Los astronautas de la misión Artemis II vivirán este lunes una jornada histórica. Ya se han convertido en las personas que más lejos han llegado en el espacio y a partir de la medianoche se dirigirán al lado oculto de la Luna. Serán también las primeras cuatro personas en ver en su totalidad esta parte del satélite.
Pero el hito encierra a su vez las horas más críticas de la misión. La expedición perderá durante 40 minutos la comunicación con la Tierra, ya que el satélite bloqueará por completo los sistemas de comunicación de la NASA.
Está previsto que a las 01:25h del martes recuperen la comunicación con la Tierra.
Artemis II se ha convertido ya en una de las misiones más relevantes de la historia. Y lo hace además como el mascarón de proa de una carrera espacial renacida: Las Apolo, el programa soviético... todo ha conducido, en cierto modo, hasta hoy.
La carrera espacial empezó a finales de los 50. La Unión Soviética tomaba la delantera casi a base de prueba y error. Fueron los primeros en posar una nave de forma controlada en la Luna en 1966. EEUU no tardó en responder y el gran hito llegó con el Apolo 11 en 1969, cuando el hombre pisó por primera vez el satélite.
Ese pequeño gran paso demostró que pisar la Luna y volver era posible.
Parte del exigente entrenamiento de la tripulación de Artemis II ha pasado por sus ojos, por la mirada, por saber interpretar el grisáceo rostro de la Luna. El ojo humano es más sensible a algunos tonos que las cámaras más sofisticadas y ellos han aprendido a buscar esos matices en la limitada escala de colores lunar. Una fuente más, y muy relevante, de información.
Aunque la Luna parece gris a simple vista, los astronautas han sido entrenados por científicos y geólogos planetarios para identificar variaciones en tonos y colores. Estos matices aportan información clave: por ejemplo, los tonos más rojizos pueden indicar mayor exposición a radiación solar o diferentes edades del material.
El objetivo es que los astronautas no solo recopilen datos científicos, sino también sus propias impresiones visuales y sensoriales. Toda esta información servirá para preparar futuras misiones que aterrizarán en la Luna y podrán recoger muestras directamente en los lugares más relevantes identificados ahora.
La tripulación de la misión Artemis II encara este lunes un día histórico. Recorrerán el lado oculto de la Luna, se convertirán en las cuatro personas que mas lejos han llegado en el espacio, al distanciarse más de 406.000 kilómetros de la Tierra, y podrán disfrutar de un eclipse solar.
Los cuatro astronautas podrán observar la totalidad de la cara oculta de la Luna y descubrir una "geografía fascinante", como ha descrito Emilio García, del Instituto de Astrofísica de Andalucía. La tripulación también ha tenido tiempo para compartir recuerdos y anécdotas. Por ejemplo, han podido celebrar la Pasca gracias a los huevos revueltos deshidratados que tenían este lunes en el menú. FOTO: AFP/NASA
La tripulación de la misión Artemis II protagonizará este lunes un hito histórico. A partir de las 20.45 hora en la España peninsular, comenzarán a divisar la cara oculta de la Luna. Serán también los primeros astronautas en ver en su totalidad esta porción del satélite y podrán descubrir con sus ojos rincones que hasta ahora nadie ha visto. Antes superarán los 400.000 kilómetros de distancia de la Tierra, el punto más lejano al que ha llegado el hombre.
El punto crítico de la jornada se producirá a las 00.44, cuando se pierdan las comunicaciones al situarse la nave tras la cara oculta de la Luna. La señal se recuperará a las 01.25, al emerger la nave de nuevo desde detrás del disco lunar. FOTO: AFP/NASA
La misión Artemis II está marcando el inicio de una nueva era en la exploración espacial. Por primera vez en más de medio siglo, una tripulación humana ha vuelto a viajar hasta la Luna, pero esta vez llegará más lejos que nunca: a una distancia de 406.027 kilómetros de la Tierra, superando el récord alcanzado por la misión Apolo 13 en 1970. Además, los cuatro astronautas protagonizarán un vuelo histórico sobre la cara oculta del satélite, un territorio que sigue siendo en gran medida desconocido, ya que aunque ha sido cartografiado y fotografiado por sondas de múltiples países, ninguna persona ha contemplado directamente la mayor parte de este hemisferio.
Durante su aproximación, la nave no entrará en órbita lunar, sino que ejecutará una maniobra de asistencia gravitatoria —un “tirachinas” gravitacional— que la impulsará de regreso a la Tierra. Antes, la tripulación volará sobre la superficie lunar a una altitud de entre 4.800 y 14.500 kilómetros, según los cálculos de la NASA, en una trayectoria que los dejará incomunicados con la Tierra durante unos 40 minutos, cuando atraviesen la cara oculta, en uno de los momentos más delicados de la misión.
Tras recorrer ya más de dos tercios de su camino a la Luna, los astronautas de la NASA han vislumbrado al completola cara oculta del satélite natural de la Tierra. "Hemos podido ver la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular", ha comentado la astronauta estadounidense Christina Koch durante una entrevista televisada desde su nave espacial Orion.
Tras recorrer ya dos tercios de su camino a la Luna, los astronautas de la NASA han vislumbrado al completola cara oculta del satélite natural de la Tierra. "Hemos podido ver la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular", ha comentado la astronauta estadounidense Christina Koch durante una entrevista televisada desde su nave espacial Orion.
La misión Ártemis II supera ya los dos tercios de su viaje a la Luna. Este domingo, los tripulantes tienen previsto seguir con sus planes de estudio del satélite, al que llegarán mañana.
La cápsula Orión está cada vez más cerca de la Luna y más lejos de la Tierra. Los astronautas han superado ya la mitad del recorrido.
Todo parece que va a la perfección. Es más, en las últimas horas estaba prevista una maniobra para ajustar la trayectoria hacia la Luna y no ha sido necesario.
Los cuatro astronautas de la tripulación de la misión Artemis de la NASA han superado ya en su nave Orion los 219.000 kilómetros de la Tierra, la misma distancia que deben recorrer para llegar a la Luna, previsiblemente el próximo lunes. "La Luna se está haciendo definitivamente más grande", ha comentado uno de sus tripulantes. La expedición está dejando imágenes inéditas de la Tierra y la Luna.
La misión Artemis II de la NASA que viaja rumbo a la luna ha superado ya la mitad de su trayecto. "La Luna se está haciendo definitivamente más grande", ha dicho su tripulación este sábado. La NASA ha publicado nuevas imágenes tanto de la Luna, más cercana en su campo de visión, como de la Tierra.
En la misión Artemis ha sonado el mensaje optimista de Green lights, de John Legend, para animar a los astronautas en su travesía hacia la Luna. Antes despertaron con Sleepy head, de Young and Sick.
La tradición de las "canciones de despertar" es habitual en los vuelos espaciales tripulados de la NASA para marcar el inicio de la jornada laboral. Pero si hay una canción que sin duda les llevará directamente a su objetivo es Fly me to the Moon, de Sinatra.
En total 200 canciones que los tripulantes del Artemis II pueden escuchar en la lista Nasa Moon Tunes. Música para acompañarles en una misión que durará 10 días.
Foto: NASA/EFE — La nave Orión de la misión Artemis II en su trayectoria de alejamiento de la Tierra
La nave Orión viaja a más de 6.000 kilómetros por hora con los motores apagados la mayor parte del tiempo. Solo se encienden en momentos puntuales para corregir la trayectoria, ya que su movimiento se basa en la mecánica orbital: tras un impulso inicial, sigue una trayectoria balística asistida por la gravedad, sin necesidad de propulsión continua.
Para desplazarse utiliza la asistencia gravitacional, aprovechando la fuerza de planetas y la Luna para acelerar y cambiar de dirección. Así, su trayectoria se curva de forma natural y le permite regresar a la Tierra sin usar motores, salvo pequeñas correcciones si fueran necesarias.
La nave Orión lleva ya un día, 20 horas y 26 minutos fuera de la Tierra y sigue sumando. Aún queda más de la mitad del trayecto: unos tres días y más de 250.000 kilómetros para alcanzar la cara oculta de la Luna. Es un viaje largo y exigente, pero los cuatro astronautas han aprovechado estas últimas horas para descansar y adaptarse a su nuevo hogar.
En este segundo día de misión, las vistas son espectaculares. El comandante Wiseman ha compartido imágenes en las que la Tierra se ve completa, de polo a polo. La tripulación, que se muestra entusiasmada, asegura que la experiencia de flotar es “como volver a ser un niño”, aunque también reconoce la dureza del reto. El principal contratiempo hasta ahora ha sido un fallo en el inodoro, ya solucionado desde Houston, en un sistema clave dentro de este ecosistema cerrado. Aún les queda más de una semana de viaje que podría convertirlos en los seres humanos que más lejos han estado de nuestro planeta.
Orión se dirige hacia la Luna. Durante la misión, los astronautas han tomado fotos de la Tierra y han ofrecido su primera entrevista. Han contado que la maniobra de la inyección lunar fue un momento tenso, y que ver nuestro planeta desde el espacio es impresionante. Poder observar cómo el Sol se pone detrás de la Tierra les hace valorar el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de toda la misión.
En la misma entrevista han comentado que cada vez descansan mejor, aunque en periodos cortos, y que cada uno tiene sus propios trucos. El comandante quizá fue quien mejor describió sus sentimientos: deben mantener la profesionalidad, pero su niño interior siempre quiere salir a gritar de emoción. Ya han superado esa primera fase de adaptación, por lo que ahora el ejercicio físico es muy importante. También tienen previsto practicar maniobras de primeros auxilios y comprobar que las comunicaciones en el espacio profundo funcionen correctamente.
Toda la misión está planificada al milímetro, y el menú no es la excepción. Está diseñado para aportar los nutrientes necesarios, pero con ciertas condiciones: los alimentos no requieren refrigeración, se minimiza la producción de migas y se adaptan a los gustos de la tripulación. Por ejemplo, entre los tres estadounidenses y el canadiense hay productos típicos de Canadá, como el sirope de arce. En total, hay 189 artículos distintos, cuidadosamente calculados, ya que no hay posibilidad de reabastecimiento.
En este vídeo, varios expertos explican la importancia de esta misión histórica.