entre hombres y mujeres ha quedado enmarcada en los 5 nanomoles de testosterona por litro de sangre.

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