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Valverde lo dará todo por mantener el 'oro'

  • Andalucía será juez de la batalla con Evans, Gesink, Danielson, Basso y Samuel Sánchez
  • Aitana y Xorret del Catí desbrozaron la general y eligieron el repóquer de favoritos
  • Valverde: "Basso sigue siendo mi principal rival pero Evans está a su mejor nivel"

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El líder de la Vuelta, Alejandro Valverde, reposa en Almería durante la segunda jornada de descanso
Imagen de Alejandro Valverde reposando en Almería en una jornada de descanso de la Vuelta a España.

Alejandro Valverde (Caisse D'Epagne) defenderá su maillot oro de la Vuelta en tres etapas claves con final en alto por las montañas andaluzas, donde se prevé la gran batalla por el poder de la carrera entre el ciclista murciano y cinco opositores apretados en un minuto: Evans, Gesink, Danielson, Basso y Samuel Sánchez [Especial Vuelta 2009].

   

Las temidas cumbres alicantinas de Aitana y Xorret del Catí desbrozaron la general y eligieron el repóquer de favoritos. Ahora, desde este viernes y hasta el domingo, esperan las cumbres de Velefique, Sierra Nevada y La Pandera para perfilar, que no necesariamente decidir, el podio final de Madrid.

   

Valverde ejerce de comandante, galones que se ganó en Catí gracias a una bonificación de 8 segundos. Disfrutó en Murcia del calor humano de sus paisanos, de la visita de sus hijos al podio, pero ahora deberá demostrar en la carretera que tiene en sus piernas una de las grandes por etapas, su gran asignatura pendiente.

   

"Basso sigue siendo mi principal rival pero Evans está a su mejor nivel.  Esperan etapas muy fuertes y habrá diferencias", señaló Valverde, quien afirmó que si no gana la Vuelta "tampoco pasaría nada".

No cometer errores como en el pasado

   

Valverde ha ocupado todos los puestos del podio, menos el del número uno. También ha sido cuarto y quinto. A sus 29 años esta edición puede ser un ahora o nunca. Para ello deberá lograr renta en las etapas andaluzas, en el terreno que está esperando y que ha explorado varias veces en sus entrenamientos. Sabe que ahí se juega la Vuelta y ahí ha metido sus fichas. "Si salgo airoso, luego con un buen equipo me puedo mantener hasta Madrid", aseguró.

   

Ahora, que también deberá evitar despistes del pasado, como aquel del descenso de Sierra Nevada cuando se le escapó Vinokourov o el del año pasado en el puerto cántabro del El Caracol, cuando tuvo la ocurrencia de bajar al coche del director a por un chubasquero, y claro, sus rivales se dieron a la fuga. "Ahora corro más tranquilo, eso es necesario para ganar la Vuelta", recordó.

   

A la espera de que Valverde demuestre su madurez en este tipo de pruebas, sus rivales afilan los cuchillos. De momento el australiano Cadel Evans le sigue a 7 segundos. Empate técnico. El corredor del Silence aún tiene que demostrar más que Valverde, pues tampoco se ha estrenado en las grandes. Su perfume Poulidor le acompaña en su palmarés, siempre abonado a la segunda plaza. Sus inusuales ataques en la pasada Dauphiné "mosquean" a Valverde, que le tiene en sus oraciones.

   

En la tercera plaza, en silencio y de puntillas, aparece a 36 segundos del líder el holandés Robert Gesink, un depurado escalador que a sus 23 años se frota las manos ante lo que le espera el fin de semana. Está en fase de aprendizaje, pero está enrabietado después de que se tuviera que retirar del Tour por una caída. Lo que suspendió en Francia lo quiere aprobar en España y seguro que alzará la voz.

   

Fuera del podio, como cuarto, tampoco hace ruido el estadounidense Tom Danielson (Garmin), pero lo cierto es que ha sido fijo en la foto de los favoritos. Y cierran el conjunto de candidatos Ivan Basso (Liquigas) y Samuel Sánchez (Euskaltel), en la periferia del minuto.

   

El italiano, ganador del Giro 2006, anuncia que quemará las naves a partir de este viernes en Velefique. Va de menos a más y cuenta con el factor experiencia. Además, si el equipo le responde con Szmyd y Kreuziger cuando el asfalto se eleve, puede ser incluso el rival a batir de Valverde. Lo intentó, sin éxito, en Aitana. "Las próximas etapas son infernales y voy a dar guerra", avisó Basso.

   

Samuel Sánchez, campeón olímpico en ruta, pasó la jornada de descanso en Roquetas de Mar con las marcas frescas de las heridas pasadas pero con las ilusiones intactas. El asturiano jugará sus bazas tanto en los ascensos como en los descensos. "Si no se crea una situación de carrera, la podemos crear nosotros", indicó el asturiano.

Camino de Madrid

   

El camino hacia Madrid empieza este viernes en Almería. Duodécima etapa con final en el Alto de Velefique, de 179 kilómetros. Antes, los corredores deberán superar dicho paso, más tarde Calar Alto (1a) y antes de la subida definitiva de 13,3 kilómetros al 7,5 de pendiente media, el Alto de Castro de Filabres (3a).

   

La décimo tercera entre Berja y Sierra Nevada alcanza el techo de la Vuelta a 2.380 metros. Una subida de 24 kilómetros hasta la cima granadina después de un aperitivo de cinco puertos. Y la tercera de la trilogía por tierras andaluzas llega a La Pandera, que aporta dureza extrema en los 35 últimos kilómetros.

   

"La Vuelta se debe ganar en estos días". En la frase coinciden todos los favoritos. Y si quedan dudas aún quedará la cronometrada del sábado en Toledo. La carrera entra en su fase decisiva con acento andaluz.