Tres meses después del inicio de la guerra en Ucrania, la ofensiva rusa se concentra en la región del Donbás, en el este del país. En las zonas de Zaporiyia y Jersón ya dominadas por las tropas rusas, Putin ha extendido un decreto por el que se facilitará la concesión de la ciudadanía rusa a la población de estas regiones.
El Ejército ruso ha puesto en marcha un bloqueo naval que ha detenido el comercio marítimo en los puertos ucranianos, algo que preocupa a los líderes mundiales porque supone un ataque deliberado a la cadena mundial de suministro de alimentos que puede generar escasez e inestabilidad política en muchas parte del mundo.