Decenas de príncipes, políticos y empresarios han sido detenidos por supuesta corrupción, aunque los analista apuntan a que se trata de un movimiento para apuntalar su poder en el país.
En Vietnam, donde se celebra una cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia- Pacífico, Donald Trump ha cargado contra el multilateralismo del que, según ha dicho, Estados Unidos ha sido víctima. En el polo opuesto, el presidente chino, Xi Jinping, se ha presentado como defensor de la globalización.
El papa Francisco ha decretado que en el Vaticano no se vendan más cigarrillos a empleados, religiosos y diplomáticos a partir de 2018 para no cooperar con un hábito pernicioso. Según ha explicado el portavoz papal, Greg Burke, "el motivo es muy simple: la Santa Sede no puede cooperar con una práctica que daña claramente la salud de las personas".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que "no puede haber un asunto más importante que la relación China.", ya que las dos potencias pueden solucionar "los problemas mundiales". Así de positivo se ha mostrado en uno de los encuentros con su homólogo chino, Xi Jinping, durante su gira asiática, donde han anunciado un acuerdo comercial entre los dos países por valor de 253.400 millones de dólares (218.000 millones de euros).
En el primer encuentro, los dos mandatarios han resaltado el deseo de estrechar la cooperación en cuestiones globales, como Corea del Norte, o en las disputas sobre el comercio bilateral. Tras la primera ronda de discusiones, Trump ha asegurado a Xi que cree que hay "solución para esto, igual que cree usted".
Por su parte, el presidente chino ha recalcado que "para China y EE.UU. la cooperación es la única opción viable", con una gestión de las diferencias del "respeto mutuo". En este sentido, el presidente estadounidense ha incidido en las diferencias con China con respecto al comercio. "Estados Unidos tiene que cambiar sus políticas", ha asegurado y, aunque ha manifestado su respeto por Xi, ha culpado a "pasadas administraciones" en Washington "que permitieron que el desequilibrio llegara tan lejos".
Trump se ha deshecho en elogios hacia su homólogo chino y la hospitalidad que está recibiendo en el país durante su visita. Ha resaltado que guarda un sentimiento "especialmente cálido" hacia Xi y que hay "una gran química" entre ambos. "Creo que vamos a hacer cosas grandes para China y Estados Unidos", ha dicho.